Recurrente aunque exagerada 'agosticidad' municipal

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Jueves, 22 de Agosto de 2019
Banderas, en la fachada del Ayuntamiento de Granada.
P.V.M.
Banderas, en la fachada del Ayuntamiento de Granada.

Que la actividad de las administraciones públicas decae durante el mes de agosto es algo conocido y habitual, así como que las personas responsables políticas que, durante algunas fechas, permanecen al frente de las diferentes instituciones, suelen aprovechar estos días para una especie de "repaso político" o recapitulación informativa, con la que intentar suplir la evidente carencia de iniciativas nuevas o propuestas novedosas. Que, además, en el improbable caso de existir, apenas despertarían el menor interés, pues la mayoría de la gente, está en otras cosas durante agosto. Sé de lo que hablo, pues me ha correspondido varias veces asumir ese papel, y reconozco las dificultades de todo tipo que supone intentar escapar de esa lógica.

No deja de resultar sorprendente la increíble capacidad de superar la realidad que acredita el nuevo gobierno municipal de Granada. Que, por un lado, sigue dando muestras de absoluta descoordinación, además de un profundo desconocimiento de la realidad municipal, pero que por otro lado, no tiene empacho en solicitar del Grupo socialista que "acepte" su nueva etapa en la oposición municipal, cuando lo verdaderamente grave y preocupante es que son ellos y ellas, precisamente los y las ediles del PP y C,s, quienes acreditan con bastante solvencia que no acaban de creerse su nueva condición de Gobierno de la ciudad

Por eso mismo, no deja de resultar sorprendente (una vez más) la increíble capacidad de superar la realidad que acredita el nuevo gobierno municipal de Granada. Que, por un lado, sigue dando muestras de absoluta descoordinación (en mi pueblo, se dice que "cada cual toca la trompeta según le parece"), además de un profundo desconocimiento de la realidad municipal (salvo contadísimas excepciones), pero que por otro lado, no tiene empacho en solicitar del Grupo socialista que "acepte" su nueva etapa en la oposición municipal, cuando lo verdaderamente grave y preocupante es que son ellos y ellas, precisamente los y las ediles del PP y C,s, quienes acreditan con bastante solvencia que no acaban de creerse su nueva condición de Gobierno de la ciudad.

A las pruebas me remito. Han pretendido partir de cero para la compleja carrera hacia la Capitalidad Cultural Europea del año 2031. Han confundido (queriendo o sin querer) inversión en promoción de la ciudad con gasto, ocasionando, de rebote, que la ciudad pierda un evento deportivo de indudable interés. Se han mostrado prepotentes y chulescos en el manejo de herramientas de participación ciudadana referidas a la Policía Local. Han anunciado una nueva invasión de nuestros espacios públicos. Han mostrado su indudable capacidad innovadora en materia de movilidad, recuperando el proyecto de metro por el centro de la ciudad que ellos mismos (y nadie más) arrumbaron hace ya demasiados años. Y todo ello, adobado de un uso abusivo del retrovisor político para esconder su incapacidad en la "gestión anterior", señalando, como ya dije, que el PSOE, autor de la misma, no acaba de aceptar su condición de fuerza de la oposición. Simple y llanamente porque los controla políticamente y pone el dedo en la llaga de sus despropósitos. Es decir, también pretenden mostrar el camino de lo que ha de ser la oposición, cuando aún no han entendido lo que significa ser gobierno de la ciudad. Que es lo que les corresponde a ellos.

Su ejercicio del gobierno, hasta la presente, se ha limitado a un continuo y ya aburrido "activar, cuando no reactivar, e impulsar, cuando no reimpulsar", eso sí, sin olvidar en esa tarea, las rectificaciones, desconocimientos, ignorancias, incluido algún recule. Cómo, si no, explicar, por ejemplo, que una aparente falta de cobro de una cierta cantidad de multas en la provincia, derivada de un acuerdo con la Diputación, asunto que bien podría ser despachado de manera muy menor, merezca una comparecencia pública de un alcalde (accidental, no sabemos si por suerte o por desgracia) para anunciar, y cito literalmente, que "el Ayuntamiento reactiva asuntos importantes y proyectos estratégicos que se encontraban paralizados por falta de operatividad, interés y capacidad organizativa municipal". Ahí es nada. Que serán para este gobierno municipal los asuntos de trámite, si el citado merece tanta parafernalia.

Buena parte de la ciudadanía saludó, no sin resignación, la elección de alcalde el 15 de junio, pues se ponía fin a un culebrón que amenazaba con eternizarse. Otra buena parte de la ciudadanía acogió, casi como agua de mayo, que, por fin, el Ayuntamiento adoptara el 19 de Julio su régimen organizativo al nuevo gobierno. Mucho me temo, a la vista de los acontecimientos, que aún tendremos que esperar a la llegada de Septiembre (y con el, de los dos medio alcaldes) para que el gobierno municipal empiece a ejercer de tal. Definitivamente, agosto también se ha perdido con ellos.

 

 

 

 

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.