Síndromes y síntomas alarmantes

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Lunes, 16 de Septiembre de 2019
Acto municipal, la semana pasada.
IndeGranada
Acto municipal, la semana pasada.

Realmente alarmantes los síntomas de descoordinación, falta de comunicación, incluso de recelos indisimulados que ofrecen los 14 concejales que propiciaron con su voto libre la elección del actual alcalde de Granada. Y aún mucho más preocupantes algunos síndromes que se vislumbran tras la actuación de dichos 14 ediles de la ciudad. Sin duda, el más grave de ellos, que no han asumido que son el "gobierno" de la ciudad con todo lo que ello supone, en alguna de las muchas facetas con que el común de los mortales identifica la tarea de "gobernar": dirigir, coordinar, impulsar, planificar, organizar, relacionarse, marcar pautas, establecer prioridades, señalar objetivos, compartir visiones y saber trasladarlas a la ciudadanía, etc.

Hablaba de síntomas y síndromes porque cualquier observador medianamente avispado de la vida municipal, advertiría que la tarea fundamental de esas 14 personas es, de un lado, ejercer de "oposición de la oposición de la oposición", tal es el desconcierto y desconocimiento con que se manejan en las tareas de gobierno, y, del otro, someterse entre ellos y ellas mismas, a un escrupuloso marcaje que, como decía al principio, dice bien poco de una mínima coordinación y comunicación entre dichas 14 personas

Una de las 14 personas que se coaligaron para votar, es cierto que ostenta la alcaldía de la ciudad, y parece que la va a seguir ostentando al menos un tiempo más, aún no se sabe cuanto. Otras 10 de esas 14 personas ostentan determinadas delegaciones y responsabilidades, las cuales parecen destinadas a ser algo más duraderas en el tiempo. Las 3 restantes están aún determinando cual va a ser su papel en esta comedia. Esas 11 personas además obtienen emolumentos por el desempeño de tales funciones. El Boletín oficial de la provincia acredita en sus páginas la verosimilitud de las anteriores afirmaciones. Otra cosa es la realidad de las dos primeras aseveraciones, pues la tercera es pública y notoria.

Hablaba de síntomas y síndromes porque cualquier observador medianamente avispado de la vida municipal, advertiría que la tarea fundamental de esas 14 personas es, de un lado, ejercer de "oposición de la oposición de la oposición", tal es el desconcierto y desconocimiento con que se manejan en las tareas de gobierno, y, del otro, someterse entre ellos y ellas mismas, a un escrupuloso marcaje que, como decía al principio, dice bien poco de una mínima coordinación y comunicación entre dichas 14 personas.

Apariciones públicas, con el más nimio de los motivos, en las que aparecen hasta el doble y el triple de concejales de los anunciados, unas veces para posar juntos y juntas, pero otras veces para atender unos lo que dicen los otros. Será que no tienen otra mejor ocupación a la que dedicarse. O será que para saber (unos) lo que piensan o hacen (los otros), aún no han encontrado un mecanismo mejor que la pura y dura presencia física para enterarse. Agendas públicas en las que parecen confrontar por obtener protagonismo, sin ningún criterio de reparto en base a cuestiones de competencia, interés específico o simplemente no acumulación de representación municipal.

Y mientras tanto, nadie al mando de las cosas de la ciudad. De la limpieza de sus calles, de las necesidades de sus vecinos, del cuidado de sus espacios públicos, nada

Y mientras tanto, nadie al mando de las cosas de la ciudad. De la limpieza de sus calles, de las necesidades de sus vecinos, del cuidado de sus espacios públicos, nada. Se anuncia una y otra vez que el "gobierno" está en proyectos muy importantes, sin especificarlos, con la peregrina intención de desviar la atención sobre lo único que, hasta la fecha, la ha llamado, y es saber quienes y cuando (el para qué da lo mismo) van a ser alcaldes de Granada. La ciudadanía granadina permanece totalmente ajena a esos "proyectos importantes", pero a la vez, permanece absolutamente dedicada a comentar, valorar y debatir el posible cambio en la alcaldía. Que le vamos a hacer.

No es la primera vez que lo digo, pero los hechos se muestran tozudos en acreditar, día a día, que la evidente legitimidad de la decisión adoptada por el Pleno de elección de alcalde del pasado 15 de Junio, en absoluto ha venido acompañada de una acción política medianamente seria y ordenada, de una actuación sensatamente pensada, ni siquiera de unos mínimos de confianza entre los componentes de la coalición ganadora. De los síntomas se ha pasado a los síndromes. Y lo peor de todo es que de éstos se pasa, sin solución de continuidad, a la desidia, al hastío y al encefalograma político plano. Y quien no tiene asumido que es gobierno, no está capacitado para darse cuenta de ello. Como cantaron Golpes Bajos, "malos tiempos para la lírica".

 

 

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.