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Agenda de Granada / Guía Kul

Sucesiones peculiares

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Jueves, 6 de Abril de 2017

Peculiar debate el que se mantiene en nuestra tierra al hilo del Impuesto de Sucesiones. Un impuesto cedido por el Estado a las Comunidades autónomas, ligado a la financiación autonómica para financiar servicios básicos.  Un debate iniciado, torticeramente, por el Partido Popular, que solicita su eliminación, pretendiendo confundir a los andaluces y andaluzas, para justificar que los más ricos no paguen un impuesto que financia la sanidad, la educación y la dependencia de todos y todas.

Y digo torticeramente, porque si existe un Impuesto justo y progresivo en nuestro sistema tributario, ese es el Impuesto de sucesiones. Si existe un Impuesto que grava las rentas altas y los grandes patrimonios y exime las rentas bajas y los modestos patrimonios familiares, ese es el Impuesto de sucesiones. Como me señalaba coloquialmente una amiga, experta tributaria, "nunca en mi vida he visto tanto pobre protestar de que los ricos paguen".

Si existe un Impuesto que grava las rentas altas y los grandes patrimonios y exime las rentas bajas y los modestos patrimonios familiares, ese es el Impuesto de sucesiones.

Sólo el 7% de la población andaluza paga impuesto de sucesiones Las rentas altas son la que pagan este impuesto que va dirigido a garantizar la igualdad, y a que primen el mérito y la capacidad y no la familia de donde se proviene. En concreto los datos oficiales de la Agencia Tributaria de Andalucía señalan que en 2015 presentaron la declaración del impuesto de Sucesiones 267.553 andaluces. De ellos, 248.066 no tuvieron que pagar absolutamente nada. Sólo el 7% con más recursos, es decir, 19.487 personas tuvieron que pagar. Es más, en el caso específico de herencias de padres a hijos, sólo un 3% tuvo que pagar por su herencia. Lógicamente se trata del 3% que más recursos tiene. En la provincia de Granada, en concreto, hubo 34.277 declarantes, de los cuales,  31.677 no pagaron nada, y tan sólo  2.600 pagaron.

Y sin embargo, ante esa tozuda realidad, cabe preguntarse cómo es posible que se esté produciendo una movilización en contra del impuesto como la que existe, hojas de firmas a disposición de la gente en los lugares más inverosímiles incluidas. Sinceramente, sólo caben dos explicaciones. De un lado, la lamentable penetración que tiene en el ánimo de la ciudadanía el mantra neoliberal de que "hay que bajar o quitar impuestos", o de que "el Estado nos sangra a impuestos". Quizá, y sin quizá, ha faltado que desde la izquierda política se haga pedagogía pública y ciudadana sobre la necesidad, la conveniencia y la justicia que supone para el conjunto de la sociedad un sistema fiscal que ingrese para redistribuir. Y han sobrado veleidades "centristas" que reclamaban una disminución o atemperación de la más que necesaria presión fiscal, sin ni siquiera entrar a debatir sobre la progresividad o justicia de la misma.

Y por último, todo hay que decirlo, se ha echado en falta una mayor capacidad de la administración autonómica en trasladar a la opinión pública qué de verdad y qué de mentira existe al respecto de la información y los datos que se manejan, para así atajar la burda y falsa campaña llevada a cabo por el Partido Popular. Alguien podrá pensar que se ha distraído, para otras causas, el empeño y la intensidad que hubiera merecido este debate, pues al fin y al cabo, afecta a la credibilidad de la acción política colectiva.

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edicio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. En la actualidad es Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada y Miembro del Comité director del PSOE de Andalucía. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.