Sierra Nevada, Copa del Mundo 24

‘A votar, a votar, a votar…’

Blog - Sacando punta - Ignacio Henares - Viernes, 21 de Julio de 2023
IndeGranada

Todavía a estas alturas de la campaña, a pocas horas de acudir a las urnas, se escuchan lamentaciones por la fecha de las elecciones siguiendo el ‘convincente’ argumentario oficial desplegado por el antisanchismo; a las acusaciones gratuitas sobre que se intentaba fomentar el abstencionismo (que paradójicamente siempre ha perjudicado a las formaciones de izquierda), se ha sumado la siembra de la sospecha sobre el voto por correo lanzada por Feijóo et al. Yo entiendo muy bien por qué el líder del PP, que ha sido presidente de Correos para más inri, tiene dudas sobre la garantía de la limpieza del voto por correo. El refranero español tiene una respuesta clara a esta cuestión: “piensa el ladrón que todos son de su condición”.

Tengo la absoluta certeza de que si no se hubieran convocado las elecciones generales de manera inmediata habría otro argumentario preparado, en sentido opuesto, en el que se propagaría que Pedro Sánchez hace todo lo posible por resistirse en el sillón de presidente

Tengo la absoluta certeza de que si no se hubieran convocado las elecciones generales de manera inmediata habría otro argumentario preparado, en sentido opuesto, en el que se propagaría que Pedro Sánchez hace todo lo posible por resistirse en el sillón de presidente, (se añadiría ‘de manera ilegítima’), cuando la ciudadanía ya ha hablado en las elecciones municipales y autonómicas, las que ellos mismos quisieron convertir en un plebiscito contra el gobierno central.

Yo tengo la sensación de que la madurez de una mayoría social va a traducirse en una alta participación en las urnas el próximo domingo, que ya anticipa el elevado número de votos por correo. En el momento en el que escribo estas líneas Correos ha confirmado que ha remitido el 100 % del voto postal a los solicitantes, y asegura que el dispositivo  preparado hará que todos llegarán a las mesas electorales, para desgracia de Feijóo que de manera irresponsable ha lanzado esas sospechas infundadas sobre el procedimiento.  En todo caso, como buenos seguidores de la estrategia trumpista, ya tienen las derechas varias una excusa para cuestionar los resultados si no se cumplen sus expectativas. Por mi parte, me adelanto a felicitar a todos los trabajadores de Correos por el esfuerzo realizado en un tiempo récord, aunque espero que pronto podamos votar on line y acabemos con toda esta complicada parafernalia, en mi opinión innecesaria en el contexto tecnológico actual.

Estamos antes unas elecciones históricas, todas lo son, pero en esta ocasión lo que está en liza es mucho más que un gobierno de cuatro años, nos jugamos seguir avanzando ‘Adelante’ o que sea el ‘Momento’ que la reacción estaba esperando para meter en un agujero negro las conquistas sociales de nuestra democracia y convertir a nuestro país en un laboratorio de las tesis ultraneoliberales

Estamos antes unas elecciones históricas, todas lo son, pero en esta ocasión lo que está en liza es mucho más que un gobierno de cuatro años, nos jugamos seguir avanzando ‘Adelante’ o que sea el ‘Momento’ que la reacción estaba esperando para meter en un agujero negro las conquistas sociales de nuestra democracia y convertir a nuestro país en un laboratorio de las tesis ultraneoliberales. La participación en unas elecciones es siempre decisiva y en estas elecciones generales es a la vez una responsabilidad y una oportunidad, que se ve acrecentada en esta ocasión por el escenario de competición en juego y por las dos opciones contrapuestas que se disputan la mayoría. 

(Activo modo ironía on). Yo admiro la labor de oposición sistemática realizada machaconamente por este entramado de derecha política/mediática/económica, desde el primer minuto, y creo que se está mereciendo, por lo bien que lo han hecho estos últimos años, continuar en esa posición opositora, de aspirantes. Porque como alternativa al gobierno actual el balance del Partido Popular, y de Vox sus ya socios de gobierno en comunidades autónomas y ayuntamientos, es bastante pobre. Se han opuesto repetidamente a cualquier medida que significara un avance social, aunque ahora diga Feijóo que no ve necesaria cambiar la reforma laboral, (después de su furibunda oposición a ella), y aunque mienta sobre que su partido votó la revalorización de las pensiones y ahora asegure que está a favor de que siga así si gobernara; lo cierto y verdad es que votó también en contra como a tantas leyes y medidas impulsadas por el gobierno de coalición progresista.

El escudo protector y las políticas públicas para que ‘nadie quedara atrás’ suponen un severo correctivo al neoliberalismo que ha visto fracasar sus recetas a la vez que las propuestas socialdemócratas salían respaldadas y avaladas

El Partido Popular planteó una estrategia de destrucción del gobierno desde el inicio basada en el ‘cuanto peor, mejor’ y en unos negros pronósticos sobre las consecuencias para nuestra economía de las medidas socioeconómicas desplegadas por el gobierno. No arrimó el hombro cuando las cosas estaban duras y eso que lo que se les pedía no era que echaran una mano sino que la quitaran de encima (ahora lo que nos tememos muchos es que vuelvan y que vuelvan a meter la mano). No se han cumplido sus augurios y además de los buenos indicadores con los que hemos llegado al final del mandato, lo más importante, y más doloroso para la derecha, es que se ha afrontado la pandemia y la crisis de una manera muy diferente a como lo hizo el PP. El escudo protector y las políticas públicas para que ‘nadie quedara atrás’ suponen un severo correctivo al neoliberalismo que ha visto fracasar sus recetas a la vez que las propuestas socialdemócratas salían respaldadas y avaladas. Había otra manera.

Lo peor no es intentar llegar al gobierno mediante la mentira sistemática, sino que, esclavos de su estrategia, no se alegren de que España vaya adelante y de que se haya convertido en un modelo de referencia en nuestro contexto europeo que ha sido avalado por líderes internacionales

El PP ha querido negar la evidencia y ha lanzado bulos y mentiras sobre los datos de empleo, sobre el crecimiento económico, sobre la evolución de la inflación, sobre los precios de la energía… Lo peor no es intentar llegar al gobierno mediante la mentira sistemática, sino que, esclavos de su estrategia, no se alegren de que España vaya adelante y de que se haya convertido en un modelo de referencia en nuestro contexto europeo que ha sido avalado por líderes internacionales.

Estábamos acostumbrados a la doble moral, a la hipocresía de la derecha española, lo llevan en el ADN, pero su adscripción al club de la mentira que inspira a la ultraderecha en todo el mundo es especialmente decepcionante para un partido que aspira a gobernar.

Estábamos acostumbrados a la doble moral, a la hipocresía de la derecha española, lo llevan en el ADN, pero su adscripción al club de la mentira que inspira a la ultraderecha en todo el mundo es especialmente decepcionante para un partido que aspira a gobernar

Va a acabar la campaña y el aspirante a presidente del gobierno, que llegó con la aureola de moderación y experiencia de gobierno, se ha convertido en abanderado de toda esa estrategia de confrontación y de odio que inició su antecesor Pablo Casado, al que ha superado, y además ha terminado abrazando a la extrema derecha.

Va a acabar la campaña y seguimos sin saber cuánto cobra Feijóo en sobresueldos, y de dónde ha sacado tanto para incrementar su patrimonio. La protección que goza va a hacer que aquél que se paseó en barco un verano azul, con un narco, sin camisetas, y que dijera que apenas lo conocía y que no tenía confianza ni amistad con él, vuelva a salir sin dar explicaciones y se quede tan pancho (como el de la citada serie televisiva de principios de los años 80).

En estas horas finales de la campaña vuelvo a hacer una invitación a desafiar la jornada veraniega del domingo y acudir a votar, a votar y a votar, (y me acuerdo de Alberti al escribirlo), que se convierte en un imperativo votad, votad, votad para los que por miedo al retroceso y/o por esperanza en seguir avanzando, no se resignan a que el futuro les venga decidido y escrito.

Os invito a votar por lo que más queráis, por vosotros mismos, por el presente y futuro de los jóvenes, por los mayores, por la igualdad entre hombres y mujeres, por el medio ambiente, por la democracia, por la pluralidad y la diversidad, por la convivencia pacífica… y lo diré de manera clara y rotunda, por ESPAÑA, por lo que creamos que es mejor para, a pesar de todo y de algunos, nuestro gran país.

 

Imagen de Ignacio Henares

Ignacio Henares Civantos es biólogo de bata, de bota, y de gabinete. Máster (de los de verdad) en Gestión del Medio Ambiente y del Agua por la Universidad de Granada. Desde 1989 es funcionario, técnico del cuerpo superior facultativo de la Junta de Andalucía donde ha desempeñado varias tareas en las Consejerías de Agricultura y Pesca y de Medio Ambiente. Durante quince años ha sido el conservador del parque nacional y natural de Sierra Nevada. En la actualidad trabaja como asesor técnico en el departamento de Sanidad Vegetal.

Escritor de numerosos artículos sobre medio ambiente y conferenciante incansable, en los últimos años ha concentrado su tarea de divulgador en Sierra Nevada, siendo coautor de tres interesantes libros divulgativos sobre Sierra Nevada: “Sierra Nevada, una gran montaña, un pequeño continente”, “Las Aves de Sierra Nevada” y “Mariposas diurnas de Sierra Nevada”. Fue colaborador de “La Voz de Granada” con un programa semanal titulado “El hombre y la Sierra” y lo has sido del periódico Granada Hoy desde el año 2014 con más de 150 reportajes dedicado a Sierra Nevada agrupados en diferentes series: “Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad”, “La Huella del Cambio Global” , “Sierra Nevada, Montaña de Oportunidades” y la última que estuvo dedicada a “Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje”, una aproximación al parque nacional y natural de Sierra Nevada a través de ‘nombres propios’.