Piropos poéticos
ENTREVISTA. ‘El perro andaluz’, el nuevo y esperado disco de lagartija nick

Antonio Arias: “Nosotros somos esos perros andaluces”

Cultura - Juan I. Pérez - Domingo, 25 de Diciembre de 2022
Una entrevista muy especial con Antonio Arias, líder de Lagartija Nick, que estrena ‘El perro andaluz’, el esperado álbum en el que la banda versiona los poemas surrealistas de Luis Buñuel, en un homenaje a la Generación del 27, de la que ya cantaron en memorables discos a Lorca, siempre presente en su obra, y Val del Omar.
Antonio Arias, en plena actuación.
Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada.
Antonio Arias, en plena actuación.
Con una carrera de más de 30 años, en la que ha explorado caminos en los que nadie se ha atrevido siquiera a asomarse, Lagartija Nick afronta un nuevo reto, El perro andaluz para, de nuevo, sorprender (y maravillar), en el que rinde homenaje al cineasta Luis Buñuel, en su versión más desconocida, su faceta de poeta surrealista.

Esta es la historia de cómo de una perfomance en Albacete nace una obra magna. Una entrevista en la que, además de atreverse con dos vaticinios, Antonio Arias se pronuncia sobre mucho más. El genio se expresa:

“Nuestra misión en la vida, como músicos y narradores de la Granada mágica, es siempre, como hacía mi hermano Jesús: Lorca, aquí; siéntate aquí, siempre cerca, siempre apoyando…”, dice Antonio Arias, nada más empezar la entrevista, para explicar la diferencia en el artículo, entre El perro andaluz, poemario de juventud de Buñuel, que da título al disco de Lagartija, y Un perro andaluz, el célebre cortometraje del cineasta.

Pero Antonio Arias, un siglo después, le da la vuelta a ese insulto, para que, desde el Sur, nos sintamos orgullosos, como muestra de generosidad también, y como “vacile”: “Todos somos perros, nosotros somos esos perros andaluces”, evoca, al recordar que, “hasta el fin de sus días tanto Dalí -el otro genio de la terna- y Buñuel tuvieron a Lorca en sus bocas”.

Cuenta el líder de Lagartija Nick que el genio de Calanda anunció a amigos, como Pepín Bello, la publicación de su poemario, pero que al final vieron la luz de forma suelta. Quiere pensar que esos poemas son producto de la relación con Lorca, aunque de la película, “ya sabemos lo mal que le sentó” a Federico.

Pero Antonio Arias, un siglo después, le da la vuelta a ese insulto, para que, desde el Sur, nos sintamos orgullosos, como muestra de generosidad también, y como “vacile”: “Todos somos perros, nosotros somos esos perros andaluces”, evoca, al recordar que, “hasta el fin de sus días tanto Dalí -el otro genio de la terna- y Buñuel tuvieron a Lorca en sus bocas”. Así que también aquí, “tenemos a Lorca, cerquita”, reflexiona.

Incluso, añade, Romancero Gitano, “luego acaban entendiéndolo”. “Nosotros somos esos perros y lo usamos para unirnos interculturalmente con Aragón”.

─Es el disco en el que más tiempo ha dedicado Lagartija en su preparación, cinco años de investigación. ¿Cómo se inicia la gestación de El perro andaluz?

─El trabajo comenzó antes de Crimen, Sabotaje y Creación (2017), El testamento del sol (2018), Los cielos cabizbajos (2019)… Todo comienza con el Festival de Cine de Albacete. Nos proponen (para 2017) poner música a películas de Buñuel, cuando, curiosamente, sabemos que odiaba la música en el cine. Hicimos un repertorio con cinco temas, muy medidos, que quedó muy bien, y que han quedado hasta el final, manteniendo ese aspecto. Por eso son tan largas las canciones, las creamos como música incidental para acompañar las imágenes. Yo sigo teniendo las imágenes, cuando las hemos compuesto y grabado.

En lo musical, Antonio Arias buscó la inspiración en los ritmos de los primeros años XX, en el charlestón, el foxtrot, el jazz, mientras profundizaba en la cultura aragonesa, con atención especial a los sonidos de Calanda

En la pandemia volví a oír las grabaciones. Y me puse a maquetarlas, a ampliar el repertorio. Tenía la batería de Eric en mi casa. Imagínate lo que puedo tardar en grabar las canciones, seis o siete días. Y así con los otros instrumentos.

En lo musical, Antonio Arias buscó la inspiración en los ritmos de los primeros años XX, en el charlestón, el foxtrot, el jazz, mientras profundizaba en la cultura aragonesa, con atención especial a los sonidos de Calanda.

Portada del disco.

“Te arrepientes de que el disco haya salido ya porque ahora tengo más información”

Y, poco a poco, toma forma, con una “estructura y compuesto en dos partes. Un alma atendiendo a su época y, otra, a la cultura aragonesa, con guiños al fandango o la jota, la jota gaditana, que permiten ese diálogo con Andalucía”.

Como ocurrió cuando la formación de adentró -“enganchados”- en Val del Omar u Omega (1996), con el genio Enrique Morente, en un disco sublime en la cumbre de la música española, “te pones en contacto con otras fuerzas que están en función del mismo nombre o artista y consigues una fuerza extra”.

Lagartija, en un concierto de El perro andaluz por Iván Martínez.

"Y el trabajo se nutre de esa fuerza extra. Pero te causa también desasosiego, porque ahora tengo más información, ahora podría hacerlo”

Aparte, el monumental trabajo de investigación, con ayuda del Centro Buñuel de Calanda, el Centro de Estudios Turolenses, y, en Granada, de Laura García Lorca, de la Casa-Museo Federico García Lorca de Fuente Vaqueros y poder acceder a los fondos de Ian Gibson en el Centro de Estudios Lorquianos de Fuente Vaqueros, sobre Buñuel.

“Todo eso te aporta una fuerza de visión y de estudio. Nos ha abierto una puerta muy grande, que te arrepientes de que el disco haya salido ya porque ahora tengo más información, te das cuenta de que aquí podríamos haber sacado a Lorca, sé que ese poema o aquel, estaba mostrando el principio de El Perro andaluz. Todo el mundo en función de ese personaje. Y el trabajo se nutre de esa fuerza extra. Pero te causa también desasosiego, porque ahora tengo más información, ahora podría hacerlo”.

“Como con Jesús -vuelve a citar a su hermano-, investigar, investigar, investigar, pero luego tiene que ponerlo, es el circo, no, mejor, es el cine, porque tienes que poner la película y pasar a la acción. 

“Como con Jesús -vuelve a citar a su hermano-, investigar, investigar, investigar, pero luego tiene que ponerlo, es el circo, no, mejor, es el cine, porque tienes que poner la película y pasar a la acción. Sales mucho mejor aconsejado”. Y así, declara: “No es un disco de Lagartija Nick sobre Buñuel, quiero pensar que son manifestaciones de que el espíritu de Buñuel también ha aportado”.

En ese momento, suena en la conversación Pájaro de angustia, una de las canciones del nuevo disco que, singularmente, comienza con la voz de Luis Buñuel que habla de su música. Ya lo había hecho antes Lagartija con Val del Omar. Antonio Arias lo justifica: “Es una forma de involucrarle a él. Me gustó mucho que saliera la voz del creador. La chance de Don Luis”

“Blues es jazz, cómo lo explica”, señala Antonio Arias mientras tararea los acordes que se fusionan con la voz de Buñuel. “Es tirar de un hilo, de todo lo que sugiere. Crear con él la canción, inspirarse con él”. “El reto de lo que él propone” y no solo un poema surrealista, “una voz muy autorizada y anterior (en el surrealismo) a Lorca”.

“Al abordar esa poesía, estudiarla y cantarla, te das cuenta de que estas son todas las escenas que tiene a lo largo de sus películas. Eso me invita a ser oníricos, a tener cambios y rupturas que, quizás, es en lo que más hemos trabajado en el proyecto”

“Al abordar esa poesía, estudiarla y cantarla, te das cuenta de que estas son todas las escenas que tiene a lo largo de sus películas. Eso me invita a ser oníricos, a tener cambios y rupturas que, quizás, es en lo que más hemos trabajado en el proyecto”.

“Ensayarlas mucho es lo que le da el punto”

“En 2020 en la pandemia se maquetaron las canciones, -prosigue Antonio Arias-, y en 2021, terminamos de sacar con el grupo las canciones que faltaban. Todos aportamos. Por eso suena tan bien, porque hay mucho trabajo detrás, hemos ensayado mucho. Eric (baterista), a tope, Juan (Codorniú, guitarras), JJ (Machuca, teclados)… Se nota en los discos. También pasó con Crimen y Los cielos, suenan a Lagartija porque ensayarlas es lo que le da el punto. No solo se trata de tener canciones, están muy chulas, sí, pero hay que tocarlas mucho, el trabajo en grupo le da la diferencia”.

Y tras debatirlo, se decidieron por un espacio escénico, el Teatro Pablo Neruda de Peligros, completamente vacío. Entre otras razones, argumenta Antonio Arias, para registrar el mejor sonido posible de la batería, “que ha quedado espectacular”, y grabarlo “en directo, aunque luego se toque”

Tras meses de ensayo, era el momento de grabar El Perro andaluz. Y tras debatirlo, se decidieron por un espacio escénico, el Teatro Pablo Neruda de Peligros, completamente vacío. Entre otras razones, argumenta Antonio Arias, para registrar el mejor sonido posible de la batería, “que ha quedado espectacular”, y grabarlo “en directo, aunque luego se toque”.  Conlleva una complejidad técnica muy superior al estudio, pero a su juicio “merece la pena”. “La amplificación del resto de instrumentos fue mínima y se grabaron por línea, con la intención de recoger las tomas en vivo, tocando todos juntos”.

Además, usaron las pantallas del teatro para proyectar las películas de Luis Buñuel y de las otras cintas que se acompañan al directo, lo que “resultó inspirador”, resalta, y también, reconoce, para lanzar “las letras de las canciones en grande y evitar tener que usar las gafas para leer” tanto texto. Sobre la dificulta de aprenderse letras tan largas, señala que la experiencia le permite “interiorizarlo tanto que sublime el poema”. Poemas que, insiste, reflejan “todas las obsesiones de su cine”.

Lagartija Nick. Antonio García Olmedo.

Lagartija ha contado, “para reflejar mundos oníricos”, con los arreglos de David Montañés, con el que el grupo lleva trabajando muchos años, y del que destaca Guernica, de Los cielos cabizbajos, por ser “cubista”. Para este disco, recurre a un cuarteto de viento que “suena a años 20 del siglo pasado con una sutileza tremenda para reflejar el cine poema, sus películas, sobre todo Un perro andaluz o La edad de oro, esa sublimación poética”.

Sobre su visión de la generación apostilla, “esas son las historias que nos gustan, las que ponen en duda, buscarte donde no te conoce, presentarte donde no te han visto nunca y comenzar una nueva relación con el arte”, como Picasso, cita

Y habla de que en directo por eso se une a Lorca, Val del Omar, “miembro perdido de la Generación del 27” y aprovecha para reflexionar sobre este grupo, “que lo inventó Gerardo Diego”. Sobre su visión de la generación apostilla, “esas son las historias que nos gustan, las que ponen en duda, buscarte donde no te conoce, presentarte donde no te han visto nunca y comenzar una nueva relación con el arte”, como Picasso, cita.

“De los discos que más me gustan como suenan”

Convencidos de que este disco tenía que ser producido por alguien ajeno a la banda, -“para que le aportase chalaura”, “que todo lo que hemos hecho lo destroce y le meta giro, sueño”- Juan Codorniú sugirió a David Soler y Marcel Bagés, que habían trabajado con María Arnal.

“Nos conocimos, bajaron a Granada y profundizamos en la amistad y vimos que teníamos muchas más conexiones, David Soler es un fanático del jazz, de Frank Zappa, al final todos acabamos siendo fanáticos de Zappa, y qué mejor que a uno que le guste a Zappa para que le guste Luis Buñuel”.

Los Lagartija, retratados por Antonio García Olmedo.

Y sigue (con sorna): “Todo grabado de puta madre, se lo mandamos a Barcelona a David Soler y a Marcel Bagés, que han hecho lo que les ha dado la gana, que para eso le llamamos. Se lo cargan, le meten fuego, lo destrozan. Lo vuelven a armar” y Jake Aron, -ingeniero de sonido que ha trabajado, entre otros, con Grizzly Bear, Jamie Lidell, o Solange- en Nueva York lo mezcla”.

El resultado es “fantástico”: “Acabo de oírlo -viene de un estudio de radio donde ha sonado el disco- y suena que te cagas. Es de los discos que más me gustan como suenan, reflejan muchas cosas, muchos cambios”, dice orgulloso del trabajo el líder de Lagartija, voz y bajo

El resultado es “fantástico”: “Acabo de oírlo -viene de un estudio de radio donde ha sonado el disco- y suena que te cagas. Es de los discos que más me gustan como suenan, reflejan muchas cosas, muchos cambios”, dice orgulloso del trabajo el líder de Lagartija, voz y bajo.

Y eso que, confiesa sin querer, que cuando mandaron la primera mezcla estaba en casa junto a su pareja, la escuchó, habían desaparecido la guitarra y el bajo, y fue al baño. Vomitó. “¿No te ha gustado?”, le dijo su compañera, “me ha encantado, pero es que duele”, recuerda ahora, “porque es totalmente distinto, de otro mundo. Es lo que queríamos. Refleja muy bien lo que queríamos hacer”.

“En todos estos años de trabajo en vez de hacerte conservador te conviertes en un incendiario de tu obra”, señala como resumen.

“No os preocupéis, el cine lo llevamos nosotros”

Para los que no han tenido ocasión de ver en directo El perro andaluz -en Granada se estrenó el pasado 27 de octubre dentro de la programación del Festival Jóvenes Realizadores-, sobre el escenario catorce proyectores de Super 8 y otros dos de 16, proyectan sobre la banda trozos de películas auténticas de celuloide de Buñuel, Val del Omar, Chaplin, Buster Keaton, o de Ciudadano Kane, mientras la banda invoca a los genios surrealistas. Una sorprendente puesta en escena, que da otro giro y completa al disco.

Lagartija Nick en la presentación en Granada de El perro andaluz. Festival Internacional de Jóvenes Realizadores.

“Nos establecemos en la influencia que el nacimiento del cine alcanzó a todos esos creadores de los años 20. Nadie, hasta ahora, había hecho algo así, porque las películas son reales. Pero es un arte vivo muy dinámico y a lo largo del concierto, los proyectores se paran, se rompen, el celuloide se quema y me duele en el alma que se rompan copias únicas"

“Nos establecemos en la influencia que el nacimiento del cine alcanzó a todos esos creadores de los años 20. Nadie, hasta ahora, había hecho algo así, porque las películas son reales. Pero es un arte vivo muy dinámico y a lo largo del concierto, los proyectores se paran, se rompen, el celuloide se quema y me duele en el alma que se rompan copias únicas. No conocía los tacos de cinco rollos de Super 8 que proyectamos como las veían en los años 60”.

“Es un sufrimiento ver cómo conforme avanza la gira se van destruyendo. Nadie lo ve. Pero todo es real. Es un homenaje al cine que también los impulsa, ese deterioro del celuloide que también los impulsa”.

Pero lanza una llamada de calma: “No os preocupéis por nada, que el cine lo llevamos nosotros, pero nosotros no llevamos un cine, sino un multicine”, señala entre risas. Estáis avisados, porque es digno de ver.

“Somos las Misiones Pedagógicas del siglo XXI”

Para Antonio Arias, “otro valor del álbum es que no por pasado está asumido”. Se refiere a la reivindicación de la Memoria Histórica que también alcanza el disco, homenaje a una generación que tuvo que abandonar el país, tras un golpe de estado fascista, o pagaron con vida la defensa de ser libres.

“Fue una cultura interrupta, masacrada”, reflexiona, y en referencia a Buñuel, indica que pudo irse, mientras Dalí, optó por quedarse para cumplir su papel. Y Lorca, señala, “es la gran víctima”

“Fue una cultura interrupta, masacrada”, reflexiona, y en referencia a Buñuel, indica que pudo irse, mientras Dalí, optó por quedarse para cumplir su papel. Y Lorca, señala, “es la gran víctima”.

Imagina Antonio Arias qué hubiera pasado en este país si aquel torrente creativo no hubiera sido interrumpido súbitamente por el fascismo. Y piensa que este disco es un intento de que aquellos fueran “la mayor influencia de la España de hoy” y “traer a la vida a todos esos personajes, un siglo después, en estos nuevos locos años 20”. “Somos las Misiones Pedagógicas del siglo XXI”, añade al evocar a la Barraca de Federico, que recorrió los pueblos más recónditos llevando el teatro, “ahora, el cine, la música”. Arte contra el olvido.

El grupo, en el photocall del Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada.

 “Somos las Misiones Pedagógicas del siglo XXI”, añade al evocar a la Barraca de Federico, que recorrió los pueblos más recónditos llevando el teatro, “ahora, el cine, la música”. Arte contra el olvido

Profundiza en su reflexión para señalar que "más que una generación eran un grupo, como Los Beatles o los Sex Pistols” y desgrana a los otros dos que, junto a Lorca son “tres inmortales”.

Del genio de Cadaqués, “que siguió aquí”, dice: “Su postura era necesaria. El que rompe, provoca, el que cambia de chaqueta, el que es capaz de decir las mayores burradas del mundo. El que lo rompe”.

De Buñuel, señala que es un “bruto, el que brutaliza el surrealismo francés. Es la mezcla de la sofisticación francesa, con el brutalismo español”.

"Más que una generación eran un grupo, como Los Beatles o los Sex Pistols”

─¿Crees que sus obras, sus valores, siguen vigentes?, ¿qué el disco puede servir para descubrirlos?

─Quiero pensar que sí. Esos mismos autores nos han enseñado a no ser convencionales sino a ser apasionados con su propuesta. Val del Omar, casi 30 años después (de editarse el disco) sigue teniendo vigencia. En aquel momento, algunos lo pudieron ver como conceptual, arcaico… ¿de qué habla este tío?, dirían, pero, contra todo pronóstico, sigue cada día más vigente. A unos nos da el tiempo la razón, a otros la razón nos da el tiempo suficiente para llegar a esa conclusión y quiero pensar que con Buñuel también.

"A unos nos da el tiempo la razón, a otros la razón nos da el tiempo suficiente para llegar a esa conclusión y quiero pensar que con Buñuel también"

Una revisión sobre su obra es buena siempre, más allá de dejarnos llevar por su propia opinión, como Buñuel que habla de obras menores, y él mismo nos confunde.

─¿Sobre quién de aquellos genios te gustaría trabajar, que aún no lo hayas tratado?

─Dalí escribe bestial. Los poemas que escribió a Lorca. A Dalí, sí, me gustaría abordarlo como poeta, pero ya no necesitamos un disco. La idea del directo también te propone cosas, sin necesidad de hacer un disco, porque puede aburrir a las piedras. Muchos textos y algún poema de Dalí, me encantaría trabajarlos. Esa invitación no hay que evitarla. Esa propuesta de seguir creciendo en las vertientes que propone el directo, hay que actualizarla.

─¿Por qué decidisteis trabajar El perro andaluz con Montgrí?

─Con ellos comenzamos a trabajar después de habernos ido de Universal con Crimen, con Los Cielos cabizbajos, que era un disco más duro por deprimente, aunque a mí me sigue pareciendo un disco luminoso, una multi no te lo vas a editar, primero porque a ellos les meten en muchos conflictos legales. Al asociar una ciudad a un bombardeo ya se acojonan, aunque también trabajamos con una multinacional cuando nos conviene, depende del proyecto.

"Al trabajar con Montgrí, que es cooperativa, estamos hombro con hombro, invirtiendo tiempo y dinero, si ganamos, ganamos todos. Ellos tienen una manera de trabajar, de forma cooperativa, en el que todo el mundo aportando y así podemos llegar a donde creemos que está nuestro público potencial"

Pero como en este disco, cuando tenemos que trabajar hombro con hombro, una multinacional no te sirve, siguen estando un poco old fashion way, sus promotores solo te llevan a radios que están muy bien pero no vas a encontrar a tu gente.

Al trabajar con Montgrí, que es cooperativa, estamos hombro con hombro, invirtiendo tiempo y dinero, si ganamos, ganamos todos. Ellos tienen una manera de trabajar, de forma cooperativa, en el que todo el mundo aportando y así podemos llegar a donde creemos que está nuestro público potencial.

─Una de las virtudes de Lagartija Nick es que no se parece a nadie y nadie se parece a vosotros. Y que contáis con una legión de seguidores que os aprecian, que permanecen fieles a pesar de los cambios de estilos o de inspiración. 

─Hay un grupo de fans que ha aguantado los cambios. Vida hay una y estilos muchos. Comprendo que la gente abandone o se incorpore, me pasa a mí con otros artistas. Pero es de muy agradecer a la gente que admite los cambios y los ve dentro de la misma propuesta. Luego el tiempo lo iguala y artistas que has dejado de seguir porque el cambio te parecía abismal, lo vuelves a escuchar 30 años después y dices, pero si es la misma propuesta, parecía que nos habían traicionado a todos, y es prácticamente el mismo disco.

Lagartija Nick, en un actuación de este verano en Teruel. Largatija Nick

Sobre los festivales: "En nuestro caso solo nos puede crear insatisfacción, porque nosotros necesitamos otros espacios, otras propuestas. No podemos montarlo todo en 10 minutos y luego vienen otros artistas, para los que todo es juntable"

Actualizar la propuesta, también es porque queremos llegar a otros sitios, despertar otros intereses, no sé si esa ficción de tercera cultura siempre está ahí, de abrir nuevos caminos, otros campos, una experiencia que la vemos más abierta que la estructura de mercado, que la que tenemos hoy. Vivimos un poco estresados porque los festivales dominan la propuesta y son como franquicias, y está muy bien que la gente se lo pase bien, es un pegamento social. Pero en nuestro caso solo nos puede crear insatisfacción, porque nosotros necesitamos otros espacios, otras propuestas. No podemos montarlo todo en 10 minutos y luego vienen otros artistas, para los que todo es juntable.  Entrar en ese sistema, en el que no existe el tiempo sino la prisa es lo contrario, justo, a lo que hablamos. Necesitamos tiempo y movernos en otro espacio. Por eso llamamos a otras puertas y buscamos otras experiencias.

Hay gente que nos dice que nosotros encajaríamos en un festival, pero los festivales tienen su ética, su ideología dominante y hay que entrar en muchos aros. Para qué insistir y tener una sensación de fracaso, si es algo que no puedes controlar y domina el mercado. Para mí la mejor definición de festival es Paquito el Chocolatero. Pero no hay que agobiarnos con eso, al contrario, insistir en lo otro, porque insistir en el otro modelo solo nos crearía insatisfacción, y rencores que no tenemos por qué.

─¿Mantener la dignidad cuesta?

"La propuesta va sobre esa dignidad, sobre personajes dignos. ¿Qué hacemos también en nuestras Misiones Pedagógicas? Hacer iconos en nuestra experiencia. Mi hermano ya lo hizo con las canciones sobre Joe Strummer y su experiencia en Víznar"

─La propuesta va sobre esa dignidad, sobre personajes dignos. ¿Qué hacemos también en nuestras Misiones Pedagógicas? Hacer iconos en nuestra experiencia. Mi hermano ya lo hizo con las canciones sobre Joe Strummer y su experiencia en Víznar. Nuestra iconografía y nuestra historia es lo que estamos contando de nuestros personajes cercanos, que devienen luego en personajes universales, mejor, pero no va de eso, es como cuando Allen Ginsberg habla sobre Jack Kerouac, habla de su amigo no de una literatura que va a cambiar el mundo, lo que consiguen ellos como americanos es vender la moto y no que aquello sea mejor, es otro grupo de amigos que se convierten en iconos porque les da la gana… nuestra estructura va también un poco de eso. Si te hablo de Ibn Al-jatib o de Jesús Arias, esos son mis iconografías y cuando conozcas esa historia te van a gustar tanto como la otra y su poesía tanto como la otra.

"Estas son nuestras historias y cuando conozcáis la historia de los hermanos Quero vais a dejar de ver Peaky Blinders, os vais a enganchar a estas historias"

─Otra diferencia radical de Lagartija es su compromiso social, fue con los Hermanos Quero, pero hay más, un compromiso que corta como un cuchillo.

─Estas son nuestras historias y cuando conozcáis la historia de los hermanos Quero vais a dejar de ver Peaky Blinders, os vais a enganchar a estas historias. El hecho de que tenga también un componente emocional tan grande, sobre todo, cuando en la labor de investigación tratamos con la familia, para ellos no es solo una historia, es una leyenda también pero cada vez que se nombra duele, pero hay que sacar esas historias. Y con todas sus consecuencias.

"Unos te lo tomarán como que estás haciendo propaganda nacional-social-comunista, lo que quieran decir, pero tú estás contando historias"

Unos te lo tomarán como que estás haciendo propaganda nacional-social-comunista, lo que quieran decir, pero tú estás contando historias y relacionadas con el arte, porque los Quero nos ponen sobre Tere Malla, cuánto tiempo estuvo en la cárcel esa mujer. Te haces parte de esa reivindicación y ese dolor. El compromiso no se va, la familia espera de ti cierta integridad, cierta postura.

La banda, bajo el objetivo de Antonio García Olmedo.

Nuestras historias son tan buenas como las demás y esas historias te crean un compromiso. Cuando hemos podido como grupo, damos nuestro volumen a otras cusas, como la Vega…. O Ucrania.

─Hace ya cinco años de Crimen… fue una continuación, porque volvisteis a la banda original, pero una ruptura, con un nuevo sonido.

" Vamos a sacar de la cárcel a Lorca, vamos a sacar de la cárcel a los Hermanos Quero, a Gente del Pueblo, porque esos barrotes de la cárcel que construyó el franquismo a la gente les servía"

─Es verdad que no se nos da mal los discos de siempre, mezclándolo todo. Pero volvemos a los Quero, cuando canta Gente del Pueblo, que fueron el primer preso de la democracia, en realidad lo que estamos haciendo es sacar de la cárcel a toda esa gente. Que llevan en una cárcel histórica, y política, demasiado tiempo. Vamos a sacar de la cárcel a Lorca, vamos a sacar de la cárcel a los Hermanos Quero, a Gente del Pueblo, porque esos barrotes de la cárcel que construyó el franquismo a la gente les servía… Cuando hicimos a Val del Omar, algunos decían, si no lo conocemos por algo será. Ese por algo será ya se ha terminado. Ese hermanamiento, ese compromiso te hace reivindicar y compartir, hacerte uno y acarrear con las consecuencias.

─En vuestros comienzos, ¿hace ya 31 años? No solo fuiste pioneros en la música, también en unas letras que avanzaban un mundo futurista, de Inteligencia Artificial, digital, que ya hemos superado. Apelo a tu bola de cristal, para preguntarte: y, ahora, ¿Qué viene?

"Ahora parece que se va a materializar la teoría de la invasión de ladrones de cuerpos. Se nos presenta la vida en el multiverso, en el metaverso como una creación del avatar, pero lo que no sabemos es que ya las nuestras vainas están hechas"

─Ahora parece que se va a materializar la teoría de La invasión de ladrones de cuerpos (se refiere a la mítica película de ciencia ficción de Don Siegel de 1956). Se nos presenta la vida en el multiverso, en el metaverso como una creación del avatar, pero lo que no sabemos es que ya las nuestras vainas están hechas: Es lo que lo presiento. Que nuestro avatar nos traicionará, nos dará la falsa libertad de que podemos crear nuestro avatar en el metaverso, pero las vainas están hechas. Ya saben lo suficiente de mí y de ti para que tu avatar pueda funcionar solo con tu tarjeta de crédito. Solo le falta echar a andar. Y luego, una guerra entre avatares y humanos.

─Es decir, ¿un mundo peor?

─Pero, sin embargo, veo muy bien, muy preparadas, a las nuevas generaciones. Una vanguardia intelectual, poética, con unas voces femeninas muy potentes, casi más que masculinas que habían sido las predominantes. Veo el beneficio que les reporta a las nuevas generaciones. En la nuestra, la mayoría, éramos unos fingidores. Fingíamos estudiar por nuestros padres, pero estábamos deseando dejarlo, porque lo que queríamos era tocar.

Imagen de Antonio García Olmedo del grupo.

"En la vida siempre hay una lucha y creo que no podemos entrar en ese conformismo, que acabamos explicándolo en nuestra propia traición. No es difícil engañarse a uno mismo, traicionarse y darle la razón al inmovilista, el que no quiere meterse en problemas. Pero es humano, somos humanos y por eso nos gustan los Beatles"

Quizá hable por mi hija, pero confío en esta juventud, la veo feliz en su experiencia, en este mundo tan abierto. Ellos sí que conocen Europa, la viven. Nosotros votamos entrar en Europa porque creíamos que íbamos a tocar en Finlandia…

En la vida siempre hay una lucha y creo que no podemos entrar en ese conformismo, que acabamos explicándolo en nuestra propia traición. No es difícil engañarse a uno mismo, traicionarse y darle la razón al inmovilista, el que no quiere meterse en problemas. Pero es humano, somos humanos y por eso nos gustan los Beatles.

─Y en todo ello, ¿para qué sirve la música?

─La música puede sufrir una transformación, en el sentido de que ahora necesitamos un ambiente, una atmósfera para poder escucharla, está en digital y activa ondas sonoras, pero también puede que lleguemos a una música sin sonido, a una música interior que llegue directamente a nuestro cerebro.

"La música tiene un carácter, obviamente, de consumo, que está bien, -los éxitos del verano- pero, más allá del componente romántico, mal expresado, de evocador, porque me lleva al pasado, te enciendo un recuerdo que, sin la música, no lo tendrías. Te lo enciende"

La música tiene un carácter, obviamente, de consumo, que está bien, -los éxitos del verano- pero, más allá del componente romántico, mal expresado, de evocador, porque me lleva al pasado, te enciendo un recuerdo que, sin la música, no lo tendrías. Te lo enciende.

La música tiene la capacidad de reconciliarte con tu propia vida. No está mal que pintemos de Yellow submarine algunos años trágicos de la vida, o que pintemos de los Rolling Stones, años que a lo mejor no nos fue bien, pero cuando lo recordamos no solo me conecta emocionalmente, lloro, me acuerdo de mi madre, no solo, me presenta el mundo, me ayuda a recordar de otra manera, me crea otro pantallazo en la cabeza.

Y aparte del sistema de ocio, tiene el sistema de cómo te relacionas contigo mismo. No solo no existe el perdón al padre ni el perdón al hijo, sino el perdón a uno mismo.

Y eso la música siempre lo tendrá y ya, la magia, porque te transforma. Escuchas un disco de Miles Davis y es magia, las primeras grabaciones de Falla, es magia…

"Y eso la música siempre lo tendrá y ya, la magia, porque te transforma. Escuchas un disco de Mike Davis y es magia, las primeras grabaciones de Falla, es magia…"

Y ya que estoy tan anticipativo, se eliminará la atmósfera del sistema de comunicación musical, será directamente al cerebro. Una entrevista con dos predicciones.

─Es inevitable hablar de tu hermano Jesús. Sigue muy presente.

─Sí, sigue muy presente (surge una pausa en la que expresa que lo añora…). Primero, como familia, y luego como artista. Está siempre vivo, cuando no es un libro de poemas, o el estudio que propone, sirve para fijarnos en su creación, lo que movió mi hermano. (Y recuerda Rimado de Ciudad de TNT, como ejemplo) no por el hecho en sí de cómo les quedó, sino la propuesta que hicieron. Eso aportaba, un algo más que necesitamos.

"Todavía hay mucho trabajo por hacer, pero el que hay hecho es lo suficientemente incentivamente para que otras generaciones acudan con curiosidad a su obra, teñida de un giro de color"

Y sigue presente con gente apasionada, hay alguna tesis hay sobre su periodismo, Isa Daza -mi mujer- continúa investigando más sobre sus teorías. Juan de Loxa, otro personaje que notamos mucho más desde que nos falta. En su legado, descubrimos la comunicación epistolar con Jesús que impresiona.

Todavía hay mucho trabajo por hacer, pero el que hay hecho es lo suficientemente incentivamente para que otras generaciones acudan con curiosidad a su obra, teñida de un giro de color.

Está motivándose en esa dirección, de estudios, de pasión, de reconocer a toda esa generación que, cuando entro en La Tertulia echo en falta, voces como las de Javier Egea, los cuentos de mi hermano, la voz de Enrique Morente, la fuerza de Mariano Maresca, todo lo que había liado, Luis García Montero…

Puede que esté ahora y yo no lo vea, pero en aquel tiempo damos muchas voces y nos hacíamos mucho de notar.

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