Cote Calmet (C.C. Syndicate): "Poder reírnos cuando tocamos, al crear en el momento, al pasársela como niños chicos a la hora de improvisar… Eso para mí es magia de C.C. Syndicate"

― La primera es obligada ¿cómo acaba un músico peruano en Granada?
― Tomó un buen tiempo y recorrido poder llegar a Granada, pero la verdad que no pude tener más suerte en haber caído en un lugar tan hermoso. Luego de nacer y vivir en Lima por 19 años, me fui a São Paulo, Brasil, a estudiar y luego de eso a Dublín, Irlanda. Después de 8 años en Dublín decidí que era tiempo de seguir adelante e iniciar otro rumbo. Cuando decidimos que nos queríamos ir de Dublín y venir a España, en octubre del 2017, justo un primo mío se había mudado a Granada y me pareció que podía ser interesante. En Irlanda conocí a un guitarrista que vivió en Granada por un tiempo, Gon Navarro. Sin yo saber que Gon vivía aquí, le pregunté: ‘Oye Gon, ¿tú has estado o has pasado por Granada? ¿Qué tal es?’. A lo cual me respondió que él estaba viviendo aquí y que era increíble. Luego de hablar con mucha gente sobre lo bonito que era, lo que me convenció muchísimo y me pareció una señal fue cuando me estacioné justo detrás de un Seat Alhambra, (risas) ¡algo que nunca había visto antes!
― Y la segunda también ¿usted es uno o varios? ¡Porque está en todas partes, con todos, y todas las noches tocando!
― La verdad que soy solo yo, solo que tengo mucha energía creativa y ganas de hacer cosas y claro, un buen café en casa.
― Le conocimos con los extraordinarios Phisqua y luego Haiku ¿tiene aparcados los proyectos?
― Phisqa es un proyecto que está muy cerca de mi corazón, solo que sentía que quería ir por otros rumbos y explorar otros ritmos y tipos de composiciones, más hacia el groove y el backbeat. Sentía que al componer solo para Phisqa me quedaba un poco estancado en la idea de que siempre tenía que ser un ritmo peruano; con CC Syindicate, en cambio, puedo abrir mucho más el abanico. Haiku es el proyecto de Tommy Moore, el bajista de CC Sindicate, y creo que él lo tiene en la misma mentalidad. Phisqa y Haiku desde luego no están muertos, ¡solo están de parranda!
"Personalmente, creo que el jazz rock y el jazz fusionado con cualquier otra música está más vivo que nunca"
― ¿Cómo ha armado su Sindicato? Aquí hay un dicho que sugiere lo mejor de cada casa. ¿Se cumple?
― El Sindicato nació en junio de 2025. Fue una idea que tuve al estar caminando entre las calles de Dublín, Londres y Ámsterdam. Cada vez que viajo y camino por ahí, voy componiendo todo en mi cabeza; algunos temas se terminan al instante y otros los termino luego, pero lo que siempre tengo claro es la línea de bajo y el groove de la batería. Una vez ya tenía la onda que quería lograr, empecé a preguntarme quiénes serían los indicados para este proyecto y para este sonido. Para mí la música no solo resuena cuando hay buenas composiciones, sino cuando hay un buen equipo; y estos increíbles músicos y mejores amigos que son Carlos Ligero, Pierre Huarniz y Tommy Moore crean mi ‘Dream Team’. El poder reírnos cuando tocamos, el crear en el momento, el simplemente pasársela como niños chicos a la hora de improvisar… eso para mí es la música y la magia de CC syndicate. Y sí, en este equipo, ellos son lo mejor de cada casa”.
― Le veo tocar en el video y, caray, hacerlo delante de un poster de Led Zeppelin ¡Ya marca carácter!
― Pues sí, el sonido de este Sindicato es para mí una mezcla potente entre el rock, el jazz y el funk, los tres géneros que amo profundamente y lo que escucho a diario. El sonido de Zeppelin siempre será un referente para mí porque, la verdad, ¡cada vez que escucho un golpe de Bonham se me ponen los pelos de punta! Además, mi primer disco fue Physical Graffiti, así que soy fiel a las raíces.
― Esa música, el jazzrock, fue muy importante en los años 60/70, cuando Miles Davis quería tocar con Hendrix y actuar en los grandes festivales de rock e inyecto electricidad a su banda Y en muchos casos ocurrió contrario: ¡que los aficionados al rock descubrieron, y para siempre, el jazz! Piensa que una década después la cosa perdió fuelle ¿Acaso por los excesos de ejercicios de virtuosismo?
― Personalmente, creo que el jazz rock y el jazz fusionado con cualquier otra música está más vivo que nunca. Dependiendo del enfoque de la banda se puede escuchar más virtuosismo o menos, pero claro, ¿qué es virtuosismo? Eso para mí es otra pregunta. Para mí virtuosismo no es el que pueda tocar rápido y limpio, sino el que pueda emocionar y contar una historia con poco. Hay una cantidad de bandas potentes alrededor del mundo creando jazz rock y creo que casi todos tenemos las mismas influencias.
― Su disco es precisamente lo contario; suena eléctrico, sí, con pasajes acalambrantes y tormentosos pero suena humano, vivo.
― Haber podido montar un estudio donde vivo fue clave; me dio la tranquilidad necesaria para grabar, mezclar y masterizar a mi ritmo. Para mí, lo que hace que la música sea interesante es, precisamente, que esté 'viva'. Cuando vas a un concierto, lo que te atrapa es la energía que transmiten los músicos en ese momento, y yo sentía que la única forma de capturar eso era grabando todos juntos. En mi percepción, hoy en día se busca mucho la perfección técnica grabando por separado, pero yo creo que la verdadera perfección es transmitir lo humano. Y en lo humano hay errores, ¡pero no pasa nada! Prefiero un error con alma que una toma perfecta sin vida.
― Tengo un conocido que se jacta de desapreciar el jazz, pienso que sería, como hablábamos antes, un disco perfecto para descubrirlo.
― Pues es un halago enorme el hecho que creas que pueda cambiar una opinión, pásale el disco y vemos que pasa!
"En directo, lo de siempre, darlo todo, reventar todo y pasarla muy bien y hacer que el publico lo disfrute al máximo!"
― El Jazzrock (llámese, fusión o eléctrico) no es un estilo muy frecuentado por aquí ¿llegó a escuchar a los granadinos Four Runners?
― Sí! No solo los he escuchado, toque su música con Darío, muy bonitas composiciones! Grande Darío!
― En directo qué tiene pensado, porque estos temas admiten mucho recorrido en el escenario.
― En directo, lo de siempre, darlo todo, reventar todo y pasarla muy bien y hacer que el publico lo disfrute al máximo!
― ¿Han inventado la 'discoseta'? ¿O es 'camidisco'?
―¡Pues no es mal nombre! La verdad es que siempre estoy buscando formas diferentes de lanzar la música porque, siendo sinceros, ¡ya casi nadie tiene dónde reproducir un CD! Mi sueño es sacarlo en vinilo en algún momento, pero por ahora el formato será la ‘Camidisco’. Quien la compre recibirá un paquete que incluye una pegatina de la banda, las partituras (para aquellos que quieran estudiar o tocar la música) y, obviamente, lo más importante: el álbum en formato digital. Todo se venderá a través de mi web y de Bandcamp; he decidido que, no pondré el disco en plataformas de streaming.
― Y antes de que me diga que ha venido también «a hablar de su libro» ¡Cuénteme su método impreso para tocar la batería!...
― Mi método de batería es, en realidad, una forma de abordar otro clásico: el libro Syncopation de Ted Reed. Amo dar clases de música; me parece siempre muy refrescante y, además, uno siempre aprende cosas nuevas enseñando. Mi libro nace de la necesidad de ordenar mis ideas y mis clases. Una buena parte del proceso consiste en crear un método que permita al baterista imaginar un mismo compás de muchas formas diferentes; de ahí el título del libro: 1001 formas de leer Syncopation. Es una herramienta para desarrollar la imaginación del baterista a partir de lo básico... ¡Y ojo, que este es solo el primer libro de dos!
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