ANTONIO MARTÍN GARCIA (1899-1936)

El Congreso “resucita” como procurador falangista al primer diputado del PSOE asesinado en Granada

Política - Redacción El Independiente de Granada - Martes, 27 de Junio de 2023
El Congreso de los Diputados mantiene en su archivo histórico una reseña errónea de Antonio Martín García, alcalde de Fuente Vaqueros y diputado en las Cortes, primer socialista asesinado en Granada tras el golpe de Estado de los franquistas, al confundirlo con un procurador nombrado por Franco, del mismo nombre, pero reconocido falangista de Murcia. Te informamos.
Antonio Martín García.
FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS
Antonio Martín García.

El Congreso de los Diputados “ha resucitado” a un diputado granadino en su documentación histórica. De ser un miembro del PSOE, asesinado el día del Levantamiento en Granada, lo ha convertido en un falangista nombrado por el dictador Francisco Franco. Así lo mantiene, de manera equivocada, en la ficha de su archivo histórico documental y lo publicó hace tiempo en la web oficial del Congreso de los Diputados.

Se trata de Antonio Martín García, un joven agricultor de Fuente Vaqueros que salió elegido diputado por Granada en las elecciones generales de mayo de 1936. Sólo estuvo desarrollando su trabajo poco más de dos meses, ya que fue el primer político granadino asesinado, la misma tarde del 20 de julio de 1936 en que se estaba organizado el golpe de estado en el estamento militar y por grupos derechistas de Granada

Se trata de Antonio Martín García, un joven agricultor de Fuente Vaqueros que salió elegido diputado por Granada en las elecciones generales de mayo de 1936. Sólo estuvo desarrollando su trabajo poco más de dos meses, ya que fue el primer político granadino asesinado, la misma tarde del 20 de julio de 1936 en que se estaba organizado el golpe de estado en el estamento militar y por grupos derechistas de Granada (Su historia fue escrita hace años por Santiago Sevilla y Álvaro Calleja en “La Opinión de Granada”).

Antonio Martín García ocupaba el número nueve en la lista del Partido Socialista Obrero Español. Obtuvo acta de diputado al conseguir todos los votos en la repetición electoral de mayo de 1936 (se anularon los comicios de febrero por sospecha de pucherazo). Tomó posesión y se le abrió la correspondiente ficha documental.

Antonio Martín García. Fundación Pablo Iglesias.

Este Antonio Martín García que ocupó el cargo de procurador entre 1943 y 1946 no era el de Fuente Vaqueros, sino un murciano. Concretamente, un empresario del transporte de Murcia: “Camisa vieja, secretario nacional del Sindicato de Transportes y Comunicaciones. Posee una empresa de transportes por carretera” 

Siete años más tarde, las Cortes franquistas nombraron a Antonio Martín García como procurador en representación de la Delegación Nacional de Sindicatos. Pero nadie debió caer en la cuenta de que no se podía tratar de la misma persona. Este Antonio Martín García que ocupó el cargo de procurador entre 1943 y 1946 no era el de Fuente Vaqueros, sino un murciano. Concretamente, un empresario del transporte de Murcia: “Camisa vieja, secretario nacional del Sindicato de Transportes y Comunicaciones. Posee una empresa de transportes por carretera” (Patria, 3 de noviembre de 1942). Quizás fuese confundido con otro conocido falangista granadino, también con el mismo nombre, que hizo la guerra con la graduación de sargento y tuvo algunos cargos intermedios en las dos décadas siguientes.

Así pues, el Congreso le tiene abiertas dos fichas al diputado socialista de Fuente Vaqueros. La primera es correcta, con datos muy escuetos. Pero en la segunda figura como compromisario en Cortes entre 1943 y 1946, mezclando datos del transportista murciano e incluyendo una nota contradictoria de que falleció en 1936. Todo un embrollo al cruzar los datos de ambos.

En estos enlaces se puede ver la ficha correcta y la errónea, que debería ser corregida.

Ficha correcta:

Ficha errónea:

Candidatura del PSOE en las elecciones de febrero y mayo de 1936, donde Antonio Martín García ocupaba el noveno puesto. EL DEFENSOR DE GRANADA.
Noticia de Patria (3 de noviembre de 1942) que recoge al murciano como procurador en Cortes.
BOE número 43/12.02.1943 (Pág. 1438) que publicó la relación de procuradores por el sector sindical, donde figura el murciano transportista.

La historia de Antonio Martín García, diputado socialista en las Cortes

Antonio Martín García, parlamentario socialista en las Cortes, fue asesinado por pistoleros el 20 de julio de 1936, el mismo día que las tropas militares se sublevaron contra las autoridades republicanas.

“No vayas que te vas a meter en la boca del lobo”. Ese fatídico lunes del 20 de julio de 1936 Elena Uceta Fernández trató de convencer a su marido, el diputado socialista Antonio Martín García, para que no acudiera a la cita en Granada con miembros de su partido, presumiblemente para analizar la delicada situación que se vivía en aquellos días

“No vayas que te vas a meter en la boca del lobo”. Ese fatídico lunes del 20 de julio de 1936 Elena Uceta Fernández trató de convencer a su marido, el diputado socialista Antonio Martín García, para que no acudiera a la cita en Granada con miembros de su partido, presumiblemente para analizar la delicada situación que se vivía en aquellos días. La inquietud reinaba en el país. Un día antes se había recibido la confirmación de que el general Queipo de Llano tenía en sus manos la ciudad de Sevilla y se sospechaba que se pudieran estar ultimando los detalles de la sublevación en Granada, como así ocurrió.

Esa mañana el diputado socialista había acudido a su empleo como vocal en el Instituto Nacional de Previsión, la institución encargada de la seguridad social, en la conocida casa de la Perra Gorda, un trabajo que compatibilizaba con sus viajes a Madrid para asistir a las Cortes. Tras la jornada laboral Antonio Martín García regresó a su casa de Fuente Vaqueros y tras almorzar se echó una siesta que fue interrumpida por un compañero de partido. Debía acudir a una reunión urgente de dirigentes republicanos que se iba a desarrollar en la capital aunque no queda claro si el lugar del encuentro era el Gobierno Civil o el propio Ayuntamiento, los dos centros de actividad política desde donde se trataba de defender la República y garantizar el orden público.

Todo parece indicar que al diputado socialista, que entonces tenía 37 años, le tendieron una trampa desde mucho antes de su partida de Fuente Vaqueros. Antonio Martín García asumió el riesgo pero tomó ciertas precauciones. Cogió la pistola sin que su familia se percatara de ello y emprendió, sin que él pudiera imaginarlo, su último viaje en tranvía a la capital granadina

La pistola. Todo parece indicar que al diputado socialista, que entonces tenía 37 años, le tendieron una trampa desde mucho antes de su partida de Fuente Vaqueros. Antonio Martín García asumió el riesgo pero tomó ciertas precauciones. Cogió la pistola sin que su familia se percatara de ello y emprendió, sin que él pudiera imaginarlo, su último viaje en tranvía a la capital granadina. En el trayecto, en la parada de Chauchina, Antonio coincidió con su amigo y compañero de partido, el alcalde de Cijuela, Emilio Narváez, quien le comunicó su intención de huir a un lugar más seguro ante el inminente levantamiento militar en Granada.

Emilio trató de convencerle para que siguiera sus pasos pero Antonio le tranquilizó al tiempo que le entregaba su pistola para que pudiera defenderse si venían mal dadas: “Por esos caminos, a ti te va a hacer más falta”. Paradojas del destino. En la estación cercana al puente de los Vados se subieron dos personas que, en un primer momento, no levantaron sospechas pero que, una vez en Granada, le infundieron temor. Cuando el tranvía hizo su siguiente parada Antonio Martín García trató de escapar pero los pistoleros, presumiblemente falangistas a las órdenes de los conspiradores militares, le dieron caza en el entorno del barrio de San Lázaro donde la familia cree que fue asesinado pues, a día de hoy, no consta que fuera detenido o juzgado, ni se tiene constancia de que fuera fusilado ante las tapias del cementerio de San José.

Ni siquiera sus familiares pudieron localizar su cuerpo para darle sepultura

Ni siquiera sus familiares pudieron localizar su cuerpo para darle sepultura. El silencio y el misterio que rodearon su muerte sólo ha podido aclararse en parte por el testimonio del alcalde de Cijuela quien relató años después a la familia del diputado socialista aquel breve encuentro en el tranvía por el que se tiene el pleno convencimiento de que Antonio fue engañado. Su asesinato, del que presumía tiempo después un destacado falangista de Chauchina, se produjo casi a la misma hora que las tropas militares abandonaban sus cuarteles para sublevarse contra las autoridades republicanas de Granada.

Antonio Martín García, alcalde de Fuente Vaqueros y diputado en las Cortes, primer socialista asesinado en Granada tras el Golpe de estado de los franquistas.

El padrino y amigo. Fue el propio diputado y amigo, Fernando de los Ríos, quien comunicó la muerte de Antonio a sus familiares. Fernando de los Ríos le había animado a formar parte de las listas del PSOE a las Cortes en las elecciones que tuvieron lugar meses antes. Primero, en las de febrero, cuyo resultado fue anulado por el “pucherazo” que dio la victoria a las fuerzas políticas conservadoras, y luego en las de mayo, donde hubo una victoria aplastante de la izquierda en las zonas rurales, donde los caciques ya no atemorizaban tanto a los campesinos ni los podían forzar a votar una lista de derechas.

Antonio Martín García se había significado precisamente por defender los derechos de los trabajadores, especialmente el de sus vecinos, la mayor parte de ellos jornaleros

Antonio Martín García se había significado precisamente por defender los derechos de los trabajadores, especialmente el de sus vecinos, la mayor parte de ellos jornaleros. A ellos les prestó ayuda, primero, desde su posición de sindicalista de UGT y luego como político. Sus inquietudes políticas eran conocidas en Fuente Vaqueros, de hecho había fundado las Juventudes Socialistas y pronto entabló amistad con Fernando de los Ríos, una de las principales figuras del socialismo que desempeñó los cargos de ministro de Justicia y luego de Instrucción Pública durante los gobiernos republicanos. Precisamente, Fernando de los Ríos había sido el padrino de su boda por lo civil, la primera que tenía lugar en Fuente Vaqueros, y fruto del matrimonio había nacido Gloria aunque, en el momento de su asesinato, estaba ya en camino su otra hija, Elena.

Su mujer, embarazada entonces de dos meses, prefirió permanecer en el pueblo pero las continuas humillaciones y el miedo le llevaron a ocultarse muchos días en un pajar de un familiar

Su mujer, embarazada entonces de dos meses, prefirió permanecer en el pueblo pero las continuas humillaciones y el miedo le llevaron a ocultarse muchos días en un pajar de un familiar. Los registros en su domicilio se sucedían con cierta asiduidad y aunque había ocultado parte de los papeles que conservaba su marido, no pudo evitar que en cada inspección, los dirigentes falangistas se apoderaran de sus pertenencias y objetos de mayor valor. La represión en el pueblo en los años sucesivos se cobró la vida de más de 40 personas. Elena se salvó de ser fusilada gracias a la intervención del entonces alcalde, Antonio Avilés, quien impidió que la ejecución se consumara cuando su antecesor en el cargo le instó a acabar con la vida de la mujer del diputado.

Sólo en septiembre de 1979 el grupo parlamentario socialista y la comisión gestora federal del PSOE, encabezada entonces por Felipe González, Alfonso Guerra y Ramón Rubial, rindieron un cálido homenaje a aquellos diputados socialistas asesinados que se significaron “por su lucha y su sacrificio para conseguir los ideales socialistas de libertad e igualdad”. Entre ellos figura por derecho propio Antonio Martín García.

“La primera, tu mujer, la segunda la mía y la tercera, la del diputado”, replicó. También le pusieron dificultades para que pudiera cobrar la pensión de viudedad. Sólo podía acceder a ella si firmaba que su marido había muerto en la cama por enfermedad. Ya en la democracia, cuando solicitó en el registro civil una partida de defunción, se dio cuenta para su sorpresa que la causa de la muerte se resumía con una frase que no deja de ser una ironía: “a consecuencia de la guerra civil española”.

Olvidado. Pese a las sombras que rodean su muerte y la importancia del cargo político que desempeñaba en el momento de su trágico desenlace, su figura ha quedado enterrada en el olvido junto a la de otras muchas víctimas de la dictadura franquista. En Fuente Vaqueros, su pueblo natal, su nombre ha quedado eclipsado por el del ilustre vecino Federico García Lorca, asesinado pocas semanas después en un paraje situado entre Víznar y Alfacar.

Sólo en septiembre de 1979 el grupo parlamentario socialista y la comisión gestora federal del PSOE, encabezada entonces por Felipe González, Alfonso Guerra y Ramón Rubial, rindieron un cálido homenaje a aquellos diputados socialistas asesinados que se significaron “por su lucha y su sacrificio para conseguir los ideales socialistas de libertad e igualdad”. Entre ellos figura por derecho propio Antonio Martín García.

Esta historia fue contada en prensa por primera vez por los periodistas Santi Sevilla y Álvaro Calleja en la serie de 13 trabajos reunidos bajo el título Memoria recuperada, publicadas en la desaparecida La Opinión de Granada, que le valieron el Premio Andalucía de Periodismo en su XXIV edición, en 2009. Fuente: La Opinión de Granada. Memoria Recuperada.