Granada mil y una
Artículo de Opinión por Sergio Pacual

'Democracia bypasseada'

Política - Sergio Pascual - Domingo, 7 de Julio de 2019
Sergio Pascual, exsecretario de Organización de Podemos y actual miembro del Consejo Ciudadano Andaluz de la formación, reflexiona en este artículo sobre los pactos poselectorales, la irrupción de Vox en las instituciones y el papel que a su juicio debe desempeñar Andalucía en este nuevo escenario político.
Pleno de investidura en el Ayuntamiento de Granada.
Alejandro Casasola
Pleno de investidura en el Ayuntamiento de Granada.

¿Cómo es posible?, ¿de qué modo el modelo autonómico y de descentralización municipal que consigna “que los vecinos eligen al alcalde”, un modelo consagrado por la Constitución, ha volado por los aires en la mitad del territorio nacional? Es sencillo: nuestra democracia tiene una puerta trasera, un caballo de Troya, un agujero monumental por el que es posible bypassear cualquier disposición constitucional o estatutaria: los propios partidos políticos

Efectivamente, en la España post 2D (y post 26M) la ciudadanía de Andalucía, Castilla y León, Murcia, Granada, Palencia, Salamanca, Zaragoza...no decide quién es su alcalde o presidente/a, sobre sus gobiernos locales o autonómicos, ni sobre sus presupuestos. Ni siquiera pintan mucho las direcciones autonómicas de los partidos que gobiernan sus comunidades o municipios a la hora de decidir su orientación política, los pactos de gobierno o presupuestos del grueso y la importancia de los 35.000 millones de euros del de Andalucía. 

'La España jibarizada soñada por VOX, al menos en lo que al modelo territorial se refiere, ya está aquí'

Lo importante, lo mollar en esos amplísimos espacios territoriales de poder institucional se negocia en Madrid, se discute en Madrid, se decide en Madrid y se firma en Madrid. Conclusión: si ganar en política es imponer un programa, este 26M en demasiado porcentaje de nuestro territorio ganó VOX. En todos aquellos en los que las tres derechas suman. VOX ha conseguido allá donde “cuenta” acabar con el estado de las autonomías y con la de por si raquítica autonomía municipal para lograr su sueño recentralizador, el de una España centralizada en la que las decisiones se toman en Madrid y son obedecidas por gobernadores civiles enviados al territorio. La España jibarizada soñada por VOX, al menos en lo que a modelo territorial se refiere, ya está aquí.

Y piénsenlo. ¿de dónde viene la instrucción a los concejales de Palencia para que voten en contra de la voluntad de los palentinos?, ¿de dónde la que reciben los parlamentarios de C´s en Andalucía para pactar los presupuestos con VOX?, ¿de dónde la que día tras día en el Congreso reciben los diputados y diputadas saltándose el art. 68.2 de la Constitución que dice textualmente que a  “Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo” para acabar votando no aquello que interesa a sus electores provinciales sino lo que le señala con el dedo su whip.

'La puerta trasera por la que VOX ha colado su programa centralista es la nula democracia interna, la ausencia absoluta de contrapesos y chek&balance obligatorios en el elemento nuclear de nuestro sistema político: los partidos'

Efectivamente, la puerta trasera por la que VOX ha colado su programa centralista es la nula democracia interna, la ausencia absoluta de contrapesos y check&balance obligatorios en el elemento nuclear de nuestro sistema político: los partidos. La debilidad del vínculo democrático entre los ciudadanos y sus electos a nivel municipal y autonómico es inversamente proporcional al inmenso poder de las direcciones de los partidos políticos, que deciden alcaldes y presidentes autonómicos al margen de la voluntad de los votantes. Y lo hacen porque pueden. 

Pueden porque en España no existen primarias abiertas obligatorias (como en Uruguay, EEUU o Argentina); carecemos de mecanismos revocatorios (como en Suiza o en numerosos municipios y estados norteamericanos); porque la autonomía y recursos de diputados y parlamentarios autonómicos al contrario de lo que sucede en países con fuerte asiento territorial del electo -como la constituency británica-  es nula fuera del grupo parlamentario (es decir, del partido); y finalmente pero no menos importante, porque el contrapeso que podría proporcionar la autonomía de los ecosistemas mediáticos de circunscripciones provinciales y autonómicas es prácticamente nulo (excepto causalmente -si, causal, no casualmente- en Euskadi y Cataluña) por lo que en un sistema político-electoral fuertemente mediocrático el acceso a la notoriedad que solo emana de los medios, también está fuertemente centralizado por las direcciones de los partidos. 

Por otro lado, es preciso señalarlo, la aplicación de este poder omnímodo de las direcciones de los partidos, extendido a través del correctivo que supone la elaboración de listas elección tras elección, expulsa a los perfiles autónomos y favorece los sumisos, dando lugar a organizaciones desprovistas de otro norte y objetivo que no sea su propia supervivencia. En este contexto, dos partidos debilitados en su propia supervivencia por magros resultados electorales y depurados de miembros discrepantes por la sucesión de procesos electorales -C´s y PP- han sido fácil presa para un partido fuertemente ideologizado como VOX.

'La rebelión de los andaluces ante la pérdida de su autonomía, ante la insultante imagen de nuestros gobernantes acudiendo a Madrid a mendigar el OK a nuestro presupuesto, no puede quedarse en la frontera del territorio arrebatado. Es preciso ir más allá y hacer valer nuestro peso territorial'

Frente a esta involución de nuestro sistema político que profundizará las dificultades para el acuerdo y el consenso, que favorece la competencia y la confrontación y que nos aboca a permanentes, ineficientes y extenuantes chicken games como mecanismo de toma de decisión, solo cabe exigir de quienes creemos que la descentralización es un pilar esencial de la democracia, que redoblemos nuestros esfuerzos para defenderla profundizándola. Y Andalucía es clave en este proceso. La rebelión de los andaluces ante la pérdida de su autonomía, ante la insultante imagen de nuestros gobernantes acudiendo a Madrid a mendigar el OK a nuestro presupuesto, no puede quedarse en la frontera del territorio arrebatado. Es preciso ir más allá y de una vez por todas hacer valer nuestro peso territorial exigiendo avances en la federalización y descentralización municipal, apremiando la consecución de mayores cuotas de autogobierno como único mecanismo democratizador efectivo frente a la cada vez más extendida empobrecedora partidocracia.



Sergio Pascual fue el primer secretario de Organización de Podemos y diputado en las XI y XII legislaturas. Actualmente es miembro del Consejo Ciudadano Andaluz de Podemos y colabora con el CELAG -Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica-.