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'La contaminación mata'

Blog - Sacando punta - Ignacio Henares - Martes, 24 de Octubre de 2023
Atardecer en el Área Metropolitana.
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Atardecer en el Área Metropolitana.
No sabemos si es más por incompetencia que por falta de voluntad política pero el retraso en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones tiene un gran impacto en la salud pública, en términos de muertes y enfermedades.

El gobierno municipal de Granada sigue remoloneando con el asunto de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y buscando excusas para retrasar su implantación. Desde su toma de posesión, la alcaldesa y su equipo se han mostrado muy reticentes a aprobar las medidas a las que estamos obligados como todas las ciudades por encima de los 50.000 habitantes por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética aprobada en mayo de 2021.

Granada se sitúa entre las ciudades más contaminadas de España por sus especiales condiciones orográficas y meteorológicas, contra las que poco podemos hacer, pero también por otros factores de carácter antrópico como la elevada densidad del tráfico y el uso (y abuso) del transporte privado

El objetivo de estas ZBE es reducir el acceso y circulación de los vehículos a motor más contaminantes en zonas urbanas para mejorar la calidad del aire y la salud de la población, contribuyendo a mitigar la contaminación acústica, un problema no menos importante para muchas personas.

Granada se sitúa entre las ciudades más contaminadas de España por sus especiales condiciones orográficas y meteorológicas, contra las que poco podemos hacer, pero también por otros factores de carácter antrópico como la elevada densidad del tráfico y el uso (y abuso) del transporte privado, derivado de un modelo urbanístico y de movilidad en el Área Metropolitana que conduce a numerosos desplazamientos hasta y desde la capital; contra esta realidad si podemos, y debemos actuar.

Este tema, de gran importancia y trascendencia para construir una Granada más saludable y habitable, no fue abordado, desgraciadamente, en la campaña de las pasadas elecciones municipales con la necesaria intensidad y profusión y pasó desapercibido en esa estrategia, exitosa, que llevó a la alcaldía a Marifrán Carazo sin desvelar ningún proyecto ni posicionarse sobre ningún asunto de interés como el que nos ocupa. Este es el problema de las campañas ‘light’ o ‘SIN’ (debate), que luego afloran los problemas reales de la ciudadanía y no sabemos qué ofrecen o cómo los van a abordar los responsables políticos.

Se combina aquí una suerte de negacionismo climático, y de oposición con todo lo que huela al Gobierno de la Nación, trufado con ese vértigo al cambio que tienen los conservadores

Como ha ocurrido en otras muchas ciudades gobernadas por el PP, (en alianza con Vox o por cuenta propia), los primeros ediles populares parecen responder a una consigna en la que se trata de retrasar y rebajar las expectativas generadas por estas medidas para luchar contra la contaminación. Se combina aquí una suerte de negacionismo climático, y de oposición con todo lo que huela al Gobierno de la Nación, trufado con ese vértigo al cambio que tienen los conservadores. Nuestra alcaldesa, María la Anunciadora, desde el primer momento también se ha mostrado reticente a continuar las iniciativas que se habían puesto en marcha en la legislatura anterior (curiosamente algunas por sus compañeros de ‘filas’) y ha mandado echar el freno de mano al asunto, cumpliendo fielmente con las consignas y con la estrategia de confrontación.

Lo último que hemos sabido, en boca de la actual concejal responsable de Movilidad, (yo también me he asombrado al saber que hay alguien encargado de esto en el gobierno municipal), es que se va a retrasar la puesta en marcha de este proyecto, que se encontraba muy avanzado, porque ahora se va a evaluar ‘su impacto socioeconómico’. Y se han quedado tan tranquilos.

Parecen desconocer, o no importarles, el problema de la contaminación del aire y los efectos sobre la salud pública que producen las partículas en suspensión, el monóxido de carbono, el ozono, el dióxido de nitrógeno o el dióxido de azufre,  todos ellos con valores por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, en muchos momentos del año en nuestra ciudad

Parecen desconocer, o no importarles, el problema de la contaminación del aire y los efectos sobre la salud pública que producen las partículas en suspensión, el monóxido de carbono, el ozono, el dióxido de nitrógeno o el dióxido de azufre, (principales contaminantes a los que estamos expuestos), todos ellos con valores por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, en muchos momentos del año en nuestra ciudad.

A los que se van a ‘entretener’ en evaluar el impacto socioeconómico, (un asunto ya muy estudiado, muy diagnosticado y recetado) se les olvida, o no parece importarles, que el impacto en la salud pública de la contaminación  alcanza, según los cálculos más modestos, los 10 millones de muertes anuales prematuras, una cifra que iguala las muertes totales por la última pandemia en los dos últimos años. Lo que debe dar vértigo de verdad es echar cuentas sobre el número de víctimas en una década o hasta 2050 si somos incapaces de revertir la situación y seguimos emitiendo gases de efecto invernadero a la atmósfera. Las enfermedades provocadas por la contaminación en las ciudades en la actualidad son una amenaza incluso mayor que el propio cambio climático, cuyos efectos ya sufrimos pero que serán mayores en el futuro. 

Parece mentira que haya que recordar que el impacto socioeconómico más importante que hay que evaluar, es que la contaminación atmosférica es un importante factor de riesgo para una serie de enfermedades relacionadas con la contaminación, como son las infecciones respiratorias, las enfermedades cardíacas, la Enfermedad Pulmonar Oclusiva Crónica (EPOC), los accidentes cerebrovasculares y el cáncer de pulmón.

Los efectos de la mala calidad del aire en la salud humana son de gran alcance, aunque nos fijemos principalmente en los que inciden en el sistema respiratorio y al sistema cardiovascular de nuestro organismo

Además, para abundar en los efectos de la contaminación debemos recordar (les) que la exposición a la contaminación atmosférica puede estar asociada a la reducción de las puntuaciones del coeficiente intelectual, al deterioro de la cognición, al aumento del riesgo de trastornos psiquiátricos como la depresión y al detrimento de la salud perinatal. Los efectos de la mala calidad del aire en la salud humana son de gran alcance, aunque nos fijemos principalmente en los que inciden en el sistema respiratorio y al sistema cardiovascular de nuestro organismo.

No, no tenemos tiempo que perder. Podríamos, deberíamos, estudiar cómo actuar para mitigar y minimizar el supuesto impacto socioeconómico de la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones, pero no a costa de retrasar más su implantación ni de rebajar más la zona propuesta que sería afectada, más bien modesta en mi opinión. Lo que habría que ir pensando ya es en ampliarla en una segunda (pronta) fase y ser más ambiciosos en los objetivos.

Quiero recordarle a la alcaldesa y a los ediles del Partido Popular que el plano que delimita la Zona de Bajas Emisiones, que algunos consideramos que se queda corto, fue una propuesta del actual gerente del Consorcio Metropolitano, César Díaz, por entonces concejal de Movilidad en el ayuntamiento de Granada, en la etapa (oscura) del gobierno de los trapos sucios, el famoso y triste 2+2; el equipo del alcalde anterior asumió esta propuesta

Quiero recordarle a la alcaldesa y a los ediles del Partido Popular que el plano que delimita la Zona de Bajas Emisiones, que algunos consideramos que se queda corto, fue una propuesta del actual gerente del Consorcio Metropolitano, César Díaz, por entonces concejal de Movilidad en el ayuntamiento de Granada, en la etapa (oscura) del gobierno de los trapos sucios, el famoso y triste 2+2; el equipo del alcalde anterior asumió esta propuesta, que había sido aprobada en el Observatorio de la Movilidad,  para no dilatar más la adopción de medidas contra la contaminación y para ir captando fondos y cumplir todos los hitos marcados por el Ministerio con competencias en el desarrollo de la Ley de la que derivan estas necesarias medidas.

No hay excusa tampoco con el tema presupuestario ya que en el relevo de la vara de mando Marifrán se encontró con financiación y con la mayoría de los procedimientos administrativos para la ejecución de las diferentes medidas. En este asunto no puede decir el gobierno municipal que tenga que ‘desbloquear’ nada, (argumento repetitivo que se utiliza para intentar ensalzar la acción ordinaria), porque lo que se trata aquí no es de impulsar nada sino de no entorpecer ni enlentecer el camino avanzado.

Pido, por mi salud y la de todos mis conciudadanos, que no se retrase ni se rebaje la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, que se ponga toda la carne en el asador (eléctrico) de este trascendental tema en la agenda del gobierno municipal; que no se entretengan más los procedimientos y si fuera necesario, se ‘desbloqueen’ también los obstáculos e impedimentos para que más temprano que tarde se pongan en marcha. Me ofrezco a explicar qué medidas complementarias, correctoras y compensatorias pueden adoptarse para la mejor implantación y desarrollo si es que, a estas alturas, no saben de qué va la vaina.

Imagen de Ignacio Henares

Ignacio Henares Civantos es biólogo de bata, de bota, y de gabinete. Máster (de los de verdad) en Gestión del Medio Ambiente y del Agua por la Universidad de Granada. Desde 1989 es funcionario, técnico del cuerpo superior facultativo de la Junta de Andalucía donde ha desempeñado varias tareas en las Consejerías de Agricultura y Pesca y de Medio Ambiente. Durante quince años ha sido el conservador del parque nacional y natural de Sierra Nevada. En la actualidad trabaja como asesor técnico en el departamento de Sanidad Vegetal.

Escritor de numerosos artículos sobre medio ambiente y conferenciante incansable, en los últimos años ha concentrado su tarea de divulgador en Sierra Nevada, siendo coautor de tres interesantes libros divulgativos sobre Sierra Nevada: “Sierra Nevada, una gran montaña, un pequeño continente”, “Las Aves de Sierra Nevada” y “Mariposas diurnas de Sierra Nevada”. Fue colaborador de “La Voz de Granada” con un programa semanal titulado “El hombre y la Sierra” y lo has sido del periódico Granada Hoy desde el año 2014 con más de 150 reportajes dedicado a Sierra Nevada agrupados en diferentes series: “Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad”, “La Huella del Cambio Global” , “Sierra Nevada, Montaña de Oportunidades” y la última que estuvo dedicada a “Sierra Nevada, Paisaje y Paisanaje”, una aproximación al parque nacional y natural de Sierra Nevada a través de ‘nombres propios’.