Un verano en el Parque de las Ciencias.

Alertan de la existencia de más de 1.000 pozos ilegales en el Altiplano norte y el "descontrol" del consumo de agua

E+I+D+i - IndeGranada/EP - Martes, 26 de Febrero de 2019
La sobreexplotación de acuíferos ha causado que se sequen los nacimientos de las sierras de María y de Orce, denuncia Agrapo.

Miembros de Agrapo, reunidos en Caniles. agrapo

La Asociación de Agricultores, Ganaderos y Productores (Agrapo), del Altiplano granadino, ha alertado del "descontrol del consumo" en los pozos para riego del Altiplano norte y piden a la Confederación Hidrográfica que controle las extracciones y las superficies de riego para que no se abuse de los recursos hídricos.

El colectivo, reunido en Caniles dentro del proyecto 'Unidos por el Agua y el Territorio',  pone de manifiesto "la gran cantidad de pozos ilegales existentes en el Altiplano, más de 1.000", según Miguel Ortiz, presidente de la Plataforma de Defensa del Río Castril, y el "poco control" de la Confederación Hidrográfica, con la consecuente sobre-explotación de los acuíferos y deterioro de las masas de agua, entre ellas las de abastecimiento humano.

Y es que, según indica Agrapo, es una práctica común solicitar un aprovechamiento para el riego de una pequeña superficie y luego multiplicar la zona de riego, o bien multiplicar el consumo de agua concedida. Según Octavio Navarro, de la Comunidad de Regantes de Vélez y Orce, “este hecho ha provocado, entre otros, la desecación de los nacimientos de la Sierra de María y la Sierra de Orce, consecuencias que han sido pagadas por las comunidades de regantes tradicionales, que ven cómo se desertifican sus vegas”, ha indicado. 

Por otro lado, los regantes de las comunidades tradicionales, sobre todo en Caniles, se quejan de que todavía no cuentan con la autorización de los pozos que les hizo la FAO, con objeto de mantener sus caudales concesionales en el estiaje. "Se priman las grandes explotaciones superintensivas abastecidas de pozos sin control mientras se condena al ostracismo a los regadíos sociales de las comunidades tradicionales", se queja Agrapo.