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'El misterio del contrato de INAGRA'

Blog - Cuestión de Clase - Manuel Morales - Jueves, 24 de Septiembre de 2020
Una empleada de Inagra, en la Plaza rey Badis.
Prensa Ayto. Granada (Archivo)
Una empleada de Inagra, en la Plaza rey Badis.

El verdadero origen de los libros plúmbeos, los túneles bajo la Alhambra y el contrato de INAGRA con el Ayuntamiento deben ser los tres mayores secretos de Granada. Y quizá no por ese orden.

Cada mañana, miles de mujeres y hombres trabajadores de los barrios periféricos viajamos al centro, normalmente bien temprano. Pasamos primero por nuestras calles, sorteando papeles, mierda de perro, hojas secas y papeleras atestadas. En un rato, al llegar al Triunfo o Puerta Real, nos sorprende el despliegue de medios en una ciudad reluciente en la que casi se puede comer en el suelo...

Casi dos años lleva este humilde blogero intentando que los representantes vecinales del Distrito Norte tengamos acceso a los detalles del plan de limpieza de dicho contrato. Podrá parecer a muchos un detalle menor, pero pocos de esos muchos serán vecinos de Norte, porque nuestros barrios están sucios, muy sucios. Y es más difícil ver por allí una barredora de INAGRA que el trineo de Papá Noel. Resulta que ese contrato especifica, pormenorizadamente, qué servicios debe prestar INAGRA, calle a calle y día a día en toda la ciudad. Poder verlo, nos permitiría saber cuántos operarios de limpieza, con qué medios y durante cuántas horas deberían estar trabajando en nuestras calles y plazas. Y queremos verlo, porque tenemos la sospecha de que el contrato no se cumple y que esa limpieza, que pagamos entre todos, no se le está dando a nuestros barrios. Pero sin el plan de limpieza en la mano, no podemos demostrarlo.

Cada mañana, miles de mujeres y hombres trabajadores de los barrios periféricos viajamos al centro, normalmente bien temprano. Pasamos primero por nuestras calles, sorteando papeles, mierda de perro, hojas secas y papeleras atestadas. En un rato, al llegar al Triunfo o Puerta Real, nos sorprende el despliegue de medios en una ciudad reluciente en la que casi se puede comer en el suelo... y nos extraña.

...que en algún momento el responsable político de turno haya modificado las órdenes de trabajo, limitando los servicios que se prestan a los barrios para recortar gastos...

El contraste es tal que sólo permite tres explicaciones. Una: que cuando se firmó el actual contrato, ya se diseñó que hubiera una Granada de primera y otras de segunda, tercera y cuarta en materia de limpieza; dos: que en algún momento el responsable político de turno haya modificado las órdenes de trabajo, limitando los servicios que se prestan a los barrios para recortar gastos; y tres: que la empresa esté cobrando por un servicio que no presta, transformando en beneficio económico la suciedad de nuestras calles.

Cuando digo que llevo ya 2 años reclamando conocer ese documento (que me consta, existe), quiero decir que me ha sido denegado por la anterior y el actual alcaldes de distrito; por el actual y anterior alcalde de la ciudad y por la actual y anterior concejales responsables de medio ambiente. A saber, por PP, PSOE y Ciudadanos. Ocultar el contrato de basura es transversal. ¿Por qué será?

Los sucesivos recortes se han hecho siempre con criterio discriminatorio, dejando más sucias las calles de los más pobres para que no se quejaran los barrios más ricos de la ciudad, que ya es sabido que pueden, opinan y votan más

Mi teoría es que se da una mezcla de las tres explicaciones apuntadas: el diseño del servicio se debió hacer ya con carácter desequilibrado, limpiando más el centro que los barrios; además, los sucesivos recortes se han hecho siempre con criterio discriminatorio, dejando más sucias las calles de los más pobres para que no se quejaran los barrios más ricos de la ciudad, que ya es sabido que pueden, opinan y votan más; y, finalmente, debe ser práctica común en nuestros gobernantes, mirar para otro lado cuando la empresa hace menos de lo que debe y cobra... y así poder seguir enchufando gente en la plantilla con criterios familiares o de favor político debido. Si a alguien molesta esta opinión, que no se ofenda, que me tape la boca enseñando el contrato.

Si en algún momento ha sido relevante conocer y evaluar el servicio real que presta la concesionaria es ahora, en estos meses. Cuando está en juego la renovación del servicio, su nueva concesión o su rescate para una prestación directa, más económica y transparente. Si no se hace así, perpetuaremos esta viciosa gestión que dura ya 5 décadas. Si no se hace así, mis vecinas seguirán bajando al centro por las mañanas, a casa de sus señoras, para ver cómo, mientras ellas con las manos les limpian la sala, con sus impuestos les limpian las calles. Y a la tarde, volver a nuestros barrios, sucios, porque la limpieza que pagamos, se gasta en quien menos la necesita. Cuestión de clase.

Imagen de Manuel Morales
Hijo de padres andaluces, crecí en Madrid y vivo en Granada desde los 19 años. Casado y padre dos hijas.
Me licencié en Física por la Universidad de Granada y realicé un master universitario en energias renovables. Trabajo como funcionario de la Agencia Estatal de Meteorología. Realicé en el Instituto para la Paz y los Conflictos, los cursos de preparación para un doctorado que nunca terminé, al interponerse la política en el camino.