El corazón de la Alpujarra, "amenazado" por las torres de alta tensión, denuncian vecinos de la zona

Dos proyectos de líneas de evacuación de alta tensión se están tramitando en el corazón de La Alpujarra: uno en la zona occidental de la Contraviesa, desde Alfornón hasta el cortijo Juan de Reyes en Torvizcón; y otro en la zona oriental, desde La Ermita del Palomar en Albuñol hasta el Barranco Oscuro de Cádiar, pasando por Murtas, informan los vecinos en una nota.
Los vecinos de las localidades de Murtas y Alfornón han presentado alegaciones a ambos proyectos. Se quejan de lo que consideran como un interés ilegítimo en destruir los valores sociales y ambientales de la zona, ya que los estudios de impacto ambiental no han tenido en cuenta las verdaderas implicaciones que conllevaría la construcción de ambas líneas de alta tensión
El primer proyecto consiste en una línea eléctrica de 20 Kv con 18 apoyos metálicos a lo largo de 3 km lineales. Este proyecto comprende una altitud desde los 850 metros de altura hasta los 1.270 y tendrá un gran impacto sobre el alcornocal del Haza del Lino y el Sitio Histórico de La Alpujarra Media y la Tahá.
El proyecto de Murtas consiste en una nueva Línea Aérea de Alta Tensión (L.A.A.T.) de 20 Kv con 39 torres entre una cota de 650 y 1300 metros de altitud que recorre prácticamente toda la cara sur de La Contraviesa pasando por las ramblas de la Alcaicería y el Juncal.
Los vecinos de las localidades de Murtas y Alfornón han presentado alegaciones a ambos proyectos. Se quejan de lo que consideran como un interés ilegítimo en destruir los valores sociales y ambientales de la zona, ya que los estudios de impacto ambiental no han tenido en cuenta las verdaderas implicaciones que conllevaría la construcción de ambas líneas de alta tensión.
En Murtas, varios vecinos de las cortijadas afirman que esta nueva red va a suponer la destrucción del paisaje y un gran impedimento para la agricultura tradicional, cediendo servidumbres de paso hacia las fincas y expropiando terrenos que condicionarán cualquier actividad. Alegan que esta construcción empeorará las condiciones de vida de los vecinos, complicará la actividad agrícola y no dejará nada en el territorio, ya que no creará puestos de trabajo ni mejorará las condiciones de vida de los habitantes. El trazado del proyecto La Ermita-Barranco Oscuro afectará a cuatro vías pecuarias, entre ellos el Cordel de Adra a Granada y la Vereda de la Contraviesa.
Desde Alfornón y Torvizcón, los vecinos se quejan de que esta línea eléctrica se construirá en medio de los encinares y alcornocales que rodean los cerros Salchicha, Chaparro y Moheda, la Haza del Lino y las ramblas de ambos pueblos
Desde Alfornón y Torvizcón, los vecinos se quejan de que esta línea eléctrica se construirá en medio de los encinares y alcornocales que rodean los cerros Salchicha, Chaparro y Moheda, la Haza del Lino y las ramblas de ambos pueblos. Esta zona ya ha sufrido varios incendios, el último en 2020, que amenazó a más de 300 hectáreas del último alcornocal que queda hacia el sureste del país. Recuerdan que en 2016 desapareció el alcornocal de Lújar por un enorme incendio que obligó a desalojar el pueblo entero y que fue provocado por un fallo en la línea de alta tensión. La Audiencia Provincial de Granada archivó el caso sobre el incendio de Lújar, pero el Ayuntamiento de la localidad solicitó que se reabriera porque varios informes apuntaban a que el incendio fue provocado por la infracción de los deberes de prevención de los titulares de la línea eléctrica.
El alcornocal de la Haza del Lino se vería seriamente comprometido por la línea de alta tensión, que aumentaría exponencialmente el riesgo de incendio.
El jurista Joaquín Terrón Villegas ha afirmado que el objetivo es crear un mallado de la red de distribución: "se va a generar un reforzamiento de las líneas aéreas con la excusa de mejorar el suministro domiciliario; pero el verdadero objetivo es la implantación de grandes fotovoltaicas en las zonas más desfavorecidas de La Alpujarra. Se aprovechan de la despoblación, del abandono de la tierra y de su bajo precio. Para las eléctricas, es una gran oportunidad para especular con la construcción de plantas solares y eólicas ya que este es un territorio “virgen”, con poca movilización por la despoblación".
Los vecinos de las localidades afectadas esperan ahora que las corporaciones municipales ayuden a frenar unos proyectos que consideran que comprometen seriamente su modo de vida, la agricultura tradicional y los valores ambientales de su territorio
Afirma que este no es el primer caso que se da en la zona: «ya tenemos impugnado un proyecto de fotovoltaica de 10 hectáreas en la recta del Enjambre y una subestación en Cádiar, en la que la promotora (Cuerva) ya ha construido otra subestación sin esperar a la autorización del otro proyecto. Esta subestación es clave para entender lo que sucede porque en la promotora hace uso por primera vez de la palabra “renovable” en el proyecto, lo que demuestra cuáles son las intenciones tras todos estos casos que están apareciendo en la zona, como el de Murtas y Alfornón.» La subestación de Cádiar, además, afectará al helipuerto de atención sanitaria aérea que la Junta de Andalucía instaló en 2015 para situaciones de emergencia, ubicado a apenas 50 metros.
Los vecinos de las localidades afectadas esperan ahora que las corporaciones municipales ayuden a frenar unos proyectos que consideran que comprometen seriamente su modo de vida, la agricultura tradicional y los valores ambientales de su territorio.


































