Artículo de Opinión

'Salvar vidas o subvencionar el sufrimiento'

Política - Paco Robles - Sábado, 31 de Enero de 2026
Paco Robles firma este artículo de opinión en el que analiza el presupuesto aprobado por la Diputación de Granada.
El presidente de la Diputación en la presentación del presupuesto en noviembre pasado.
Diputación archivo
El presidente de la Diputación en la presentación del presupuesto en noviembre pasado.

Los presupuestos no solo ordenan cifras: establecen jerarquías morales. Y los aprobados por la Diputación de Granada para este ejercicio trazan una frontera nítida entre lo que se considera prescindible y lo que merece protección institucional. De un lado, la cooperación internacional. Del otro, el toreo.

La Diputación ha reducido casi a la mitad los fondos destinados a cooperación internacional y educación para el desarrollo, pasando de alrededor de 450.000 euros a poco más de 220.000. El recorte no responde a una situación de emergencia financiera. La institución provincial gestiona más de 418 millones de euros, no arrastra deuda y presenta superávit. No es un ajuste forzado: es una decisión política.

En paralelo, esos mismos presupuestos incrementan las ayudas destinadas al toro de lidia hasta alcanzar los 186.500 euros. La comparación es tan inevitable como incómoda: proyectos que salvan vidas, sostienen programas sanitarios, educativos o de protección a la infancia en contextos de extrema vulnerabilidad reciben una financiación similar -o incluso inferior- a la destinada a un espectáculo basado en el sufrimiento y la muerte ritualizada de un animal.

La aprobación de estas cuentas no fue casual ni técnica. El presupuesto fue sacado adelante por el equipo de gobierno del Partido Popular, presidido por Francisco Rodríguez Guerrero, con el apoyo de Vox. Frente a ellos, los grupos de la oposición de PSOE e Izquierda Unida votaron en contra, denunciando explícitamente el recorte en cooperación internacional y el giro ideológico que reflejan las nuevas prioridades.

No estamos ante un debate abstracto sobre tradiciones o sensibilidades culturales. Estamos ante una elección concreta: qué se refuerza y qué se debilita desde lo público

No estamos ante un debate abstracto sobre tradiciones o sensibilidades culturales. Estamos ante una elección concreta: qué se refuerza y qué se debilita desde lo público. La cooperación internacional sostiene programas que previenen enfermedades, garantizan educación básica, acompañan a poblaciones desplazadas y protegen a menores en contextos de guerra, hambre o colapso institucional. El toreo, en cambio, es una actividad recreativa, altamente subvencionada, crecientemente cuestionada por la sociedad y sin una función social equiparable.

Desde las ONG de cooperación agrupadas en la Coordinadora Granadina (CONGRA) se ha advertido de que este recorte las “ahoga”. Y no es una metáfora exagerada. Para muchas organizaciones, estas convocatorias provinciales son la base que permite mantener equipos, continuidad y presencia en el terreno. Reducirlas no genera un ahorro significativo en las cuentas globales, pero sí provoca un daño real y medible en proyectos humanitarios consolidados.

Resulta difícil justificar que, en un mundo atravesado por crisis humanitarias, migraciones forzadas y emergencias climáticas, una institución pública decida replegarse de la solidaridad internacional mientras refuerza partidas destinadas a un sector que depende en gran medida de la subvención pública. Más difícil aún cuando esa decisión se adopta desde una provincia con una larga tradición de cooperación municipal y tejido asociativo comprometido.

Los presupuestos aprobados por el PP y Vox en la Diputación de Granada no son neutros ni inevitables. Son una declaración de intenciones

Los presupuestos aprobados por el PP y Vox en la Diputación de Granada no son neutros ni inevitables. Son una declaración de intenciones. Dicen que la solidaridad global puede esperar, pero que el toreo no. Dicen que salvar vidas compite, en igualdad presupuestaria, con financiar el sufrimiento como espectáculo.

Y cuando una institución pública establece esa equivalencia, no estamos ante una simple discrepancia contable. Estamos ante una responsabilidad política concreta, con nombres, siglas y votos. Y también ante una pregunta incómoda que queda en el aire: ¿a quién sirve realmente esta Diputación y qué valores decide defender con el dinero de todos?

Paco Robles es una referencia en Memoria Histórica y Democrática. Fue secretario de Memoria Histórica y Democrática de la ejecutiva provincial del PSOE de Granada. Militante de la Agrupación Socialista de Íllora. Activista de la Memoria Histórica y Democrática en redes sociales, investigador documentalista de nuestra historia reciente, autor del libro 'Los pueblos de Íllora, Memoria Histórica' y diversas publicaciones digitales de tema memorialista. Coordinó la Oficina Municipal de Íllora para reunir testimonios y fondos documentales del periodo 1936-1978. Es habitual colaborador de El Independiente de Granada, donde ha publicado numerosos artículos en nuestro Foro de la Memoria.