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Cinco parajes otoñales de Granada que no te puedes perder en noviembre

Ciudadanía - J. M. M. - Viernes, 1 de Noviembre de 2019
Te mostramos algunos de los lugares más bellos de la provincia para disfrutar de los colores del otoño. Una delicia para los sentidos.
Bello paisaje otoñal en el barranco del río Alhorí, en Jérez del Marquesado.
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Bello paisaje otoñal en el barranco del río Alhorí, en Jérez del Marquesado.

Noviembre es el mes otoñal por excelencia. Los colores ocres que han empezado a aparecer en octubre llegan este mes a su máximo esplendor y la provincia de Granada ofrece innumerables parajes donde disfrutar de paisajes y colores que solo pueden contemplarse en noviembre. Te proponemos cinco rutas imprescindibles -podrían ser muchas más- para gozar de la naturaleza en esta época del año tan especial.

1. Ribera del Genil entre Cenes y Pinos Genil.

Para disfrutar de los colores otoñales no hay que ir muy lejos. A las mismas puertas de la capital, en la ribera del Genil, podemos contemplar estampas otoñales que no desmerecen a las de otros lugares que luego mostraremos.

La ruta puede iniciarse en la conocida ‘ruta del colesterol’. A partir del puente junto al acceso a la Fuente de la Bicha, los caminos a un lado y otro del río muestran una vegetación de ribera con sus bellísimos tonos ocres. Alamedas de altos chopos, junto a las huertas con frutales componen un precioso paisaje. Los dos caminos paralelos al río, uno más ancho y cómodo, a la izquierda; el otro más estrecho, llegan hasta Pinos Genil, con varios puentes para pasar al otro lado del río. 

Diversas estampas otoñales en el camino entre Cenes y Pinos Genil. fotos: indegranada

Desde el puente del acceso a la Fuente de la Bicha hasta Pinos Genil hay unos 6 km. Si queremos andar menos, podemos iniciar la ruta en Cenes, junto al Polideportivo, pegado al río. De ahí a Pinos Genil hay tres kilómetros, menos transitados que los anteriores -aunque hay que tener cuidado con el paso de ciclistas- para disfrutar del otoño, de alfombras de hojas a nuestro paso y un camino que en el último kilómetro antes de llegar a Pinos Genil va quedando encajonado por la vegetación a modo de bosque encantado. Una delicia para la vista.

El camino es una alfombra de hojas en el último tramo antes de llegar a Pinos Genil.

2. Otoño en Güéjar Sierra 

Güéjar Sierra, a poco más de 15 km de la capital, es, probablemente, el municipio de la provincia que más posibilidades ofrece para disfrutar del otoño. Su ubicación, al pie de Sierra Nevada, permite adentrarse en los cursos del Genil y de su afluente el Maitena, enclavados entre montañas y barrancos en los que, además de encinas o pinos, sobresalen especies típicamente otoñales como los castaños o los robles, además de la vegetación de ribera propia de los ríos.

La ruta puede iniciarse en el mismo pueblo, junto al pabellón deportivo cubierto. De allí parte un sendero que el Ayuntamiento acaba de acondicionar, que baja hasta la cola del pantano de Canales para recorrer, río arriba, el Sendero del Tranvía, un precioso camino que transcurre por las antiguas vías del tranvía de Sierra Nevada, y que finaliza en la estación de Maitena, transformada hace unos años en restaurante.

El sendero mantiene un pequeño tramo de vía del antiguo tranvía. fotos: indegranada y pepe rosino

Si queremos seguir disfrutando del otoño desde la antigua estación de Maitena (ahora restaurante), al otro lado de la carretera parte una vereda en ascenso que se adentra en el barranco del río Maitena a través del Canal de la Viña, un precioso paseo que nos lleva hasta el antiguo Molino del Coto, y si seguimos llegamos hasta la central eléctrica del Maitena pasando por el bonito castañar del Coto.

Al otro lado del río está la carretera de Maitena y la acequia de la Solana, que se entrecruzan, y que ofrecen una vistas espectaculares de Güéjar Sierra y la cola del embalse de Canales, en una estampa que se asemeja a los fiordos noruegos, pero con el colorido y vegetación propia de nuestra Sierra.

Vista de Güéjar Sierra y la cola del patano de Canales. pepe rosino

El sendero que recorre por encima del barranco del Maitena ofrece espléndidas vistas. indegranada

Y hay más opciones. Podemos iniciar la ruta más avanzado el curso del Genil, en la antigua estación del tranvía del Charcón, y recorrer la carretera del antiguo Hotel del Duque. Un precioso recorrido entre grandes castaños que nos lleva hasta el barranco del arroyo San Juan.

Antiguo Hotel del Duque, hoy convertido en Casa de Espiritualidad Sierra Nevada. 

Una bonita fuente en medio del camino, cubierto de hojas. 

Grandes castaños en la carretera del antiguo Hotel del Duque. 

En el Charcón, en lugar de coger la carretera del Duque, podemos ir curso abajo del río, por un sendero junto a su cauce, en dirección de nuevo a la estación de Maitena. 

Puente sobre el Genil, cuyo recorrido es un espectáculo de colores y sensaciones. 

3. Dehesa del Camarate

La Dehesa del Camarate es, quizá, la ruta otoñal más emblemática de la provincia, por el auge y la popularidad que ha experimentado en los últimos años. Situada a las afueras de Lugros, al pie de la cara norte de Sierra Nevada, se ha puesto tan de moda que su acceso está restringido, con cupos máximos de visitantes diarios y obligatoria inscripción aquí: https://www.inscribirme.com/regulaciondeaccesosalcamarate20191

Conocido como 'el bosque encantando', la ruta ofrece un majestuoso abanico de colores ocres y rojizos en su recorrido, asequible para familias, de unos cinco kilómetros, que termina en un antiguo tentadero. Fotos: Indegranada, Junta de Andalucía, Ayto. de Lugros y Parque Nacional Sierra Nevada. 

4.Jérez del Marquesado

La vertiente norte de Sierra Nevada ofrece otros parajes otoñales que, sin ser tan conocidos como la Dehesa del Camarate, resultan igual de bellos y espectaculares. Es el caso de Jérez del Marquesado, donde confluyen los arroyos Alhorí y Alcázar en el arroyo de Jérez, y en cuyos cursos y barrancos surgen impresionantes bosques de castaños y una vegetación de ribera que contrasta con las masas de pinos de las zonas más altas. 

Bonito sendero que se inicia en el mismo casco urbano, a la salida de la localidad. fotos: indegranada

Casco urbano de Jérez del Marquesado, al fondo, escondido entre el paisaje otoñal junto al arroyo Alcázar. 

Bosque con gran variedad de colores en el barranco del río Alhorí. 

Área recreativa La Tizná, en el barranco del arroyo Alcázar. 

Arroyo Alcázar, a su paso por el área recreativa de La Tizná. 

Bosque de cataños en el barranco de Alcázar. 

La ruta puede iniciarse siguiendo el sendero junto al arroyo de Alcázar, pasando por el espectacular castañar de Jérez, hasta llegar al área recreativa de La Tizná, de gran belleza, y regresar por la pista forestal hasta coger el sendero que discurre por el bararranco del Alhorí, o viceversa. Son algo más de 15 kilómetros en total, pero si no se quieren hacer tantos, una vez en el área recreativa, se puede volver por un sendero que recorre el barranco del Alcázar más alejado del río. 

5. Tajos de Alhama

En Alhama de Granada, además de visitar su histórico casco antiguo, podemos disfrutar de un paisaje otoñal espectular en sus famosos Tajos de Alhama, un monumento natural de cañones y tajos de arenisca formados por la erosión del río Alhama. Entre sus rocas, junto al lecho del río, duscurre el camino medieval de los Ángeles, un paseo muy cómodo para toda la familia en la que encontramos antiguos molinos de harina, acequias y alamedas. Siguiendo el río se puede llegar a la pantaneta de Alhama y podemos hacer el regreso por encima de los tajos para contemplar las vistas que muestran las fotografías, para después volver a bajar al río, cruzarlo y subir de nuevo al casco urbano. Fotos: Indegranada