calidad del aire

La contaminación aumenta este año en Granada, con altos niveles de partículas y NO2

Ciudadanía - J. M. M. - Domingo, 17 de Julio de 2022
Tras reducirse la polución en el primer año de la pandemia, las concentraciones de contaminantes no ha dejado de subir en la capital y área metropolitana.
Calima con el cielo anaranjado en el PTS el pasado mes de marzo.
IndeGranada/archivo
Calima con el cielo anaranjado en el PTS el pasado mes de marzo.

 

Los niveles de contaminación que soporta Granada y su extrarradio han empeorado en lo que va de 2022 respecto a los dos años anteriores. Tanto las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) como de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) son este año más elevadas que en los primeros meses de 2021 y de 2020.

La polución se redujo notablemente en 2020 por las restricciones de movilidad derivadas de la pandemia, que disminuyeron mucho el tráfico, el principal causante de la contaminación, y en 2021 los niveles empezaron a empeorar al ir restableciéndose la movilidad. Y han seguido aumentan este año, aunque todavía no han alcanzado los valores anteriores a la pandemia. Pero van camino de ello.  

Entre enero y mayo de este año (los datos de junio aún no están disponibles), los niveles medios acumulados de NO2 llegaron a los 37 microgramos por metro cúbico en la estación de Granada Norte (ubicada en la Avenida Luis Miranda Dávalos), la que registra mayors valores de este contaminante y que cada año, hasta que estalló la pandemia, ha venido superando el máximo permitido por la legislación para la protección de la salud. 

El año pasado en ese mismo periodo la concentración media de dióxido de nitrógeno fue de 31 microgramos/m3. Y en 2020, con el estado de alarma, hubo 28 microgramos/m3 de NO2. 

De esta forma, los valores de NO2 se van acercando peligrosamente a los 40 microgramos/m3 de límite máximo que permite la normativa europea, lo cual indica que el volumen de tráfico está siendo ya cercano a los niveles prepandemia, aunque en este tiempo se han tomado algunas medidas para disminuir el efecto del tráfico en la polución, como la reducción de la velocidad máxima en la Circunvalación hasta los 90 km/h o la implantación de la Zona 30 en toda la ciudad, y el Ayuntamiento anunció recientemente una inversión de 12 millones de euros con fondos europeos para la implantación de la zona de bajas emisiones, un mayor control del tráfico privado y contar con más autobuses eléctricos.

Esos 37 microgramos/m3 de la estación de Granada Norte correspondiente al periodo enero-mayo de 2022 son el valor más alto registrado en Andalucía, según los datos de las estaciones de medición de la Junta. 

También ha aumentado la concentración de NO2 en la otra estación de la capital, Palacio de Congresos, de 20 microgramos/m3 en ese periodo de 2021 a 22 microgramos en 2022. 

Las partículas se disparan por la calima

Las partículas en suspensión han sufrido, incluso, un mayor incremento este año, en gran parte debido a los episodios de calima producidos en marzo por masas de polvo africano, que en 2022 han tenido una incidencia superior a la de otros años. Todos recordamos cómo el cielo de Granada se volvió de un marrón anaranjado muy llamativo. 

Esa calima ha hecho que la concentración promedio de partículas PM10 entre enero y mayo se haya elevado hasta los 43 microgramos/m3 en la estación de Armilla, la que suele registrar los valores más altos. Un valor que supera los 40 microgramos de límite máximo permitido por la legislación, aunque el informe de la Junta ya advierte de esta anomalía: "Los valores registrados hasta el mes de mayo muestran concentraciones de PM10 inusualmente elevadas en muchas estaciones, dando lugar en algunos casos a la superación del valor límite anual para este parámetro (el caso de Armilla). Esto es debido al episodio excepcional de "supercalima" (intrusiones/transporte de masas de aire con polvo africano) ocurrido entre el 15 y el 27 de marzo".

"Una vez finalizado el año, a esos niveles de partículas registrados será necesario descontarles los aportes procedentes de fuentes naturales" como son las masas de polvo africano, dice el informe sobre calidad del aire. 

En cualquier caso, sea por fuentes naturales o procendentes de la actividad humana, se trata de niveles de partículas en suspensión que dañan la salud y que en Granada y extrarradio son particularmente altas durante todo el año, con calima o sin ella. 

A la cabeza en partículas PM2,5

Lo mismo sucede con las partículas PM2,5, más finas pero incluso más perjudiciales al penetrar de forma más profunda en los pulmones y ser mucho más difíciles de eliminar. La estación de Armilla, la que registra valores más altos, no mide la concentración de partículas PM2,5, por lo que hay que limitarse a las dos estaciones de la capital: en la Granada Norte la concentración ha sido de 13 microgramos/m3, superior a los 10 de 2021 en el mismo periodo. Y en la de Palacio de Congresos ha aumentado de 11 a 13 microgramos/m3. 

En las partículas en suspensión PM2,5 el máximo permitido por la normativa en promedio anual es de 25 microgramos/m3. Sin embargo, por su especial peligrosidad para la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS) endureció el año pasado su límite máximo recomendado hasta los 15 microgramos/m3.

Este año, por ahora, Granada ha alcanzado en el periodo enero-mayo un promedio de 13 microgramos, pero ya el año pasado, en el conjunto de 2021, Granada superó esos 15 microgramos en cómputo anual, con 15,5, y se situó a la cabeza entre las capitales españolas, y solo por detrás a nivel nacional de la ciudad de Marbella, según recoge el informe anual del Observatorio de la Sostenibilidad: 

El informe del Observatorio de la Sostenibilidad recopiló la calidad del aire de las 80 ciudades más pobladas de España. Y Granada se situó en 2021 como la capital de provincia con mayor concentración de partículas PM2,5, por delante de Barcelona y Murcia, y solo superada por Marbella. 

El Observatorio de la Sostenibilidad indica en su informe recomendaciones para mejorar la calidad del aire en las ciudades: