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ULTIMO PASEO 2021

Más de 200 senderistas reivindican La Colonia de Víznar como Lugar de Memoria

Ciudadanía - IndeGranada - Jueves, 19 de Agosto de 2021
En la marcha popular conocida como el 'Último Paseo', con la que se rinde homenaje a Federico García Lorca y a todas las víctimas del franquismo.
Más de 200 senderistas participaron este miércoles en el Último Paseo.
VJR Granada
Más de 200 senderistas participaron este miércoles en el Último Paseo.

Más de 200 personas participaron en la tarde de este miércoles en el Último Paseo, desde Viznar hasta Alfacar, en homenaje a Federico García Lorca y a todas las víctimas del franquismo.

La marcha popular se inició en La Colonia, con la lectura de un manifiesto por parte de la escritora Priscila López García, firmado por las asociaciones memorialistas de Granada:

Manifiesto del Último Paseo

El Último Paseo, desde La Colonia de Víznar al Parque García Lorca de Alfacar, es una marcha popular y reivindicativa en homenaje a Federico García Lorca y a todas las víctimas del franquismo. Recordamos que el tristemente conocido como “paseo” era el método utilizado por los verdugos para eliminar a sus víctimas, que eran asesinadas en cualquier cuneta de este barranco, un territorio sembrado de fosas comunes, que forma parte de la geografía del terror.

Un año más, iniciamos la marcha en La Colonia de Víznar, antiguo molino que los golpistas utilizaron como prisión. Aquí pasaban los detenidos sus últimas horas de vida, antes de ser “paseados” por la carretera de la muerte. Entre las víctimas, estuvieron el poeta Federico García Lorca, el maestro Dióscoro Galindo González y los anarquistas y banderilleros Francisco Galadí Melgar y Juan Arcollas Cabezas, convertidos hoy en símbolo de aquella represión brutal.

Actualmente, lo que queda de La Colonia está desprotegido y sin señalizar. Ha pasado un año más y ningún cartel informa a los caminantes sobre los terribles sucesos que tuvieron lugar en este antiguo molino. Por eso, volvemos a pedir a la Junta de Andalucía que La Colonia sea declarada Lugar de Memoria Histórica, tal y como venimos reivindicando desde hace años.

En 2009, apoyamos la primera búsqueda de Federico y sus compañeros de muerte en el Parque García Lorca de Alfacar. En 2014, también dimos nuestro apoyo a la búsqueda en el Peñón del Colorado. En 2021, hemos apoyado la exhumación de víctimas en la gran fosa de Víznar, que aún no ha concluido.

Y ahora, manifestamos nuestra solidaridad con Nieves García Catalán, nieta adoptiva del maestro Dióscoro Galindo, que solicita una nueva búsqueda de su abuelo. Nieves ha tenido que presentar un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para pedir la justicia que le niegan los tribunales españoles.

Consideramos necesario comprobar todas las versiones. Hay que seguir buscando las fosas de la represión franquista en el barranco de Víznar y Alfacar, pues conocer la verdad es el mayor éxito de una sociedad democrática.

  • Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación.
  • Asociación Cultural La Desbandá.
  • Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica.
  • Asociación de Memoria Histórica 14 de Abril.
  • Área de Memoria Histórica del PCA.
  • Grupo Memorialista del Zenete-Guadix.
  • Plataforma Granada Abierta.
  • Mitin Mundial de la Insurgencia Cultural.

La Colonia, lugar de memoria

Un año más, los participantes en el Último Paseo colocaron una placa para reivindicar que La Colonia de Viznar sea declarada como lugar de memoria histórica.

Paco Vigueras, vicepresidente de la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación, denunció que la extrema derecha ha arrancado varias veces esta placa, "pero no podrán borrar la memoria. Pondremos esta placa tantas veces como sea necesario, pues los caminantes deben saber que Federico García Lorca y sus compañeros de muerte pasaron en este antiguo molino sus últimas horas de vida, antes de ser asesinados. Y eso es lo que la extrema derecha pretende ocultar, pero no la conseguira".

La marcha popular volvió a colocar una placa para reivindicar La Colonia como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía.

La gran fosa de Viznar

Durante la marcha, los senderistas conocieron los trabajos arqueológicos que este verano se han realizado en la gran fosa de Viznar. El historiador Rafael Gil Bracero y el arqueólogo Francisco Carrión explicaron que han conseguido recuperar las primeras 8 víctimas, de varios centenares que siguen enterradas en este  barranco sembrado de fosas comunes. Y anunciaron que pronto harán otra campaña de excavación para seguir recuperando víctimas.

Los participantes en el Último Paseo conocieron los trabajos arqueológicos realizados en la gran fosa de Viznar.

Apoyo a la búsqueda del maestro Dióscoro Galindo

Los senderistas manifestaron también su apoyo a Nieves García Catalán, que busca a su abuelo adoptivo, el maestro Dióscoro Galindo, arrojado a la misma fosa que el poeta. El Tribunal Constitucional ha rechazado la petición de Nieves García Catalán, "que ha tenido que recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para solicitar el amparo que le niega la justicia española".

Colectivos memorialistas, poetas y cantaores, como Juan Pinilla y Chanquete, en el Parque García Lorca de Alfacar, donde el Último Paseo se convirtió en una fiesta republicana. 

Ya en el Parque García Lorca de Alfacar, el acordeón de Javier Cuesta convirtió la marcha popular en una fiesta republicana y el profesor Juan Antonio Díaz leyó un mensaje de apoyo al Último Paseo, por parte del biógrafo lorquiano Ian Gibson:

Hoy,  una vez más, en el “barranco” de Víznar 

“Aquellos ojos míos de mil novecientos diez

no vieron enterrar a los muertos.

Ni la feria de ceniza del que llora por la madrugada, ni el corazón que tiembla arrinconado como un caballito de mar.

Aquellos ojos míos de mil novecientos diez

vieron la blanca pared donde orinaban las niñas, el hocico del toro, la seta venenosa

y una luna incomprensible que iluminaba por los rincones los pedazos de limón seco bajo el negro duro de las botellas..”.

Federico García Lorca, “1910 (Intermedio)”, Nueva York, agosto de 1929.

Queridas amigas, queridos amigos: nos reunimos un año más en este lugar de la ignominia -unos físicamente, otros desde la distancia, que por desgracia es mi caso- para recordar a Federico García Lorca y a todos los que, como él, fueron vilmente inmolados por el fascismo granadino. Es decir, por “la peor burguesía de España”, como la calificó el poeta,  públicamente, dos meses antes de que fuesen a por él.

Este lugar, para los que amamos a Lorca y amamos la democracia, es sagrado.  Y queremos reivindicar la exhumación, identificación y decente entierro de los restos humanos que llevan yaciendo aquí casi un siglo, lo cual, a estas alturas,  46 años después de la muerte del dictador, resulta intolerable. Dictador cuyo  régimen criminal, por cierto, nunca fue denunciado por Juan Carlos I, ni antes ni después de su abdicación, ni ha sido denunciado tampoco por su heredero. Es vergonzoso,  humillante.

Los ojos del Federico García Lorca niño, allá en Fuente Vaqueros, no vieron enterrar a los muertos, pero él, durante su breve vida,  siempre se sintió acechado por ella, espiado por ella.  Es muy posible, incluso, que al subir al tren aquel fatídico julio de 1936  intuyera lo que le esperaba.  Porque sabía que la “peor burguesía de España” le odiaba, por rojo, por gay, por genial,  por famoso, por decir lo que decía, escribir lo que escribía y ser como era. Porque sabía que les resultaba literalmente intolerable.

Este lugar es sagrado, sí, y es nuestro deber insistir en que los restos que cubre sean exhumados.  Queremos saber los nombres de todos los sacrificados aquí.  Queremos saber cuanto se pueda de ellos, de cada uno de ellos, de cada una de ellas. Queremos darles decente entierro, honrarles.  Os ruego a todos y a todas que sigáis con esta lucha, con este empeño, con esta obligación moral. Y os mando desde Madrid, y a las familias de las víctimas, mi más fuerte abrazo fraternal y solidario".

Ian Gibson

No me encontraron

Tampoco faltó una lectura poética lorquiana, a cargo de María Moreno y Consuelo Fernández, que leyó estos versos premonitorios de Poeta en Nueva York:

Quiero dormir un rato, un rato, un minuto, un siglo, pero que todos sepan que no he muerto.

Cuando se hundieron las formas puras

bajo el cri cri de las margaritas,

comprendí que me habían asesinado.

Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, abrieron los toneles y los armarios,

destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.

Ya no me encontraron.

No ¿No me encontraron?

No. No me encontraron.

Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba y que el mar recordó ¡de pronto!

los nombres de todos sus ahogados.

Flamenco y memoria

Juan Pinilla y Chanquete también participaron en el Último Paseo y dedicaron  su mejor cante flamenco a Federico García Lorca, símbolo de todas las víctimas de la represión franquista, pues como dice un monolito en la fosa de Viznar: "Lorca eran todos".