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Historia del Partido Comunista, por Juan Francisco Arenas de Soria

Capítulo XXI: 'Resistencia antifranquista en Granada. El primer franquismo (1939-1950)'

Política - Juan Francisco Arenas de Soria - Viernes, 5 de Noviembre de 2021
La excepcional serie sobre la historia del PC, en el año de centenario, que nos ofrece cada viernes Juan Francisco Arenas de Soria, detalla en este capítulo la primera parte de la resistencia antifranquista en Granada. No te lo pierdas.
Presos en el penal del Dueso. Años 40.
Archivo Histórico del PCE (AHPCE).
Presos en el penal del Dueso. Años 40.
“…rotos los frentes, acuden hacia Granada miles y miles de milicianos rojos y paisanos, creando esta verdadera invasión de gente famélica y desarrapada, con las huellas de la más espantosa miseria en sus rostros y ropas, un grave problema de abastecimiento y alojamiento. Se habilitó inmediatamente la Toros para alojar a los rendidos, que en dos días llegaron a sumar unos treinta mil…”[1]

La Guerra Civil finalizaba para muchos el 1 de abril de 1939, pero comenzaban de forma simultánea dos relatos históricos paralelos, el de “la Victoria” y el de “la Resistencia”. El relato de “la Victoria” se asentaba sobre la narración de una Historia que nunca existió y borrando de la misma todo aquello que resultaba incómodo o inapropiado para la “nueva España”. “La Victoria” que se asentó sobre los campos de concentración, los asesinatos masivos, el miedo, la represión, la censura… y finalmente una calmada vuelta a la “normalidad democrática” tras la muerte del dictador.

En nuestra tierra, Granada, esas dos historias paralelas las encarnaba la Granada de Gallego y Burín, de los desfiles del día de la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos, de los grandes actos religiosos y folklóricos que ensalzaban el casticismo... frente a la Granada de Ricardo Beneyto, los Quero, la huelga de la construcción del 70, la político-social, los calabozos de la Plaza de los Lobos, el cuartel de las Palmas…

Por otro lado, el relato de “la Resistencia” que comenzó desde el mismo día del fin de la Guerra -en las zonas ocupadas desde mucho antes- y que duró hasta principios de los años 80. Una resistencia armada en las sierras de toda España hasta bien entrados los años 50, y una resistencia ideológica y organizativa que se expandía por todo el territorio, que mostraba la rebeldía de un Pueblo que no estaba dispuesto a doblegarse y que luchaba por recuperar su dignidad, que acompañó al Régimen dictatorial desde su nacimiento. Una Historia ignorada y acallada, que nunca salió en los libros de texto, y que ahora se abre paso tímidamente. Y decimos que tímidamente pues algunas partes del relato de la Transición se contrapusieron al de la Resistencia.

En nuestra tierra, Granada, esas dos historias paralelas las encarnaba la Granada de Gallego y Burín, de los desfiles del día de la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos, de los grandes actos religiosos y folklóricos que ensalzaban el casticismo... frente a la Granada de Ricardo Beneyto, los Quero, la huelga de la construcción del 70, la político-social, los calabozos de la Plaza de los Lobos, el cuartel de las Palmas… La primera reflejada en los libros de Historia, en los diarios Patria e Ideal; la segunda empieza a ver la luz poco a poco, a retazos, siendo objeto de controversia ya que supone un cuestionamiento de “la Granada eterna”, es la historia de la lucha de un pueblo por su libertad, y es a eso a lo que dedicaremos este artículo.

La Resistencia antifranquista en la provincia de Granada tendrá su reflejo de manera muy especial en el sacrificio de hombres y mujeres que entorno al Partido Comunista de España, único colectivo organizado en la misma, no dejaron de soñar, guardando en sus corazones la esperanza de un amanecer en libertad.

“…la paz que se iniciaba era una paz armada, victoriosa y excluyente en la que la divisoria entre vencedores y vencidos sería nítida y permanente...”[2]

Los años 40

El final de la guerra implicó el exilio de la mayor parte de los cuadros dirigentes del PCE, aunque otros muchos acabaron cayendo en las manos del fascismo triunfante, lo que les llevaría a campos de concentración, cárceles, torturas, asesinatos… una auténtica debacle que el Partido compartía con todas aquellas personas y organizaciones que habían defendido la Segunda República Española como sistema de gobierno legítimo y democrático de nuestro país.

“El gran éxodo de 1939 siguió los itinerarios tradicionales a Gibraltar, Francia, Reino Unido, colonias francesas del norte de África, frecuentados por anteriores exilios contemporáneos. Asimismo abrió nuevos y más amplios los lugares de acogida. Como es bien conocido, el grueso de los exiliados se asentó en Francia, norte de África y México, pero también hubo presencia en Gibraltar, la Unión Soviética, Chile, República Dominicana y en menor medida en Puerto Rico, Argentina, Venezuela, Colombia, Cuba o Estados Unidos”[3]

El exilio de la dirección comunista se producirá fundamentalmente hacia México, Francia y la URSS, donde acabarán 16 granadinos, entre los que se encuentra el diputado comunista Antonio Pretel y su familia[4],  al igual que una gran cantidad de militantes y un importante contingente de niños y niñas que había ido saliendo de España desde la evacuación del norte peninsular ante el avance sublevado. Miles de kilómetros separaban a estos exiliados de España, mientras que los campos del sur de Francia y de Argelia alojaban a miles de refugiados que buscaban salvar la vida.

Mientras tanto, en España, se organizaba la resistencia a la férrea y sangrienta dictadura que resultó tras la victoria sublevada, y que bajo un baño de sangre pretendía sepultar cualquier posibilidad de respuesta contra la misma

El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión por la Alemania nazi y sus aliados de prácticamente toda Europa, convertía a la URSS en el último refugio seguro frente al nazifascismo en el continente. Se abre una segunda fase en el exilio por la que serán muchas las personas que marchen al continente americano, mientras que otras empuñarán las armas contra la invasión nazi en los campos de Francia, encontrando la muerte o la reclusión en los temibles campos de concentración nazis, siendo Mauthaussen “el campo de los españoles”. En el sur de Francia, la resistencia a la ocupación y al régimen colaboracionista de Vichy tendrá un componente destacado de exiliados españoles, al igual que en la conformación en el norte de África de las fuerzas de “la Francia libre” bajo el mando de De Gaule, que llevará a muchos a engrosar las filas de la 2ª División Blindada, la conocida como “División Leclerc”. En la Unión Soviética, donde fundamentalmente encontramos exiliados procedentes del PCE y militares republicanos[5], serán muchos los que formen parte activa de la lucha contra el nazismo, aunque en unidades específicas pertenecientes al NKVD, ya  que a los extranjeros no se les permite ingresar en el Ejército Rojo[6].

Mientras tanto, en España, se organizaba la resistencia a la férrea y sangrienta dictadura que resultó tras la victoria sublevada, y que bajo un baño de sangre pretendía sepultar cualquier posibilidad de respuesta contra la misma.

“…La represión, uno de los elementos fundamentales del régimen franquista, fue de tal envergadura que constituye la base misma del régimen, desde sus inicios hasta el final de la dictadura…”[7]

A pesar de todo esto, el PCE junto con multitud de personas que se negaban a rendirse, comienza a configurarse una débil red organizativa que pueda plantar cara de alguna manera a la “nueva España”. Redes de resistencia duramente perseguidas y reprimidas, siendo la guerrilla una de las manifestaciones más visibles de la misma, aunque no la única. Una resistencia en la que el contexto internacional influiría de manera muy importante, siendo los años de la contienda mundial especialmente duros, a pesar de lo cual mantuvieron abierta una ventana a la esperanza. Una ventana que en “las ondas” tiene desde 1941 las voces de Radio España Independiente (REI), La Pirenaica, que fundada en Moscú tendrá a Dolores Ibarruri como directora y al granadino Antonio Pretel como estrecho colaborador, entre otros[8].

“…La represión generaba resistencia, aunque el hambre, el estraperlo, el paro, la discriminación y el terror configraban un contexto nada propicio para la protesta social, que a menudo se diluía en simples quejas, habladurías, chistes o coplillas, o como mucho una tirada de octavillas o en alguna pintada callejera contra el desabastecimiento de alimentos…”[9]

Si bien hay que diferenciar diversas formas de “represion”, en lo que atañe a este período hay que recordar que el “Estado de guerra” se mantuvo en España entre 1936-1948, marco jurídico sobre el cuál tenían cabida juicios sumarísimos, arrestos, trabajos forzosos, fusilamientos, torturas… a lo que se venía a sumar en una “apariencia de legalidad” la Ley de la Seguridad del Estado de 11 de abril de 1941, que formalizaba la pena de muerte para los delitos de traición a la patria; o las leyes de Responsabilidades Políticas (1939), Represión de la Masonería y el Comunismo (1940), Represión del Bandidaje y el Terrorismo (1947)[10]

Diario IDEAL de Granada, 24/06/1941.

Desde 1941 la invasión de la URSS por parte de la Alemania nazi suponía un punto de inflexión ante la entrada en la guerra por la vía de los hechos de la principal alianza con la que contaba el PCE en el contexto internacional. Así el PCE impulsaba un “Manifiesto” ante los acontecimientos que acabarían cambiando el rumbo de la guerra, en el que llamaban a la resistencia frente al fascismo y la continuación de la lucha que los diferentes partidos comunistas habían entablado desde los años 30, y de la que el propio PCE era partícipe[11]:

“…El régimen franquista se da cuenta de la suerte futura del pueblo español, de la independencia y de la liberación del país, está vinculado estrechamente a la lucha que libra el Ejército Rojo, vanguardia del movimiento liberador de los pueblos, contra los gangsters nazis(…)

(…)¡Militantes del Partido Comunista de España, del Partido Socialista Unificado de Cataluña y de las Juventudes Socialistas Unificadas!: Vosotros, que tantos ejemplos de heroísmo y valor habéis dado a través de nuestras luchas y en la guerra de liberación nacional, que hacéis frente con el mismo heroísmo al terror franquista, que habéis dado ejemplo de firmeza y de consecuencia revolucionaria en los campos de concentración de Francia y África, debéis ser, en esta hora suprema, como lo fuisteis siempre, la vanguardia valerosa e indestructible del pueblo español…”[12]

A partir de 1942 el PCE organizaba la Unión Nacional Española con redes tanto en la Península como en la Francia ocupada, con la intención de sumar el máximo de fuerzas antifascistas tanto en España como fuera de ella. Desde México se sumaban a la iniciativa el sector negrinista del PSOE y los grupos republicanos no implicados en el golpe de Casado. Para el PCE esto no era sino la continuación de la propia guerra española, llamando al incremento de acción guerrillera contra Franco, con la ilusión de que el destino de España y Europa se unieran en la lucha antifascista:

“…El objetivo último de la iniciativa comunista era, como no, echar al dictador y formar un gobierno de Unión Nacional que restablecería los derechos y libertades políticas y sindicales, marco necesario -con la liberación de los presos y el retorno de los exiliados- para la convocatoria de elecciones a una asamblea constituyente. Es significativa esta última propuesta de elaboración de una nueva constitución para abrir todo el espectro político hacia la derecha desilusionada con la dictadura…”[13]

En 1943 y ante las derrotas del nazi-fascismo en el contexto bélico, se lanzaba por el PCE liderado por Jesús Monzón en el interior, un manifiesto titulado “¡Hacia la insurrección Nacional!”, que con la constitución de la Junta Suprema de Unión Nacional pretendía aprovechar el nuevo contexto para desestabilizar el régimen franquista[14], con nitidez afirma:

                  “…El suelo de España debe de arder bajo las plantas de Falange…”

El fracaso de los intentos de desestabilización como la invasión del valle de Arán y de manera muy especial el final del conflicto mundial, con el comienzo de la llamada “guerra fría”, daría una oportunidad a la dictadura que acabaría sobreviviendo en un débil juego de equilibrios, a pesar de iniciativas como la Resolución 39 (I) sobre la cuestión española de la Asamblea General -de la recién constituida- Organización de las Naciones Unidas (ONU)[15]:

“…La Asamblea General, convencida de que el Gobierno fascista de Franco en España, fue impuesto al pueblo español por la fuerza con la ayuda de las potencias del Eje y a las cuales dio ayuda material durante la guerra, no representa al pueblo español, y que por su continuo dominio de España está haciendo imposible la participación en asuntos internacionales del pueblo español con los pueblos de las Naciones Unidas;

Recomienda que se excluya al Gobierno español de Franco como miembro de los organismos internacionales establecidos por las Naciones Unidas o que tengan nexos con ellas, y de la participación en conferencias u otras actividades que puedan ser emprendidas por las Naciones Unidas o por estos organismos, hasta que se instaure en España un gobierno nuevo y aceptable.

Deseando, además asegurar la participación de todos los pueblos amantes de la paz, incluso el pueblo de España, en la comunidad de naciones,

Recomienda que, si dentro de un tiempo razonable, no se ha establecido un gobierno cuya autoridad emane del consentimiento de los gobernados, que se comprometa a respetar la libertad de palabra, de culto y de reunión, y esté dispuesto a efectuar prontamente elecciones en que el pueblo español, libre de intimidación y violencia y sin tener en cuenta los partidos, pueda expresar su voluntad, el Consejo de Seguridad estudie las medidas necesarias que han de tomarse para remediar la situación;

Recomienda que todos los miembros de las Naciones Unidas retiren inmediatamente a sus embajadores y ministros plenipotenciarios acreditados en Madrid.

La Asamblea General recomienda asimismo que los Estados Miembros de las Naciones Unidas informen al Secretario General, en la próxima sesión de la Asamblea, qué medidas han tomado de acuerdo con esta recomendación…”

Un nuevo momento que lleva al replanteamiento de las formas de resistencia, el abandono de la lucha armada a principios de los 50  y el inicio en los años 60 de una política en la que penetrando en el propio estado franquista se pretende subvertir el orden establecido a partir de una lucha basada en el conflicto obrero y en la concienciación de la clase trabajadora, para llegar a los años 70 en un nuevo contexto que a pesar del endurecimiento de la persecución y represión, se vislumbraba el cambio político en España, aunque con un alto grado de indefinición.

Mundo Obrero, prisión de Ocaña 1948. Archivo Histórico del PCE (AHPCE). 

Desde la cárceles del franquismo, será en muchos momentos desde donde se den las condiciones para comenzar la estructuración de la organización clandestina, ya que los cuadros más experimientados del PCE se encuentran en las mismas, consiguiendo activar redes de solidaridad, de resistencia en el “llano” y de apoyo a la guerrilla en la “sierra

Desde la cárceles del franquismo, será en muchos momentos desde donde se den las condiciones para comenzar la estructuración de la organización clandestina, ya que los cuadros más experimientados del PCE se encuentran en las mismas, consiguiendo activar redes de solidaridad, de resistencia en el “llano” y de apoyo a la guerrilla en la “sierra”[16]. Ejemplos claros son el de dirigentes como Adriano Romero Casinello, fundamental en el nacimiento del PCE en los años 20 desde su pueblo natal de Villanueva de Córdoba, con un papel destacado en la etapa republicana llegando a ser diputado del Frente Popular por Pontevedra, y cuadro dirigente del Ejército Popular en los frentes granadinos. Ahora, desde la cárcel de Córdoba y Granada colaborará en la reorganización del PCE de Andalucía. Un trabajo organizativo en el ámbito carcelario que permitirá la preparación de militantes para las redes de resistencia una vez que recuperan su libertad. La férrea organización comunista y la disciplina de su militancia permitirá la generación de esas redes organizativas a pesar de la persistente persecución de la Brigada Político Social, Policía y Guardia Civil, que desmantelan una y otra vez la estructura clandestina, que rápidamente se reconstituye y actúa a través de actos de “agitación y propaganda”. Los comunistas están adaptados a la clandestinidad y a la lucha contra los aparatos estatales, ya que la mayor parte de su Historia hasta el momento se venía desarrollando en dicha situación o en la confrontación directa con el brazo represor del Estado. Muchos de los militantes encarcelados o que conforman las redes clandestinas, pasaron por las cárceles de la Dictadura de Primo de Rivera o de la propia República. Junto a esto, la férrea estructura organizativa cimentada entorno al “centralismo democrático” la convierte en un perfecto instrumento de lucha contra la dictadura franquista.

                Según Harmur Heine podemos dividir en diferentes etapas la organización de la resistencia por parte del PCE[17]:

          1. Fase autónoma. Las estructuras vinculadas al período de guerra siguen funcionando y estructuran las primeras redes organizativas. No hay actividad centralizada, en cada territorio se trabaja en función de sus circunstancias específicas y con escasas conexiones con otros territorios. Son breves experiencias que la policía desarticula rápidamente, como la encabezada por Matilde Landa en la JSU.

          2. La segunda fase se realiza de una manera centralizada, partiendo de la organización madrileña, todo ello impulsado inicialmente por el dirigente vasco Jesús Larrañaga, que aunque marchará al exilio, designa a personas responsables para la ejecución de la estrategia organizativa, que acabará encabezando Heriberto Quiñones González[18] -pseudónimo-, miembro de la Internacional Comunista. En este nuevo organigrama, Feliz Navarro Adeva, responsable de finanzas, representará a la región andaluza. Las medidas de seguridad toman un gran protagonismo frente a la persecución constante del Régimen, consiguiendo una eficaz estructuración del Partido, que suma nuevas incorporaciones. Una etapa autónoma en relación a los dirigentes del exterior, que acaba con la detención de Quiñones a finales de 1941[19].

Heriberto Quiñones González. Mundo Obrero.

          3. Conexión exterior-interior a partir de la primavera de 1941. Desde el continente americano se establecen las primeras conexiones con la organización interior, que se harán más fuertes con el establecimiento en Portugal del llamado “grupo de Lisboa”. La persecución policial de la dictadura portuguesa y española dificultan las labores del Partido con caídas constantes de los cuadros responsables. La nueva línea política rompe con las alianzas pasadas del Frente Popular para plantear una “guerra revolucionaria”, pero tras unos meses reformula su posición debido a la Segunda Guerra Mundial defendiendo la “Unión Nacional de todos los españoles”[20], buscando alianzas para combatir al régimen de Franco, que llevaría a la creación de la Unión Democrática Española (UDE) el 16 de febrero de 1942. El exilio francés sería el más determinante en estos primeros momentos. La actividad de agitación y propaganda seguirá siendo uno de los elementos cruciales en estos momentos: Mundo Obrero, Reconquista de España, Liberación, Nuestra Bandera… se convierten en herramientas clave para entablar la lucha ideológica con el franquismo, buscando alianzas en la sociedad de postguerra; junto con la solidaridad y apoyo a los colectivos de presos.

          4. El exilio asume el control.  Jesús Monzón será el responsable del impulso de la denominada Junta Suprema Nacional, un intento de aunar esfuerzos para derribar al franquismo desde dentro a través de una insurrección, que contase con el apoyo de todas las fuerzas que confrontaban contra la dictadura[21]. Sucesivas caídas van debilitando a la estructura en el interior, lo que llevará a que el control del Partido pase a manos de dirigentes provenientes de Francia o América, lo que en la práctica supone el control por parte del exterior sobre la organización en el interior. Esta situación se comienza a dar claramente desde finales de 1942, llevando a una dura confrontación interna entre Monzón, secretario general en el interior, y el representante del exterior que le sustituye en la responsabilidad. La llegada de Carrillo a Francia en 1944, cerrará la cuestión del control por parte del Buró Político del PCE del Partido en el interior. 

En Granada son los años marcados por la dura resistencia guerrillera en el medio rural y con algunos destellos en el marco urbano, como magníficamente nos han relatado Jacqueline López Ligero y José María Azuaga[22]. Una resistencia que también lleva a la configuración de una red organizativa que es desarticulada en varias ocasiones, pero que vuelve a organizarse una y otra vez. Resistentes que sufren cárcel, torturas, asesinatos… a pesar de lo cual no cejarán en la misma. Frente a esto se construye la Granada franquista de Gallego Burín, de fastos militares y religiosos que ocultan la terrible situación de una población que se ve asediada por la pobreza extrema, con cartillas de racionamiento y colas en los comedores de la caridad cristiana y la beneficencia falangista de Auxilio Social; junto a una minuciosa depuración de la administración pública[23] (Diputación Provincial y Ayuntamiento de Granada) y de manera muy especial el caso del Magisterio.  El diario granadino Patria, órgano de Falange Española, clarificaba el nuevo contexto en palabras del general Franco:

             “…la vida civil discurre sobre los mandos de la Falange. Todo lo demás es ir contra la Patria…”[24]

A partir de los años 40 comienza a organizarse la resistencia antifranquista en Andalucía, siendo Málaga y Granada dos de las provincias de referencia. Una red que tiene como objetivo salvar de la persecución de los vencedores a cuantas personas se pudiera, a la vez que apoyar a las que ya estaban encarceladas. 

En nuestra provincia destaca la figura de Manuel Gamarra Peregrina, que había sido miembro del Comité Provincial del Partido, haciendo labores de inteligencia durante la contienda y que en estos momentos junto con activistas como Lucía Pérez Bañuelos, Rosario Lachica Muñoz, Antonio Zafra Freire o Francisco Revelles López, trabajan para facilitar vías de escape, escondite, documentación falsa...

En nuestra provincia destaca la figura de Manuel Gamarra Peregrina, que había sido miembro del Comité Provincial del Partido, haciendo labores de inteligencia durante la contienda y que en estos momentos junto con activistas como Lucía Pérez Bañuelos, Rosario Lachica Muñoz, Antonio Zafra Freire o Francisco Revelles López, trabajan para facilitar vías de escape, escondite, documentación falsa... siendo la tapadera de Manuel Gamarra su trabajo como comercial, lo que le da una importante capacidad de moverse por el territorio. Una de las claves en la reorganización andaluza será Adriano Romero Cachinero, encarcelado en Córdoba, con quien entra en contacto Gamarra.  Finalmente Manuel Gamarra caería en manos del régimen tras ser delatado, al igual que sus compañeras Rosario Lachica y Lucía Pérez[25]. En 1941 caía la frágil estructura del Comité Andaluz, con la detención de más de 170 personas.

Adriano Romero[26] que desde 1943 está en la Prisión Provincial de Granada, coordinará desde la cárcel la reorganización con Antonio Soria Álvarez, de Gobernador, una localidad de los Montes Orientales granadinos y junto a la mecanógrafa argentina Diana Mingorance Pérez y otros militantes de la pequeña localidad granadina, se convierten en un nuevo núcleo comunista[27].

Puerta de la antigua Prisión Provincial de Granada. Fotografía JFAS.

Se seguirán realizando intentos de reorganización a nivel andaluz, pero infructuosos, ya que la vigilancia policial y la falta de experiencia organizativa de muchos de los cuadros comunistas lleva a sucesivas caídas. A finales de 1943 era detenida una gran parte del Comité Andaluz, no reconstituyéndose el mismo hasta a mediados de 1944[28], la presión de la Brigada Político Social será enorme, lo que propiciará sucesivas caídas. Las principales labores que se organizan en estos momentos son de agitación y propaganda.

En Granada el máximo dirigente del Partido en este nuevo proceso de reorganización será Emilio Mariño Castillo, vecino del Realejo y militante del PCE desde los años 30, responsable provincial del Socorro Rojo Internacional durante la República, llegará será miembro de la candidatura por el PCE en las elecciones de 1933, encarcelado tras la guerra saldrá con libertad provisional en 1941

En Granada el máximo dirigente del Partido en este nuevo proceso de reorganización será Emilio Mariño Castillo, vecino del Realejo y militante del PCE desde los años 30, responsable provincial del Socorro Rojo Internacional durante la República, llegará será miembro de la candidatura por el PCE en las elecciones de 1933, encarcelado tras la guerra saldrá con libertad provisional en 1941, volviendo nuevamente a la militancia activa[29].  Mariño, con apoyo desde la organización malagueña impulsará la reactivación en la capital. Junto con él estarán Eugenio Ortiz Martín (Agitación y Propaganda, Militar), Antonio Gámez Heras, Manuel Vela Baena (Organización y Finanzas), Fernando Cañero Gallardo, Enrique Benavides Varona, Jesús Navarro Cañas[30]… la mayoría de ellos militantes comunistas desde los años 30. Habrá sucesivas reorganizaciones de las responsabilidades internas, debido a caídas de dirigentes o la constatación de estar investigados por la policía. La organización se extenderá a Salar (José María Pérez Martín) y Almuñécar (Francisco Pontes Vílchez). En 1944 el Partido en Granada recibiría un duro golpe con la detención de Mariño en Málaga y poco más tarde del resto del Comité Provincial, que serían sometidos a juicio en junio de 1945, con diferentes condenas a cárcel de los implicados. A comienzos de 1945 se volvía a reorganizar el Comité Provincial entorno a la persona de Francisco López Caparrós, que extendería su influencia hasta la costa granadina en Motril[31].

Fuentes archivísticas:

  • Archivo de la Real Chancillería de Granada, Fondo del Tribunal de Responsabilidades Políticas.
  • Archivo Histórico del Partido Comunista de España (AHPCE)
  • Hemeroteca Municipal “Casa Museo de los Tiros”

Fuentes hemerográficas:

  • Diario IDEAL de Granada
  • Diario Patria

Bibliografía:

  • AA.VV. I Congreso de Historia del PCE (1920-1977), Barcelona, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2007
  • AA.VV. En torno al primer franquismo: la construcción de la victoria, Granada, Diputación Provincial de Granada, 2018
  • ARASA, Daniel, Los españoles de Stalin, Barcelona, Belacqva, 2005
  • ARENAS DE SORIA, Juan Francisco, La Administración periférica del Estado: Gobierno Civil, Diputación Provincial y Ayuntamiento en Granada (1936-1951), memoria de investigación DEA, Departamento de Historia Contemporánea, Universidad de Granada, 2003
  • FALCÓN, Irene, Asalto a los cielos. Mi vida junto a Pasionaria, Madrid, Ediciones temas de hoy, 1996
  • FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, Los otros camaradas. El PCE en los orígenes del franquismo, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2020
  • MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (coor.), Los andaluces en el exilio del 39, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2014
  • ORTIZ DE VILLAJOS, C.G., Crónica de Granada en 1939, Granada, Edición Oficial, 1940
  • VEGA SOMBRÍA, Santiago, La política del miedo. El papel de la represión en el franquismo, Barcelona, Crítica, 2011

Artículos:

  • ARENAS DE SORIA, Juan Francisco, “Adriano Romero” en el diario digital El Independiente de Granada 29/10/2021. Enlace: https://www.elindependientedegranada.es/politica/capitulo-xx-adriano-romero-cachinero
  • AZUAGA RICO, José María y LÓPEZ LIGERO, Jacqueline, “Por llanuras y montañas (1). El PCE y la guerrilla: el caso de Granada” en el diario digital El Independiente de Granada, 17/09/2021
  • AZUAGA RICO, José María y LÓPEZ LIGERO, Jacqueline, “Por llanuras y montañas (1). El PCE y la guerrilla en Granada (1947-1952)” en el diario digital El Independiente de Granada, 24/09/2021
  • FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “el Anticipo de Orientación Política de Heriberto Quiñones (julio de 1941)”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 13/05/2021. Enlace: https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=11031
  • FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “La represión de la postguerra. Consejo de Guerra contra Heriberto Quiñones González y 21 compañeros más” , en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 17/05/2021. Enlace: https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=11065
  • FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “Manifiesto de la Junta Suprema Central de Unión Nacional. Enero de 1944”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 24/05/2021. Enlace https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=11137
  • GARCÍA PIÑEIRO, Ramón, “¡Hacia la insurrección Nacional!. Manifiesto de la Delegación del Comité Central del PCE. Febrero de 1944”, en Documentos para un centenario del PCE, Mundo Obrero, edición digital 31/05/2021. Enlace: https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=11190
  • HEINE, Hartmut, “El Partido Comunista de España durante el primer franquismo”, en AA.VV. I Congreso de Historia del PCE (1920-1977), Barcelona, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2007
  • HERNÁNDEZ BURGOS, Claudio, “Sobre los filos de las bayonetas: los vencedores y la construcción de la España de la Victoria”, en AA.VV. En torno al primer franquismo: la construcción de la victoria, Granada, Diputación Provincial de Granada, 2018, pp.35-57
  • MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando, “A modo de presentación. Sobre itinerarios y tipificación del exilio republicano andaluz (1936-1945)”, en MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (coor.), Los andaluces en el exilio del 39, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2014, pp.9-32
  • MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando, “El exilio de los republicanos andaluces. Avance de una investigación”, en MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (coor.), Los andaluces en el exilio del 39, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2014, pp.61-94
  • RODRIGO, Javier, “Posguerra en España, guerra en Europa. Las inflexiones de la violencia” en AA.VV. En torno al primer franquismo: la construcción de la victoria, Granada, Diputación Provincial de Granada, 2018, pp.13-34
  • VEGA SOMBRÍA, Santiago, “Llamamiento del PCE para la Unión Nacional”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 04/05/2021. Enlace: https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=10965
  • VEGA SOMBRÍA, Santiago, “Ante la invasión alemana de la URSS. Manifiesto del PCE, PSUC y FJSU (junio-julio 1941)”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital 25/04/2021.Enlace: https://www.mundoobrero.es/pl.php?id=10900

Citas bibliográficas:

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  • [1] ORTIZ DE VILLAJOS, C.G., Crónica de Granada en 1939, Granada, Edición Oficial, 1940, p.179
  • [2] HERNÁNDEZ BURGOS, Claudio, “Sobre los filos de las bayonetas: los vencedores y la construcción de la España de la Victoria”, en AA.VV. En torno al primer franquismo: la construcción de la victoria, Granada, Diputación Provincial de Granada, 2018, p.36
  • [3] MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando, “A modo de presentación. Sobre itinerarios y tipificación del exilio republicano andaluz (1936-1945)”, en MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (coor.), Los andaluces en el exilio del 39, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2014, p.10
  • [4] MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando, “El exilio de los republicanos andaluces. Avance de una investigación”, en MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (coor.), Los andaluces en el exilio del 39, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2014, p.88
  • [5] MARTÍNEZ LÓPEZ, Fernando (2014), pp.87-94
  • [6] ARASA, Daniel, Los españoles de Stalin, Barcelona, Belacqva, 2005, pp.107-131
  • [7] VEGA SOMBRÍA, Santiago, La política del miedo. El papel de la represión en el franquismo, Barcelona, Crítica, 2011, p.13
  • [8] FALCÓN, Irene, Asalto a los cielos. Mi vida junto a Pasionaria, Madrid, Ediciones temas de hoy, 1996, p.222
  • [9] GONZÁLEZ DURO, Enrique, El miedo en la posguerra, Fuenlabrada (Madrid), Oberon, 2003, p.246
  • [10] RODRIGO, Javier, “Posguerra en España, guerra en Europa. Las inflexiones de la violencia” en AA.VV. En torno al primer franquismo: la construcción de la victoria, Granada, Diputación Provincial de Granada, 2018, pp.28-33
  • [11] VEGA SOMBRÍA, Santiago, “Ante la invasión alemana de la URSS. Manifiesto del PCE, PSUC y FJSU (junio-julio 1941)”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital 25/04/2021
  • [12] Manifiesto del PCE, PSUC y FJSU, en VEGA SOMBRÍA, Santiago (25/04/2021)
  • [13] VEGA SOMBRÍA, Santiago, “Llamamiento del PCE para la Unión Nacional”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 04/05/2021
  • [14] GARCÍA PIÑEIRO, Ramón, “¡Hacia la insurrección Nacional!. Manifiesto de la Delegación del Comité Central del PCE. Febrero de 1944”, en Documentos para un centenario del PCE, Mundo Obrero, edición digital 31/05/2021
  • [15] Resolución 39(I) de la Asamblea General de la ONU sobre la cuestión española
  • [16] HEINE, Hartmut, “El Partido Comunista de España durante el primer franquismo”, en AA.VV. I Congreso de Historia del PCE (1920-1977), Barcelona, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2007, p.397
  • [17] HEINE, Hartmut, “El Partido Comunista de España durante el primer franquismo”, en AA.VV. I Congreso de Historia del PCE (1920-1977), Barcelona, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2007, p.397-425
  • [18] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “el Anticipo de Orientación Política de Heriberto Quiñones (julio de 1941)”, en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 13/05/2021
  • [19] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “La represión de la postguerra. Consejo de Guerra contra Heriberto Quiñones González y 21 compañeros más” , en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 17/05/2021
  • [20] VEGA SOMBRÍA, Santiago, Mundo Obrero (04/05/2021)
  • [21] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, “Manifiesto de la Junta Suprema Central de Unión Nacional. Enero de 1944” , en Documentos para un centenario del PCE 1921-2021, Mundo Obrero, edición digital, 24/05/2021
  • [22] AZUAGA RICO, José María y LÓPEZ LIGERO, Jacqueline, “Por llanuras y montañas (1). El PCE y la guerrilla: el caso de Granada” en el diario digital El Independiente de Granada, 17/09/2021
  • AZUAGA RICO, José María y LÓPEZ LIGERO, Jacqueline, “Por llanuras y montañas (1). El PCE y la guerrilla en Granada (1947-1952)” en el diario digital El Independiente de Granada, 24/09/2021
  • [23] ARENAS DE SORIA, Juan Francisco, La Administración periférica del Estado: Gobierno Civil, Diputación Provincial y Ayuntamiento en Granada (1936-1951), memoria de investigación DEA, Departamento de Historia Contemporánea, Universidad de Granada, 2003
  • [24] Patria, 1/02/1942, Año VII, nº1527, p.1
  • [25] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos, Los otros camaradas. El PCE en los orígenes del franquismo, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2020, pp.404-406
  • [26] ARENAS DE SORIA, Juan Francisco, “Adriano Romero” en el diario digital El Independiente de Granada 29/10/2021
  • [27] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos (2020), Op.cit, pp.406-407
  • [28] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos (2020), Op.cit. p.815
  • [29] ARCHIVO DE REAL CHANCILLERÍA DE GRANADA, Fondo del Tribunal de Responsabilidades Políticas, Emilio Mariño Castillo, Expte.25991-35
  • [30] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos (2020), Op.cit, pp.478-486
  • [31] FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos (2020), Op.cit, pp.486-488

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Juan Francisco Arenas de Soria es profesor de Geografía e Historia y miembro de la Asociación Granadina Verdad Justicia y Reparación.

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Si no tuviste la oportunidad de leer o quieres volver a hacerlo, te ofrecemos la presentación de la serie que, cada viernes, Juan Francisco Arenas de Soria nos ofrecerá semanalmente sobre la historia del Partido Comunista que, en noviembre, cumplirá 'cien años al servicio de la clase trabajadora', con la intención de que los artículos 'nos aproximen a la realidad de un movimiento social clave para entender nuestro país, su lucha por la democracia y la libertad en contextos realmente complejos, y eso sí, siempre desde una perspectiva granadina":