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'Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada'

Blog - Foro de la Memoria - Paco Robles - Sábado, 7 de Diciembre de 2019
Un merecido homenaje a la familia Nieto Cantero, que firma Paco Robles, en nombre de aquellos tantos tratados injustamente como 'nadies' por el franquismo, víctimas todas de una cruel represión, que lucharon por la libertad.
Los hermanos Miguel, Francisco, José Nieto Biezma y Juan Biezma Ruiz.
Los hermanos Miguel, Francisco, José Nieto Biezma y Juan Biezma Ruiz.

La violencia y la represión franquista que ejercieron a su sombra y amparados en su falsa ideología, caciques, autoridades sin piedad, jueces corruptos... tuvo muy diferentes formas y consecuencias.

No fue la misma en el territorio urbano que en el rural, ni entre obreros y jornaleros, y las personas ilustradas, los que tenían carrera, -como se decía en los pueblos-, ni fue la misma según las familias, más desarraigadas e individuales en las grandes ciudades, y formando clanes en el territorio rural.

Este reportaje va dedicado como homenaje a la familia Nieto Cantero, uno de esos nadie. "Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada”, personas anónimas para muchos, olvidados, que por su lcha por la liberta merecen un reconocimiento por su lucha y sufrimiento y figurar en este espacio que es el Foro de la Memoria

Este reportaje va dedicado como homenaje a la familia Nieto Cantero, uno de esos nadie. "Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada”, personas anónimas para muchos, olvidados, que por su lcha por la liberta merecen un reconocimiento por su lucha y sufrimiento y figurar en este espacio que es el Foro de la Memoria.

Así llamó el escritor uruguayo Eduardo Galeano en ‘El Libro de los abrazos’ a las víctimas, a los olvidados, a aquellos por los que pedía justicia social. Aquellos que no son, aunque sean”, “que no son seres humanos, sino recursos humanos”, “que no tienen nombre, sino número”, “que no tienen cara, sino brazos”... “Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata”.

Este es el caso de esta familia del pueblo de Escóznar, del municipio de Íllora, en la provincia de Granada. Un pueblo que entonces era casi feudal, dominado desde tiempos inmemoriales por nobles, por propietarios de tierras que solo pensaban en ellas desde la distancia en la que vivían disfrutando de sus bienes y súbditos.

Y como ejemplo de aquella realidad:

Prensa de Madrid, 24 de marzo de 1888

Caza de lobos

En el término municipal de Trasmulas, anejo a Pinos Puente (Granada), se presentó hace unos días una manada de lobos, e invadiendo un hato de ganados, propiedad del alcalde de Láchar, devoraron las fieras quince reses lanares. A partir desde entonces, la misma manada de lobos se presenta todas las noches en la majada del referido propietario, así como en otras del mismo término, haciendo grandes destrozos en el ganado.

El alcalde de Láchar ha pagado cuatro hombres para que, armados convenientemente, ahuyenten los lobos y defiendan a las reses; pero tal medida no ha producido resultados satisfactorios.

Con este motivo, parece que se trata de dar una gran batida a los expresados animales, en la que tomaran parte los pueblos de Cijuela, Láchar, Chimeneas, Cacín, Santa Cruz, Moraleda de Zafayona, El Salar, Villanueva Mesía, Tocón, Escóznar, Íllora, Pinos Puente y Fuente Vaqueros, tomándose como punto céntrico los barrancos que radican en el cortijo de Albensaire (barranco de la Fuente Santa), término de Pinos Puente.

En los límites de Valderrubio, patria chica de la familia y los personajes lorquianos y las inmensas tierras del Duque de Wellington y Ciudad Rodrigo, vecinas a las de los descendientes de la Duquesa de Guadiana en Brácana y las que fueron de los Marqueses de Valenzuela, junto a las antiguas tierras de los cortijos de Daimuz, el Bajo, Albenzaire, Daragoleja, Chozuelas, Peñaflor, Tramulas, del Tocón, justo al lado de las del Cortijo de Beilar que fueron propiedad de Manuel Godoy, el Príncipe de la Paz, allí al lado de donde Alfonso XIII dedicaba sus esfuerzos a las cacería acompañado de sus amigos invitados , como en la que ocurrió a principios de 1903 en la también vecina localidad de Láchar, limítrofe a pocos kilómetros de Escoznar, en las tierras del Duque de San Pedro del Galatino, a la que asistieron los marqueses de Viana, Bayamo, Portazgo, y Villaviciosa de Asturias. Los duques de Tarancón, Bivona, y Nájera, los condes de San Román y Peña Ramiro y los señores José Prado Palacios, Justo San Miguel, Manuel Rodríguez Acosta, Quiñones de León y Juan Abril Ramírez de Arellano.

Un pueblo contradictorio, donde los párrocos mandaban lo justo, no como en los otros núcleos de población de Íllora, porque muchos de sus habitantes eran protestantes anglicanos por asimilación a los habitantes de La Torre, como llaman a la finca de los Wellington, las tierras en las que a veces ganaban su diario jornal. De hecho, era en tierras de Escóznar donde se encontraba en 1936, el hoy aparentemente desaparecido Cementerio protestante de Íllora.

Y fue el día 21 porque el telegrama del gobernador civil le llegó tarde al alférez, debido a que el telegrafista Francisco Ruiz Guiraum, que era también maestro de la escuela, retrasó la entrega unas horas para que el alcalde Juan Serrano y el diputado Nicolás Giménez Molina intentaran organizar el pueblo para enfrentarse a las fuerzas de guardia civil que llegarían de Granada para tomar definitivamente el pueblo. Esta actitud del telegrafista le costó la vida, y al alcalde Juan Serrano, el exilio

Un pueblo diferente en muchos aspectos, marcado por luchas sociales y religiosas donde a través de las misiones jesuíticas contra los protestantes sabemos de la importancia de la congregación evangélica en Escoznar.

“También en Escóznar –dice el informe misional- que es un pueblecito infeliz, encontramos triunfante al Protestantismo, teniendo allí sus reales el célebre sombrerero de Granada, llamado Alhama, que en una casita a orillas del pueblo tenía su catedral (pues parece que era ya casi obispo) y su escuela y sus clubs, repartiendo allí pan y vino en sus cenas místicas, que no eran sino muy estomacales para muchos hambrientos; pues confesaban estos sencillamente que no tenían más convicciones que esas para ir a aquella casa. Todo el pueblo se confesó, exceptuando alguno que otro juramentado de Alhama, que recibía sueldo y no quería perder tal canonjía para volver a la azada o cosa por el estilo, pues aquellos pastores no podían prometerse otra cosa. Los principales se ahuyentaron de allí, antes de que llegara la misión, oliendo sin duda la chamusquina; pues el pueblo daba cada “muera” a los herejes sin poderse contener, una vez conocidas las picardías de los predicantes, que no se lo que hubiera sido de estos, si se ponen a tiro.”

Un relato como el anterior, recoge todos los elementos de violencia y desprecio a la vida de las personas, tanto como al sentimiento religioso de cualquier ser humano. El comentario de Manuel Revuelta, hace referencia al tono despectivo y desvela la realidad histórica de las pequeñas comunidades evangélicas, formadas por gentes pobres, que encontraban en el nuevo credo ayuda material y espiritual.

Pues en medio de tanta nobleza y boato, se encontraba un núcleo de población formado por jornaleros, pobres y, por lógica, de izquierdas. En su mayoría, socialistas, afectos a la CNT y unidos por una sociedad obrera de UGT, como se demuestra con la carta que Manuel Mallorquín, presidente de la Sociedad Obrera La Emancipación de Escóznar, escribió a la Ejecutiva de UGT el día 1 de noviembre de 1932. (Conservada en los archivos de la Fundación Pablo Iglesias), o la carta de las Juventudes Culturales a Julián Besteiro del PSOE, solicitando libros para crear una biblioteca en el pueblo.

Y en este contexto, encontramos a la Familia Nieto Cantero

El primero del que tenemos noticia fue Francisco Cantero Vega, un jornalero de Escóznar que a sus 24 años marchó en busca de prosperidad que le era negada en su tierra y emigró a Estados Unidos. Sabemos que llegó al Puerto de San Francisco, el 5 de junio de 1917, y que se dirigía la localidad de Vacaville, en California.

Aquí están los registros de inmigración de Francisco a la llegada del barco:

Pasados los años, pero no las circunstancias de vida de los habitantes de esas tierras, volvemos a encontrar a otro familiar, un sobrino por parte de madre, Luis Nieto Cantero, jornalero, pobre y de izquierdas, que trabajaba de regador de Francisco García, padre de Federico García Lorca en el Cortijo de Daimuz, según me cuenta su sobrino nieto, que, actualmente vive. en Sevilla junto a su hermana Inmaculada y su madre.

La insurrección militar llegó a Íllora a las 20.00 horas del día 21 de julio de 1936, según cuenta Antonio Giménez Pineda, alférez de la Comandancia de Granada y Jefe de Línea de los puestos de la zona (Íllora, Brácana, Tocón y Alomartes). Y fue el día 21 porque el telegrama del gobernador civil le llegó tarde al alférez, debido a que el telegrafista Francisco Ruiz Guiraum, que era también maestro de la escuela, retrasó la entrega unas horas para que el alcalde Juan Serrano y el diputado Nicolás Giménez Molina intentaran organizar el pueblo para enfrentarse a las fuerzas de guardia civil que llegarían de Granada para tomar definitivamente el pueblo. Esta actitud del telegrafista le costó la vida, y al alcalde Juan Serrano, el exilio.

En agosto de 1936, en las tierras de Íllora, en sus pueblos de Alomartes, Tocón, Obéilar, Brácana y Escóznar, la caballería de la Falange, mandada por el capitán Fernández, luchaba por mantener abierto el pasillo de Granada a Sevilla, mientras atacaban a las fuerzas de la República que llegaban desde Málaga y Alcalá La Real (Jaén). En el pueblo, la represión y los asesinatos estaban a la orden del día: los falangistas y el alcalde impuesto por el comandante Valdés comenzaron su venganza. Llegó la 'noche oscura'

En agosto de 1936, en las tierras de Íllora, en sus pueblos de Alomartes, Tocón, Obéilar, Brácana y Escóznar, la caballería de la Falange, mandada por el capitán Fernández, luchaba por mantener abierto el pasillo de Granada a Sevilla, mientras atacaban a las fuerzas de la República que llegaban desde Málaga y Alcalá La Real (Jaén). En el pueblo, la represión y los asesinatos estaban a la orden del día: los falangistas y el alcalde impuesto por el comandante Valdés comenzaron su venganza. Llegó la noche oscura.

Víctima de esa cruel represión, una familia para rescatarla del olvido. La de Luis Nieto Cantero, sus cuatro hijos varones y tres de sus sobrinos.

Luis Nieto Cantero

Nacido en: Íllora en el año 1882, casado, labrador, muerto en Íllora el 16 de Agosto de 1936 a los 54 años. Según consta en el Registro Civil de Íllora. por “herida de arma de fuego”

 

Junto a él, en las mismas circunstancias, murió su hijo José Nieto Biedma. Su cuerpo nunca apareció pero por otros casos de desapariciones en la zona, lo más probable es que se encuentre en una fosa, situada en la trasera de un antiguo club, en la carretera entre Escóznar y Valderrubio.

Pero no acaba con ellos la tragedia, era una familia abocada al sufrimiento, le siguieron sus hijos Luis y Francisco Nieto Biezma.

Francisco Nieto Biedma

Nacido en Escóznar en 1912, soltero, trabajador del campo y soldado de infantería. Fallecido en Granada el 29 de noviembre de 1936 con 24 y según consta en el Registro Civil de Granada muerto, con la coletilla de nuevo, por “herida de arma de fuego” tras ser abierta una Causa por la Autoridad Militar. Su cadáver fue enterrado en una fosa común en el Cementerio de San José de Granada

 
De su otro hijo Luis Nieto Biedma, sabemos que partió con el Ejército de la República donde llego a tener cargos militares, regresó a Granada al final de la guerra y fue encarcelado y sometido a juicio por la Auditoria Militar quedando en libertad por el sobreseimiento de la causa. En pleno conflicto, le buscaron en Granada por otro proceso del que solo disponemos de la siguiente citación para su defensa, por encontrarse en ignorado paradero (militar en activo del Ejército republicano).

 

Por la presente se cita a Manuel Cortés Muñoz, Encarnación Fernández Cortés, Melchor Gutiérrez García, Carmen Jiménez García, Luis Nieto Biedma, Antonia Arco Pérez, Agustín Nieto Romero. Manuel Peña Fernández, Isabel Yáñez Padial, Francisco Ramos Pérez y Amella García Castilla, vecinos de Íllora, cuyo actual paradero se ignora, requiriéndoles para que en el término de ocho días hábiles, comparezcan ante el Juzgado instructor del expediente de responsabilidad civil que se les Instruye, bajo el número 41 del año 1937, con arreglo al Decreto-Ley de 10 de enero último, en su despacho oficial Postigo Velutti número 1, de esta capital, para que aleguen y prueben en su defensa lo que estimen procedente, previniéndoseles que de no verificarlo les parará el perjuicio a que haya lugar.

Granada, 31 de diciembre de 1937, II Año Triunfal. El Secretarlo, Carlos Puertas.

Según me informaron sus familiares, queda por dignificar un cuarto hermano, Miguel Nieto Biedma, que también desapareció en el transcurso de la represión. No se encuentran datos del mismo, excepto esta partida de bautismo

Pero aun fue mayor la tragedia de esta familia, tres de sus primos (dos de ellos hermanos) también murieron….

Agustín Nieto Romero

Nacido en Escóznar el 1 de junio de 1897, casado, trabajador del campo y residente en su localidad de nacimiento. Miembro del Partido Socialista y militante en el sindicato U.G.T.

Militar en el Ejército de la República, falleció con 40 años, el 9 de octubre de 1937 en acción de guerra en Plaza Cajona, según el Listado de Bajas de la 79 Brigada Mixta.

Francisco Nieto Santiago

Nacido Íllora el 10 de septiembre de 1908, casado y con cuatro hijos, era trabajador del campo. Miembro del Partido Comunista de España y afiliado a la U.G.T.

Militar en el Ejército de la República,“desapareció en acción de guerra” a los 30 años, en la Batalla del Ebro, según la información obtenida en el Listado de Bajas de la 24 Brigada Mixta

Antonio Nieto Santiago

Nacido en Íllora en 1911, murió en Granada a los 25 años, el 31 de octubre de 1936 por “herida por Arma de fuego”. Se le hizo juicio por Causa Juzgado Militar y el cadáver se enterró en el Cementerio de Granada.

Por último, al ser una familia de conocida “actividad marxista” y significación política se les incoaron expedientes de Incautacion de Bienes por Responsabilidades Políticas a Francisco Nieto Cantero y su esposa Francisca Biedma Sierra, con los números 203 y 268 de Íllora, por el que se les expropiaron sus pertenencias familiares y una casa en el pago llamado de Casasblancas, que habían comprado en 1935.

Luis Nieto Biedma y su esposa Antonia Arco Pérez también sufrieron un expediente de Responsabilidades Políticas a pesar de estar muerto.

( Este reportaje nace nace de la investigación para escribir el Libro “Íllora y sus Pueblos. Memoria Histórica” editado por la Agrupación Local del Psoe de Íllora.)

Este es un espacio para el recuerdo y el homenaje a las víctimas del franquismo.

Para que nunca se olvide. Para que nunca se repita. 

En colaboración con  y las asociaciones memorialistas de la provincia de Granada. 

 

Si no has tenido la oportunidad o quieres volver a leerlos:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen de Paco Robles

Secretario de Memoria Histórica y Democrática de la ejecutiva provincial del PSOE de Granada. Militante de la Agrupación Socialista de Íllora. Activista de la Memoria Histórica y Democrática en redes sociales, investigador documentalista de nuestra historia reciente, autor del libro 'Los pueblos de Íllora, Memoria Histórica' y diversas publicaciones digitales de tema memorialista. Coordinó la Oficina Municipal de Íllora para reunir testimonios y fondos documentales del periodo 1936-1978.