Nueva reordenación del transporte público en la capital.
NUEVO CURSO POLÍTICO, que será clave para decidir el futuro de granada

Arranca la larga carrera electoral

Política - Juan I. Pérez - Domingo, 2 de Septiembre de 2018
Arranca un trascendental curso político, con el horizonte de las municipales del 26 de mayo de 2019, las más impredecibles de los últimos 25 años, con la incertidumbre de que se sumen en este periodo las autonómicas y las generales. Te ofrecemos un análisis crítico en clave de Granada.
En juego, el futuro de Granada.
P.V.M.
En juego, el futuro de Granada.

Desde hace  19 años, los socialistas no comenzaban un nuevo curso político en condiciones tan favorables en la provincia de Granada. Acaparan todo el poder institucional, incluido en la capital, aunque un poder mermado, que se sustenta en una clara minoría. 

Desde hace  19 años, los socialistas no comenzaban un nuevo curso político en condiciones an favorables en la provincia de Granada. Acaparan todo el poder institucional, incluido en la capital, aunque un poder mermado, que se sustenta en una clara minoría. 

Tampoco antes se había gobernado el Ayuntamiento de Granada con tan solo el 30 por ciento de los concejales (8 de 27), ni el Gobierno con el apoyo de un grupo con el 24 por ciento de los diputados (84 de 350). En Diputación, los acuerdos puntuales con los grupos de la oposición (todos menos el PP) permiten al PSOE gestionarla con cierta comodidad. Y en la Junta, Susana Díaz dirige la Junta con holgura, pese a los tirones de Ciudadanos, su apoyo durante la legislatura.

Por el contrario, nunca antes había afrontado el PP un inicio de curso tan alejado del poder, con la incógnita del liderazgo de Pablo Casado, y acechado por un Ciudadanos que ya claramente le disputa el mismo espacio político, sin ocultarlo, por sus proclamas y actos.

Precisamente, esa pugna por liderar la derecha, que dividirá el voto del electorado conservador, -cuando antes, desde el más centrado al ultra, se concentraba en los populares-, es la que alienta la esperanza del PSOE de afrontar con ciertas garantías los retos electorales, ante la incógnita por la izquierda de la confluencia entre Podemos e IU, que avanza demasiado lento, con más detractores dentro de los dos partidos que fuera.

Por el contrario, nunca antes había afrontado el PP un inicio de curso tan alejado del poder, con la incógnita del liderazgo de Pablo Casado, y acechado por un Ciudadanos que ya claramente le disputa el mismo espacio político, sin ocultarlo

De momento solo hay fijado la fecha electoral del 26 de mayo, con las municipales, que coincidirán con las europeas para aprovechar el tirón de los comicios por los ayuntamientos. Pero es muy probable que antes se convoquen las autonómicas, ante la presión de Ciudadanos. Las últimas declaraciones de Susana Díaz en este sentido hablan por sí solas, como buscando la excusa para el adelanto. Y no solo no es descartable que Pedro Sánchez convoque elecciones, pese a su intención de concluir la legislatura, en un momento al alza, ante la soledad creciente que le impida aprobar presupuestos y agotar la vía de gobernar por decreto.

Todos contra el PSOE

Del todos contra el PP, la realidad ha forzado el todos contra el PSOE. En esta larguísima campaña electoral no hay ejemplo más claro que el que se vive en el Ayuntamiento de Granada. La corrupción quitó al PP del gobierno municipal y por acuerdo de todos los grupos, aquel 5 de mayo de 2016, menos los populares, se lo entregaron al PSOE. Y ahí acabó el apoyo a los socialistas y arrancó la campaña electoral. Y un gobierno heroico, con un alcalde solo, junto a sus siete concejales, y atenazado por una inmensa deuda, herencia de los 13 años consecutivos de PP. Ante semejante panorama, el alcalde Francisco Cuenca se afanó en impulsar lo que dependía exclusivamente del grupo socialista: retomar la normalidad institucional, tras la sombra de la corrupción, y tratar de aportar transparencia a la precaria gestión. Junto a ello, restablecer la colaboración con la Junta y el Gobierno y que la capital obtuviera rédito del nuevo orden municipal. 

Primera reunión de la comisión de gobierno, tras acceder Cuenca a la Alcaldía. J.A./Ayto. Granada

Los juzgados pueden marcar la agenda. Las decisiones judiciales pueden marcar la agenda de PSOE y PP. En el caso de los socialista, Francisco Cuenca está investigado por un juez de Sevilla por un actuación administrativa en su etapa de delegado de Economía de la Junta. Junto a Cuenca también son investigados los ex delegados de Jaén, Málaga, Cádiz y Granada, los jefes de servicio de Huelva, Almería y Córdoba y otros dos cargos de la Junta en 2010 y 2011. Esta investigación judicial le supuso la reprobación al alcalde y las peticiones de dimisión de la oposición.

En el caso de los populares, la juez que investiga el caso Serrallo ha procesado a los concejales actuales del PP Juan García Montero, Telesfora Ruiz, Fernando Egea, Juan Antonio Fuentes, Francisco Ledesma y María Francés, junto al ex alcalde Torres Hurtado y otros tres ediles de la etapa anterior.

Sin olvidar las investigaciones judiciales por los contratos fantasma en Emucesa y las irregularidades en TG7, la televisión municipal, que afectan también a ediles del PP.

Cuenca gobierna como si contara con mayoría. La oposición le reprocha la absoluta falta de diálogo. El resultado, el bloqueo en temas tan trascendentales como los presupuestos. Su última propuesta, la ampliación del metro por el centro ha sido enfriada por la Junta.



Las infraestructuras en el punto de mira. Este mes de septiembre será clave para conocer el futuro del demandado AVE a Granada. Ese fue el último compromiso del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que poco ha aportado al respecto hasta ahora. También es el mes para saber si finalmente el Gobierno acaba con el aislamiento ferroviario y procede a conectar Granada con Madrid por Moreda. A la espera de Ábalos, los socialistas se la juegan.

La corrupción quitó al PP del gobierno municipal y por acuerdo de todos los grupos, aquel 5 de mayo de 2016, menos los populares, se lo entregaron al PSOE. Y ahí acabó el apoyo a los socialistas y arrancó la campaña electoral

Y pese a todo, ha logrado desbloquear la puesta en marcha del Centro Lorca, como uno de sus principales logros, e impulsar los derechos sociales, abandonados durante las tres legislaturas y un año de gobiernos ininterrumpidos del PP y, a duras penas, recortar la deuda. Ha reorganizado el transporte público, cuyos beneficios o no se comprobarán a la vuelta del verano.

Por delante, nueve meses extremadamente complicados, en los que deberá convencer para que repitan dos de sus puntales en el gobierno. Sopla viento a favor de los socialistas. Ya no es el partido que afronta las municipales en la capital tratando de mantenerse o no perder demasiado apoyo, con improbables posibilidades de ser el más votado. Parte al inicio de este curso político con la posibilidad de ser el más votado en las próximas municipales. PSOE, PP y Ciudadanos pueden llevarse la mayor tajada del electorado, lo que con 9 concejales, cualquiera podría ser la formación más votada. Eso lo empiezan a reflejar encuestas publicadas y hasta internas.

Sebastián Pérez se la juega

Un PP nacional renovado contrasta con un partido en Granada que aún mira al pasado con su presidente y candidato a la Alcaldía, Sebastián Pérez. El eterno político conservador liderará la apuesta popular, en su peor momento, aunque para ello haya cerrado la puerta de Rocío Díaz, la que ha tenido que soportar el paso a la oposición y lidiar con la ingrata herencia.

Un cuarto de siglo como concejal -comenzó su carrera con Gabriel Díaz Berbel en 1991-, interrumpida cuando José Torres Hurtado fue obligado a dejar la Alcaldía cuando estalló el caso Nazarí. A cambio, el partido le obligó a dejar el Ayuntamiento, donde ha sido con el ex alcalde popular primer teniente de alcalde y concejal de Presidencia.

Sebastián Pérez saluda a Pablo Casado, tras ser elegido presidente nacional del PP. Indegranada

Un PP nacional renovado contrasta con un partido en Granada que aún mira al pasado con su presidente y candidato a la Alcaldía, Sebastián Pérez. El eterno político conservador liderará la apuesta popular, en su peor momento, aunque para ello haya cerrado la puerta de Rocío Díaz, la que ha soportado el paso a la oposición y lidiar con la ingrata herencia

A pesar de su dilatada carrera, a la que se suma el Senado, serán sus primeras elecciones como cabeza de cartel, si bien en 2011 se convirtió en el primer presidente  popular de la Diputación de Granada, gracias a la gran victoria en la provincia en aquellas municipales.

Su excelente relación con el líder provincial de Ciudadanos, Luis Salvador, no fue suficiente para propiciar una moción de censura contra Cuenca, cercenada por Juan Marín.

Nada se conoce aún de sus intenciones en caso de llegar a la Alcaldía, pero sí deberá renovar una lista, dado el lastre de contar ahora con 6 de los 11 concejales del actual grupo municipal con serios problemas judiciales. Aunque de ellos, no repetirá Juan García Montero, quien se enfrentó a Sebastián Pérez en el último congreso provincial.

Ciudadanos: de llave a posibilidad de gobernar

La ola nacional de Ciudadanos y su líder, Albert Rivera, lleva al partido naranja a ser una clara opción de gobierno en la capital, donde ya consiguieron cuatro concejales en 2015, que permitieron el gobierno de Torres Hurtado. 

La salida del PP del gobierno municipal tras el caso Nazarí se respiró con alivio desde Ciudadanos, puesto que le permitía ir a su aire sin verse obligado a estrechar sus relaciones con los populares, con los que desde entonces son habituales sus enfrentamientos en los plenos.

De ser la llave, Ciudadanos crece y pasa a tener opciones de gobierno y de darle el sorpaso al PP

De ser la llave, Ciudadanos, con su candidato y portavoz del grupo municipal, Manuel Olivares, crece y pasa a tener opciones de gobierno reales y darle el sorpaso al PP. De la actual lista, de momento se caerá María del Mar Sánchez, elegida para ser cabeza de lista en las andaluzas.

Pocos dudan de que en caso de que Ciudadanos y PP sumaran mayoría en la capital unirían sus fuerzas. Pero ese proceder dependerá del que sea el más votado y de las decisiones de sus organizaciones nacionales y regionales. Si Ciudadanos se ha convertido en una opción real para quien antes votaba a populares, gobernar juntos en todos los municipios donde pudieran tendría, como suele pasar, consecuencias para la formación.

Manuel Olivares, Luis Salvador y Juan Marín, acompañan a Albert Rivera en una visita a la Alhambra. PRENSA C´S

La incógnita de la confluencia entre Podemos e IU

El error de Podemos en las últimas municipales de no presentarse con su sello y permitir marcas blancas que se han ido deshaciendo, como en Vamos,Granada, ha impedido conocer en la capital cómo se hubiera comportado un grupo propio de Podemos. 

Queda por descifrar el alcance real entre el electorado de la obligada confluencia entre Podemos e IU. Una convergencia que despertó una gran ilusión y que ha ido perdiendo fuelle por la lentitud del proceso y las críticas internas. Acude a la unión un Podemos que ha perdido notoriedad, entre otras razones, por sus continuas discusiones internas, y una IU diluida en la formación morada en el ámbito estatal, pero que sigue marcando distancias con su poder municipal por la provincia, donde aún no llega Podemos, y autonómico.

El error de Podemos en las últimas municipales de no presentarse con su sello y permitir marcas blancas que se han ido deshaciendo, como en Vamos,Granada, ha impedido conocer en la capital cómo se hubiera comportado un grupo propio de Podemos, al que sigue fiel Luis de Haro. Por el contrario, IU sí que lleva tiempo demostrando cómo se comporta en el Ayuntamiento, con Francisco Puentedura al frente.

Además, Vamos,Granada, desligado de Podemos, con la que fuera su cabeza de lista y edil Marta Gutiérrez, con la intención de atraer el descontento de las protestas sanitarias. También  Equo ha anunciado su intención de presentar candidatura con la concejala Pilar Rivas como cabeza de lista, sin descartar la participación en confluencias. Y se desinfla la presencia de un partido nacionalista liderado por César Girón, tras ser investigado por el caso Alhambra, y su nuevo acercamiento al PSOE, después de pedir la baja.