Campaña Toca Granada esta Primavera. Patronato de Turismo
La demagogia empleada en la oposición se vuelve contra las organizaciones provinciales ante la gestión de la Junta

El gobierno del cambio retrata a PP y Cs al recortar autonomía de decisión a Granada

Política - Juan I. Pérez - Domingo, 22 de Diciembre de 2019
El PP y Cs, que hicieron durante años en la oposición bandera de aquello de que "las decisiones de Granada se toman en Sevilla" se topan con la realidad de la gestión del Gobierno de la Junta, que ha recortado autonomía a la provincia, ante el silencio cómplice de los dos partidos, cuya estrategia del enfrentamiento centralista les dio réditos electorales.
El Parque de las Ciencias, protagonista del último episodio de recorte de autonomía de la Junta.
P.V.M.
El Parque de las Ciencias, protagonista del último episodio de recorte de autonomía de la Junta.

Sencillo resulta recurrir a la hemeroteca para hallar numerosas referencias en las que, primero, el PP de Granada, con Sebastián Pérez a la cabeza, y más tarde Ciudadanos, con Luis Salvador, machacaron a los socialistas en el Gobierno de la Junta con la falta de autonomía de Granada con lemas, repetidos como mantra, del tipo “las decisiones se toman en Sevilla”, “Granada no pinta nada en la Junta” ,“se gestiona desde Sevilla, a espaldas de los granadinos” o el hierbólico "Sevilla nos roba".

En campaña electorales, cada vez más insulsas, con menos programas y más mensajes directos, más o menos elaborados, el furibundo ataque al centralismo sevillano se colaba en mítines y actos, centrados, sobre todo, en la Alhambra, con toda la fuerza, y en la gestión de la estación de esquí de Sierra Nevada

En campañas electorales, cada vez más insulsas, con menos programas y más mensajes directos, más o menos elaborados, el furibundo ataque al centralismo sevillano se colaba en mítines y actos, centrados, sobre todo, en la Alhambra, con toda la fuerza, y en la gestión de la estación de esquí de Sierra Nevada.

Abonados al chovinismo granadino, en una Comunidad Autónoma que, como el resto de regiones, no ha terminado de definir su descentralización o acaso saber si a los partidos le interesa hacerlo, PP y Cs de Granada se dan de bruces ahora con la realidad de que sus partidos gobiernan la Junta, tras vivir cómodamente en la oposición, donde sin la responsabilidad de gestionar, todo vale por conseguir el poder. Y la descentralización a la que aspiraban, para nada está en la agenda de la Junta.

Lo de la Alhambra llegó a tal extremo, que hasta protagonizó allá por 2015 la primera información de nuestra sección de humor ácido, Indenews, -imitada con más o menos acierto por otros medios- titulada: Descubren un conducto subterráneo que comunica la Alhambra con la sede de la Junta en Sevilla, que además de ser leída por decenas de miles de lectoras y lectores, impactó por la original crítica que con carga de profundidad aportaba la jocosa noticia, y hasta algunos la dieron por verídica dado el estado de crispación.

Y así es porque pese a la lógica propaganda por vender que el autodenominado Gobierno del cambio -lógico, tras 36 años de gestionar el PSOE la Junta- ha modificado la forma de gobernar, la gestión diaria retuerce esa supuesta convicción.

Un año desde las elecciones en las que PP y Cs, con el apoyo de la ultraderecha, consiguieron formar gobierno en la Junta de Andalucía, nada ha cambiado en cuanto a la gestión sevillana de las cosas de Granada.

Y en otras parcelas, el cambio ha sido a peor, ante el silencio o vagas explicaciones de las organizaciones provinciales, cuyos líderes, aún no han resuelto la coordinación en el Ayuntamiento de la capital, ni mucho menos la lucha por la alternancia en la Alcaldía, que con el nuevo año volverá, tras el alto el fuego por la última cita electoral.

O acaso, ¿es que ahora es más granadina la gestión de la Alhambra o de Cetursa? ¿En qué se ha percibido? ¿Qué decisiones se han adoptado, no previstas antes, por las que granadinas y granadinos sientan más suyos el monumento o la estación de esquí de Sierra Nevada? ¿Adoptan decisiones en la Alhambra y Cetursa sin que lo aprueben la Consejería de Cultura -que preside el Patronato- o la de Hacienda, de la que depende?

O acaso, ¿es que ahora es más granadina la gestión de la Alhambra o de Cetursa? ¿En qué se ha percibido? ¿Qué decisiones se han adoptado, no previstas antes, por las que granadinas y granadinos sientan más suyos el monumento o la estación de esquí de Sierra Nevada? ¿Adoptan decisiones en la Alhambra y Cetursa sin que lo aprueben la Consejería de Cultura -que preside el Patronato- o la de Hacienda, de la que depende?

Porque en el caso de que haya que descender a la simpleza, antes eran dos granadinos los responsables del conjunto monumental y la sociedad pública que gestiona la estación, y ahora, solo la de la Alhambra.

La demagogia se vuelve contra PP y Cs

El último episodio, el Parque de las Ciencias de Granada, el módelico museo científico, que fama ha dado a Granada, que se gestionará de forma centralizada desde Sevilla a partir del 1 de enero de 2020, como reveló el portavoz municipal de Podemos-IU, Antonio Cambril, quien citó que la decisión le fue comunicada a la dirección por responsables de las Consejerías de Educación y Hacienda, en una reunión celebrada en la tarde del miércoles en el Parlamento andaluz.

El PSOE se opuso al cambio de gestión al considerar Teresa Jiménez que la modificación suponía un "atentado a la autonomía y al futuro del Parque que puede tener graves repercusiones para Granada".

Las réplicas fueron vagas. Mientras Sebastián Pérez calla, el alcalde de Granada, Luis Salvador, vicepresidente del consorcio que gestiona el Parque, restó importancia a los cambios y citó que el museo se integrará en un programa que tiene como objetivo controlar las cuentas. Todo ello pensando en que no se repitan "agujeros y déficit".

Por su parte, el delegado del Gobierno andaluz en Granada, Pablo García, negó la pérdida del control de la gestión del Parque de las Ciencias desde Granada y aseguró que el único cambio que va a realizar la Junta en el museo interactivo, es el de su sistema contable.

No existe otra forma de intervenir la gestión, que no sea mediante el control de sus cuentas, como sucede en Cetursa. Y si el deseo hubiese sido concederle autonomía al Paque, le hubieran dejado convertirse en Fundación. Pero no. (Habría que ver sus respuestas si hubiera sucedido en la etapa socialista.)

Y como ya controla, y por tanto gestiona, desde Sevilla el Parque Tecnológico de la Salud de Granada, después de salir la Junta al rescate por las pérdidas acumuladas que ascienden a 18 millones. En este caso, quien manda realmente es la Consejería de Economía

Como sucederá también a partir del 1 de enero con el Palacio de Congresos y el Centro de Formación en Artesanía, Restauración y Rehabilitación de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural Albayzín y otros doce consorcios, en el resto de Andalucía.

Y como ya controla, y por tanto gestiona, desde Sevilla el Parque Tecnológico de la Salud de Granada, después de salir la Junta al rescate por las pérdidas acumuladas que ascienden a 18 millones. En este caso, quien manda realmente es la Consejería de Economía.

¿Es posible imaginar que el conflicto planteado por Educación para el próximo curso, con la eliminación de centros, como el IES Veleta, y de colegios rurales, de espaldas a la comunidad educativa, es obra en exclusiva del delegado en Granada, Antonio Jesús Castillo, -que hasta CSIF, el sindicato del que era delegado lo ha criticado- sin aprobarlo desde Sevilla la Consejería? ¿Tras el descontento general y la falta de diálogo, no lo cesarían de inmediato, si no fuera un plan establecido desde Sevilla?

(Cuando el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, cesó a su viceconsejera, Marta Escrivá, reveló que, antes, lo consultó con los órganos de Ciudadanos en Madrid. Como para tan solo presuponer tan siquiera cierta independencia en Granada).

¿Acaso la penosa gestión sanitara se decide en Granada? ¿Y en otras consejerías realmente disponen de autonomía en Granada?

Y lo que queda por venir.

Aunque PP y Cs atesoran experiencia sobrada sobre eso de que las decisiones no se toman en Granada.Sin ir más lejos, la Alcaldía de de Granada.

La demagogia, esa estrategia tan usada en política, se vuelve contra PP y Cs, vacíos de argumentos sólidos para poder justificar un recorte en la autonomía de la toma de decisiones en Granada, que percibe la ciudadanía.