Piropos poéticos
en 1961 los comunistas granadinos ponen una corona de flores con los colores de la bandera republicana en su tumba

Ricardo Beneyto, 'Ramiro': el Jefe de la Guerrilla andaluza. Una vida de resistencia

Ciudadanía - Alfonso Martínez Foronda - Sábado, 6 de Agosto de 2022
Semblanza del comunista Ricardo Beneyto, 'Ramiro', una leyenda en la lucha contra Franco, fusilado en Granada en 1956, tras intentar reconstruir las guerrillas en Andalucía contra los fascistas. Por Alfonso Martínez Foronda.
Ricardo Beneyto, 'Ramiro'.
Ricardo Beneyto, 'Ramiro'.
Muchos jóvenes que comienzan a organizarse a mediados de los años cincuenta, tendrán en Ricardo Beneyto Sapena uno de sus referentes. Beneyto fue detenido en julio de 1947 y acusado de reconstruir las guerrillas Granada-Málaga y del pertenecer al Comité Regional del PCE. Fue condenado a 30 años de reclusión, pero la delación de un traidor le valió un nuevo juicio y condenado a muerte. Fue fusilado en Granada en la madrugada del 15 de noviembre de 1956 dando vivas al Partido Comunista. El 14 de abril de 1961 jóvenes comunistas le pusieron una corona tricolor de flores en su tumba del cementerio de Granada como homenaje y, a causa de la cual, se producirá la caída de 204 militantes del PCE la provincia.

Ricardo Beneyto Sapena había nacido el 10 de octubre de 1910 en Almansa (Albacete) y se había traslado a Madrid para trabajar como dependiente de comercio. Comenzó a militar en el PCE en 1935, procedente de la UGT y las Juventudes Socialistas. Según señala un informe interno del PCE, fue uno de los fundadores del Sindicato de Dependientes de Comercio en Madrid y había participado en los sucesos revolucionarios de 1934 en la capital. Después de ingresar en el PCE, al año siguiente, se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Durante la guerra civil actuó en diversas unidades: jefe de Milicias en la defensa de Madrid, Comisario de varios Batallones de trenes blindados y tanques, pasando después a desempeñar el cargo de Comisario político de distintas Brigadas de la Agrupación Centro-Sur de Extremadura.

Ricardo Beneyto Sapena, el más alto de la fila de atrás. Fue el responsable del PCE de la Agrupación guerrillera de Andalucía y miembro del Comité Central del PCE. Fotografía tomada, parece ser, en la cárcel de Granada, junto a un grupo de camaradas, antes de ser delatado y reconocido por la policía franquista. Murió fusilado el 15 de Noviembre de 1956. El primero de la derecha, sentado, es Juan Gila Boza, sevillano, miembro de la guerrilla. Foto cedida por Javier Terriente Quesada, para Archivo Histórico de CCOO de Andalucía.

El golpe de Casado le sorprendió con varios miembros del Comité Central, haciendo frente a los rebeldes con una compañía de tanques. El 28 de marzo de 1939 salió de España junto a importantes miembros del partido como Vicente Uribe Galdeano, Fernando Claudín, Pedro Checa y Sebastián Zapirain rumbo a Orán. Beneyto fue internado en el campo de concentración de Camp Morand con otros dirigentes -Ramón Vía entre otros- y fueron incorporados a los Batallones de Trabajadores del ferrocarril subsahariano pero, siguiendo las instrucciones del Partido, se fugó a comienzos de 1940.

La vida clandestina de Beneyto se truncó en 1941, cuando varios miembros del Comité Central fueron detenidos por la policía de Vichy. Ni la llegada de los norteamericanos en noviembre de 1942 les sirvió para recuperar la libertad hasta ocho meses más tarde

La vida clandestina de Beneyto se truncó en 1941, cuando varios miembros del Comité Central fueron detenidos por la policía de Vichy. Ni la llegada de los norteamericanos en noviembre de 1942 les sirvió para recuperar la libertad hasta ocho meses más tarde. Beneyto comenzó a trabajar con Ramón Vía en la reconstrucción del Partido y en la formación de grupos guerrilleros. (AHPCE: Informe sobre Ricardo Beneyto Sapena. Jacq 749. Informes camaradas). Es en Orán donde conoce a quien había de ser su mujer en esos momentos, Carmen Tortosa Martínez que, con 16 años, participó como miliciana en la guerra civil. Ella, nacida en Roquetas de Mar y vecina de Alhama de Granada, fue Secretaria de Pioneros en las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y de la Unión de Muchachas en Almería. Ese carisma la catapultó al Comité Provincial, haciéndose cargo de la Agrupación de Mujeres Antifascistas. Al terminar la guerra, se exilió en Orán, conoció a Beneyto –que tenía familia en Madrid pues se había casado con María Cervera Baeza-. Beneyto vivirá con Carmen Tortosa, a la que no oculta su condición de casado, en un matrimonio real que regularizan. Fruto del mismo, tendrán dos hijas: Alicia y Aída. Finalmente, Carmen y sus hijas se exiliarán definitivamente a  Cuba.

Ricardo Beneyto Sapena, abajo, con un niño entre las piernas en la cárcel de Granada. (Archivo JUTOTER, nº 23, Almería-Granada).

Volviendo a la vida de Ricardo Beneyto, a  la altura del mes de junio de 1944, Santiago Carrillo recibió la misión de acudir –junto a Ramón Ormazábal- al Norte de África con el objeto de reorganizar el Partido y situarlo bajo la disciplina del Comité Central. Después de un complicado viaje a través de Portugal, llegó a Tánger en el mes de agosto de 1944. Una de sus primeras medidas fue sustituir a algunos cargos de la dirección local, manteniendo e incorporando a dirigentes que eran fieles a Dolores Ibárruri. Miembros destacados como Ricardo Beneyto, Ramón Vía o Félix Cardador se convirtieron a partir de ese momento en hombres de Carrillo. En los meses de agosto y septiembre permaneció en el Norte de África entrenándose junto a un grupo de guerrilleros dirigidos por Ramón Vía. El objetivo era formar unas unidades guerrilleras para desembarcar en el sur de España de forma simultánea a las invasiones guerrilleras en los Pirineos. Todos ellos harán lo posible para escapar de Argelia y en una barca, que ellos mismos preparan, organizarán sucesivas expediciones bien a las costas españolas –como el caso de Ramón Vía, que arribó en las de Málaga- bien a la costa francesa, donde la mayoría se incorpora a la resistencia contra los nazis y el gobierno de Pétain.

Ricardo Beneyto, conocido como Ramiro, por su parte, formará parte de la resistencia y, tras la liberación, será condecorado por el Gobierno francés con la Cruz de la Legión de Honor por su heroicidad

Ricardo Beneyto, conocido como Ramiro, por su parte, formará parte de la resistencia y, tras la liberación, será condecorado por el Gobierno francés con la Cruz de la Legión de Honor por su heroicidad. Una vez acabada la II Guerra Mundial, estos militantes comunistas seguirán su lucha contra el fascismo en España y todos ellos se incorporarán a la escuela de formación de cuadros para la clandestinidad que el Partido tenía en Toulouse con el objetivo de reconstruir la organización en el interior.

La recomposición de la dirección regional del PCE en Andalucía, tras la guerra civil, es la historia de caídas sucesivas porque o bien las organizaciones –como llegó a sospechar el Comité Central- estaban infiltradas o porque quienes salían de las cárceles o los campos de concentración estaban “quemados” y, en no pocos casos, la policía les seguía la pista fácilmente. Será a partir de la caída de 1945 en Andalucía cuando el Comité Central decida enviar desde exterior a determinados dirigentes que no son conocidos por la policía y que, además, vienen con normas de clandestinidad más exigentes. Algunos de estos cuadros provienen de Casablanca, Orán o Argel desde donde eran enviados a Francia. Allí finalizaban su adiestramiento en lucha clandestina y técnicas de dirección, se les suministraba dinero, documentación falsa y la cobertura necesaria para llegar a su lugar de destino.

Los primeros en llegar a Sevilla serán José Benítez Rufo, Gervasio Puerta y Margarita Sánchez, pero serán inmediatamente detenidos en Camas. Desconocemos la fecha concreta, pero en el año 1945 Santiago Carrillo solicitó la presencia de Beneyto en el sur de Francia y, durante algunos meses, recibió instrucción en alguna de las escuelas guerrilleras en Toulouse. Desde allí, en diciembre de 1945, cruzó la frontera por los Pirineos con documentación falsa a nombre de Juan San Juan Benítez o Felipe Gómez González, junto a cuatro compañeros e inició un viaje de Barcelona a Madrid. Allí, Agustín Zoroa le informó sobre su cometido. Debía instalarse en Sevilla y reconstruir el nuevo Comité Regional de Andalucía junto a Rafael Armada Ruz y Félix Cardador García Jaime, entre otros.

En Granada confluirán tanto Armada Rus como Ricardo Beneyto. Éstos y Ramón Vías tenían como misión la de reforzar el movimiento guerrillero y sus Estados Mayores en las áreas de Granada, Málaga, Córdoba, Cádiz y la Sierra Norte de Sevilla

En enero de 1946 Beneyto y Rafael Armada Ruz organizan el Comité Regional del PCE en Sevilla. Él sería el responsable del área militar, convirtiéndose en el Jefe Político de las Guerrillas de Andalucía, se dedicaba especialmente a la “Organización de Cuadros”, es decir, instrucción y adiestramiento político de los que constituirían los comités interiores. Entre 1946 y 1948 estos dirigentes, con los nuevos planteamientos de la lucha clandestina aprendida en Toulouse, reorganizan el PCE en Andalucía y mientras que unos se quedan en Sevilla, en Granada confluirán tanto Armada Rus como Ricardo Beneyto. Éstos y Ramón Vías tenían como misión la de reforzar el movimiento guerrillero y sus Estados Mayores en las áreas de Granada, Málaga, Córdoba, Cádiz y la Sierra Norte de Sevilla. Una labor que luego asumirían Campos Osaba y López Castro.

Unidad guerrillera en una sierra de la zona Granada-Málaga (Archivo JUTOTER, nº 23, Almería-Granada).

Parece ser que Beneyto, con el alias de Argüelles,  mantenía reuniones, en Granada, en la casa de Felipe Requejo Carrió y Eloísa Gómez Hurtado, pareja por entonces. La toma de contacto entre Beneyto y Requejo Carrió, no fue casual, sino todo lo contrario. Beneyto, conocedor de la trayectoria intelectual y militar de Felipe Requejo, aprovechó la relación de patrono-huésped que tenía con la suegra de Requejo para acercarse a Eloísa, esposa del profesor quien, a su vez, lo introdujo en el círculo de amistades de su marido, llegando a pernoctar en casa de éste. Hay que recordar que Requejo había sido Mayor del Cuerpo de Carabineros durante la guerra civil y amigo íntimo de Fernando de los Ríos; que había sido condenado a muerte al finalizar la contienda y conmutada su pena por la de 6 años de prisión y que, al salir en libertad, residió en Granada dando clase en la Academia Victoriana y estuvo pluriempleado en impartiendo docencia en los Maristas y Escolapios. En fin, un círculo de amigos entre los que se encontraban los afiliados a la organización clandestina Agrupación de Fuerzas Armadas Republicanas Españolas (AFARE), que se había constituido en 1945 y que caería en Granada en el año 1947 en la que colaboró, precisamente, Requejo.  La relación con la suegra de Requejo consistía en que Beneyto se alojaba en casa de esta, Eloísa Hurtado Salmerón, situada en la calle Cardenal Mendoza, número 6, donde también tuvieron reuniones con José Armada Ruz o Ramiro Fuentes Ochoa. En Sevilla Beneyto editaba el periódico Demóclito.

Todo este trabajo, sin embargo, culmina con la detención de Ricardo Beneyto en julio (o 25 de septiembre) de 1947 por una delación. Más allá del número de detenidos, lo importante fue la dimensión de esta caída ya que, junto a él, fueron detenidos cincuenta y ocho militantes comunistas y, lo que es peor, se puso sobre la pista de los principales dirigentes de Andalucía

Todo este trabajo, sin embargo, culmina con la detención de Ricardo Beneyto en julio (o 25 de septiembre) de 1947 por una delación. Más allá del número de detenidos, lo importante fue la dimensión de esta caída ya que, junto a él, fueron detenidos cincuenta y ocho militantes comunistas y, lo que es peor, se puso sobre la pista de los principales dirigentes de Andalucía. Hay que recordar que la organización del PCE de Granada, tras la guerra civil, contará con efectivos clandestinos en la capital y, sobre todo, en el barrio del Albayzín, donde tiene su residencia su responsable, Francisco Rodríguez El Sevilla. Además de la acción política, éste intentará desde comienzos de los años cuarenta unificar las distintas partidas guerrilleras de la provincia, aunque sin éxito inicialmente. A partir de la llegada de José Luis Merediz Víctores “Tarbes” y Felipe “El Asturiano” en 1946 –con experiencia en la lucha de la resistencia francesa durante la II Guerra Mundial- se unificarán distintas partidas guerrilleras, creando la Agrupación Guerrillera de Granadina a partir de ese año y crearán un organigrama de acción con su propio Estado Mayor y sus responsables políticos. Así, uno de los dirigentes del Partido, Ramiro Fuentes Ochoa será el Jefe Militar; el propio Francisco Rodríguez, el Jefe Político y “Tarbes” el Jefe del Estado Mayor.

Propaganda guerrillera. (Archivo JUTOTER, nº 23, Almería-Granada).

El origen de la caída de la mayor parte de los responsables del PCE granadino a comienzos de 1947 podría venir por la detención el día 13 de enero de Tarbes en la estación de Fiñana (Almería). Algunos historiadores consideran que Tarbes, posiblemente desilusionado por la política del PCE o por salvar su vida, se presta a colaborar con la Guardia Civil y urden la treta de que harían creer a sus camaradas que se había escapado tras su detención. Sin embargo, todo se malogró porque la fuga fue poco creíble y sus antiguos compañeros lo vigilan y descubren el entramado, ejecutándolo en marzo de ese mismo año cerca de Órgiva (Granada), echando su cuerpo a una calera y no siendo descubierto por la Guardia Civil hasta octubre de ese año. Pero es significativo que a los pocos días de la detención de Tarbes, el 17 de enero, fueran detenidos seis activistas del PCE en el barrio granadino del Albayzín, coincidiendo con la aparición en el Paseo del Salón y en las inmediaciones del Albayzín dos banderas republicanas y abundante propaganda comunista. No hay estudios que avalen la relación entre una y otras detenciones, pero la colaboración de “Tarbes” con la Guardia Civil podría haberse iniciado dando direcciones y nombres de sus compañeros en la dirección del Partido.

El golpe es demoledor, ya que entre los detenidos está Ramiro Fuentes Ochoa, el Jefe Militar, al tiempo que se interviene gran cantidad de propaganda y, sobre todo, el aparato de la misma, una multicopista, así como planos y cartas

En todo caso, el golpe es demoledor, ya que entre los detenidos está Ramiro Fuentes Ochoa, el Jefe Militar, al tiempo que se interviene gran cantidad de propaganda y, sobre todo, el aparato de la misma, una multicopista, así como planos y cartas. Otros, como Francisco Rodríguez “El Sevilla” logrará escapar y se dirigirá a Málaga, donde mantenía contactos. En una primera redada serán detenidos otros militantes comunistas como Francisco Navarro, Ginés Rico Rico y Francisco Guirado Romero. Las investigaciones y las torturas hacia sus militantes darán sus resultados la otra tanda se iniciará  el 18 de febrero y en ella caen Nicolás García Béjar y Rafael Armada Ruz, entre otros, completando un total cincuenta y ocho los militantes comunistas granadinos detenidos. Estas detenciones serán vitales para paralizar no sólo la organización comunista en Granada, sino también para desconectar a las distintas partidas guerrilleras que sufrirán una parálisis durante un tiempo.

Brazalete distintivo de los componentes del Ejército Nacional Guerrillero. El fotografiado perteneció a “Roberto” (Archivo JUTOTER, nº 23, Almería-Granada).

Beneyto, acusado de reconstruir las guerrillas Granada-Málaga y del pertenecer al Comité Regional del PCE, aunque inicialmente salvó su vida, fue condenado el 7 de abril de 1949 a 30 años de reclusión como autor responsable de un delito de “Rebelión Militar”

Beneyto, acusado de reconstruir las guerrillas Granada-Málaga y del pertenecer al Comité Regional del PCE, aunque inicialmente salvó su vida, fue condenado el 7 de abril de 1949 a 30 años de reclusión como autor responsable de un delito de “Rebelión Militar” (AJTMA23. Procedimiento 87 bis/47) gracias a que durante ese tiempo había conseguido ocultar su verdadera identidad. En un principio estuvo en el Penal del Dueso de Santoña (Santander). Pero la delación del dirigente guerrillero José Muñoz Lozano Roberto le valió un nuevo juicio por su participación en la guerrilla. Roberto, que había sido detenido en 1951 y condenado a la pena capital, en un último intento para salvar su vida, desveló el 25 de noviembre de 1952 a sus carceleros que Ricardo Beneyto no era un militante comunista más, sino el jefe máximo de la guerrilla en Andalucía y, por tanto, “responsable de todo lo que hizo la Agrupación de Andalucía durante el tiempo que la mandó”. (Declaración de “Roberto” en AJTMA23. Legajo 1352. Causa 661/52). Tras un careo entre todos los citados, José Muñoz volvió a prestar declaración el 19 de enero de 1953 ratificándose en lo dicho y ampliando el número de delaciones. En el nuevo juicio, según este tribunal, se le acusaba de ser desde mayo de 1946 hasta su detención el 22 de junio de 1947 “el jefe de los bandoleros de Andalucía” y responsable de los siguientes “desmanes”: 58 atracos a mano armada con un botín de 705.000 pesetas, además de víveres y armas; 53 secuestros por los que habían obtenido 3 millones y medio de pesetas; 22 asesinatos; 5 agresiones a la Guardia Civil con el resultado de cuatro muertos y seis heridos (AJTMA23. Legajo 1352. Causa 661/52). Las pruebas eran más que suficientes como para ejecutarlo.

A pesar de las contradicciones del proceso, de las connivencias entre la Guardia Civil y el juez que llevaron al abogado, Fernando Boville Martínez, a pedir su absolución, sería llevado ante un pelotón de fusilamiento

Y, efectivamente,  a pesar de las contradicciones del proceso, de las connivencias entre la Guardia Civil y el juez que llevaron al abogado, Fernando Boville Martínez, a pedir su absolución, sería llevado ante un pelotón de fusilamiento. Una vez finalizada la instrucción, el Consejo de Guerra celebrado a puerta cerrada en el Cuartel del Regimiento de Infantería Córdoba número 10, a las 10,30 de la mañana el 24 de julio de 1956, lo condenó a la pena de muerte. El “Enterado” se firmó, a pesar del recurso del abogado, en Madrid,  el 13 de noviembre de 1956. La “Diligencia de Ejecución” dictada en Granada el 15 de noviembre de 1956, dice literalmente: “Certifico que por orden del Excmo. Sr. Coronel Gobernador Militar de esta Plaza, he presenciado el fusilamiento a las 7.30 horas del día de hoy del condenado a la última pena, Ricardo Beneyto Sapena, siendo las causas más remotas de la muerte del citado individuo, heridas múltiples por armas de fuego y las causas más inmediatas de la misma dos heridas que les destrozan la frente, órbitas y ocasionan el estallido de la cabeza con gran pérdida de la bóveda ósea y abundante salida de la masa encefálica”.

Murió dando vivas al Partido Comunista. Fue enterrado en un nicho del Patio de Santiago del Cementerio de San José en Granada con el número 34 de la cuarta fila costeado por sus familiares

Murió dando vivas al Partido Comunista. Fue enterrado en un nicho del Patio de Santiago del Cementerio de San José en Granada con el número 34 de la cuarta fila costeado por sus familiares. Es allí donde en abril de 1961 los comunistas granadinos, como homenaje a Beneyto, le ponen una corona de flores con los colores de la bandera republicana. No le fue difícil a la policía granadina tirar del ovillo de quién había comprado y confeccionado dicha corona de flores –Granada era muy pequeña- y tirando del hilo serán detenidos en esa primavera 204 militantes de toda la provincia, desarticulando, de nuevo, al PCE. Sin embargo, este partido volverá a recomponerse a partir de 1963 desde que el Comité Central designa a Francisco Portillo Villena como responsable del mismo. La historia del PCE es la misma que la de Penélope: un tejer y destejer que lo lleva hasta el final de la dictadura, siendo la única organización antifranquista que logró mantener viva a lo largo de cuatro décadas la llama de la resistencia contra la dictadura.

Bibliografía:

  • ARCHIVO HISTÓRICO DEL PCE (AHPCE), Informes del interior, Sigs. 477-485; Informes sobre camaradas, jacques 653-654
  • AZUAGA RICO, José María: La guerrilla antifranquista en Nerja. Nerja, Izquierda Unida, 1996, págs. 49, 187 y 191 [fotos 167 y 187];
  • FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Carlos: Madrid clandestino. La reestructuración del PCE, 1939-1945. Madrid, Fundación Domingo Malagón, 2002, pág. 389.
  • MORENO GÓMEZ, Francisco: La resistencia armada contra Franco. Barcelona, Editorial Crítica, S.L., 2001, págs. 263 y 391
  • MORENO GÓMEZ, Francisco: "Huidos, guerrilleros, resistentes. La oposición armada a la dictadura". En VV.AA.: Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco. Barcelona, Crítica, 2002, págs. 231 y 288
  • ROMERO NAVAS, José AurelioCenso de guerrilleros y colaboradores de la Agrupación Guerrillera de Málaga-Granada (1944-1960). Málaga, Biblioteca Popular Malagueña, Diputación de Málaga, 2004, págs. 58 y 398.
  • SERRANO FERNÁNDEZ, SecundinoMaquis. Historia de la guerrilla antifranquista. Madrid, Temas de hoy, Colección Historia, 2001, págs. 186 y 300
  • SERRANO FERNÁNDEZ, Secundino: La última gesta. Los republicanos que vencieron a Hitler (1939-1945). Madrid, Aguilar, 2005, págs. 121, 173 y 184
  • Documental de Falconetti Peña, “661/52: la insolencia de un condenado”.
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Reportajes y artículos publicados en El Independiente de Granada sobre Ricardo Beneyto, 'Ramiro':

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Alfonso Martínez Foronda es Licenciado en Filosofía y Letras, profesor de Secundaria e históricamente vinculado al sindicato CCOO, en el que ocupó distintas responsabilidades, como investigador ha profundizado en el movimiento obrero y estudiantil.
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Sobre la historia del PCE, en el año de su centenario: