Un verano en el Parque de las Ciencias.
Semana decisiva que obliga a las tres derechas a entenderse

El (des)gobierno del despropósito

Política - M.A. - Domingo, 23 de Junio de 2019
En una situación inédita, Granada sigue sin gobierno municipal ante la falta de acuerdo entre Ciudadanos, PP y Vox, los tres partidos que auparon con sus votos a Luis Salvador a la Alcaldía, para repartirse el poder. Te ofrecemos un análisis crítico de la grave crisis institucional que afronta la ciudad.

Vista del Salón de Plenos desde la perspectiva de la silla del alcalde. P.V.m.

El Ayuntamiento de Granada afronta la segunda mayor crisis institucional de la democracia. La primera de ellas se vivió tras la detención en abril de 2016, en el marco de la Operación Nazarí, del exalcalde José Torres Hurtado. Aquel día y los sucesivos provocaron un gran impacto en la ciudad y obligaron a los grupos municipales a reaccionar y tomar decisiones ante la investigación de una presunta trama urbanística en marcha. La que se vive ahora, después de que el 15 de junio Luis Salvador fuese proclamado alcalde con los 14 votos que suman su partido, Ciudadanos, PP y Vox, es sencillamente bochornosa.

Así, ocho días después, la ciudad de Granada sigue sin gobierno municipal.

En el Ayuntamiento de la capital aún no se ha hablado de cómo afrontar la grave situación económica de las arcas municipales; tampoco de cómo mejorar los problemas de movilidad o la situación del transporte público. No se ha constituido la Junta de Gobierno y por tanto no salen adelante proyectos y expedientes que requieren el visto bueno del gobierno. 

Creer que se desarrollarán las medidas anunciadas en su discurso por Salvador es ahora un acto de fe

El alcalde ofreció un discurso en el pleno de su designación en el que apenas pudo esbozar algunas medidas, que Ciudadanos centra en encaminar la capitalidad europea de la cultura para 2031, obviando los asuntos más espinosos. Anunció para ello un Plan Estratégico de Cultura, Turismo y Comercio. Pero en este momento creer que se va a poner en marcha es un acto de fe cuando ni siquiera tiene un equipo de gobierno.

Luis Salvador, con sus ediles, el sábado del pleno al salir del hotel donde se reunió con el PP. indegranada

La incapacidad de los tres partidos que votaron a Luis Salvador como alcalde para ponerse de acuerdo se ha convertido en un despróposito, acrecentado por la falta de transparencia con la que se negociaron esos votos y el espectáculo de estos últimos días, con cruce de declaraciones públicas en los medios y a través de twitter. Desencuentros y contradicciones en las que los protagonistas han eludido, hasta ahora, hablar con claridad. 

No hay documento escrito a tres con el pacto de gobierno

Sin la ansiada transparencia, de esas declaraciones de unos y de otros sabemos que no hay un documento escrito a tres. Lo confirmó el portavoz del PP en el Parlamento andaluz, José Antonio Nieto, quien desveló algo preocupante, que el desencuentro obedecía a "problemas de relación personal entre los distintos candidatos" que tenían que alcanzar el acuerdo. "El nivel de sintonía no es el óptimo que permitiera poder cerrar un acuerdo y mantener una negociación abierta en las mejores condiciones posibles", dijo. 

Y tampoco está por escrito la alternancia en la Alcaldía, a la que se aferra el PP de Sebastián Pérez, que se ha resistido a negociar el reparto de las áreas municipales si no se garantiza su llegada a la Alcaldía dentro de dos años. La dirección provincial solo ha roto el silencio en dos ocasiones. La primera con un escueto comunicado instando a Ciudadanos a cumplir sus compromisos. La segunda a través de César Díaz, portavoz durante la campaña electoral, para desmentir al alcalde sobre la negociación.

Teodoro García Egea, el pasado martes en Madrid, junto a Sebastián Pérez. la sexta

¿Y Vox? Si se dan por buenas las intenciones del alcalde, no estará en el gobierno. Los representantes de la formación de ultraderecha, especialmente la diputada Macarena Olona, viene amenazando a través de twitter con hacer públicas "evidencias escritas".

Salvando distancias, porque aquí ni siquiera se está hablando -si damos por bueno lo que  trasladan los partidos- la puesta en escena es similar a la que se está viviendo en otros ayuntamientos en los que deben encajarse las tres derechas. En Madrid Vox no se contenta con responsabilidades en la estructura municipal que no sean gobierno. En Palencia, los representantes de Vox han hecho público el escrito suscrito con Cs, que niega pactos con la ultraderecha. Y así estamos. 

Solo cabe pensar que el acuerdo llegará tarde o temprano, al ser prácticamente imposible que prospere la moción de censura de la que se habla. Y porque hay otros datos que evidencian que las cuerdas se tensan entre las derechas pero terminan ajustándose. Entre esos datos, el Presupuesto de la Junta de Andalucía. Vox mantuvo hasta el último minuto la incertidumbre de la enmienda a la totalidad, y la retiró. 

'Más pronto que tarde', confía el alcalde que llegará el acuerdo

El alcalde por su parte confió este viernes, en declaraciones a los periodistas, en que ese acuerdo para un gobierno de coalición - a dos- se logrará "más pronto que tarde". Tiene que arrancar la Junta de Gobierno Local, debe concretarse la nueva estructura municipal y el reparto de las competencias entre los concejales y concejalas. También el papel de Vox, el tercero en discordia. Y trabajar en la concreción de la Vicealcaldía que ha ofrecido al PP para tratar de contentarlo. Difícil tarea cuando Sebastián Pérez sabe que se lo juega todo a la carta de la Alcaldía

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