'Josefita Palma, la dama de blanco'

Blog - Foro de la Memoria - Silvia González - Sábado, 3 de Julio de 2021
Porque merece ser rescatada del olvido, recuperamos el desgarrador relato de la vida de Josefita Palma García, una de las muchas mujeres represaliadas por el franquismo, en la que también trabaja en una encomiable labor la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, a la que pertenece la autora, Silvia González. Para que nunca se olvide, para que nunca se repita.
Josefita Palma.
Foto cedida por la familia Palma
Josefita Palma.

Josefita Palma García nació en Villanueva de la Algaida (Málaga) y se crió en Granada. Sus padres, Manuel Palma “El canijo” y Josefa García, se trasladaron con sus hijos a Alfarnate (málaga), donde residieron un tiempo, y de ahí a Fuente Camacho, Loja, donde compraron un cortijo y se instalaron. Eran trabajadores del campo muy vinculados a UGT.

En la causa, en la que también aparecen sus dos hermanos, Josefita es acusada de “filiación socialista muy exaltada”, de estar “como miliciana llevando gorro de esa clase” y de ser fotografiada saludando al “estilo marxista”. La antítesis de lo que era "la mujer franquista"

Iniciada la guerra y tras ser tomada Loja, Manuel Palma, junto con otros familiares, decide presentarse ante las autoridades creyendo en la propaganda que exoneraba a aquellos que no habían “hecho nada”. Tras ser juzgados serían fusilados en el cementerio de Granada unos meses después, el 13 de Julio de 1937.

Los tres hermanos: Josefita, Manuel y Priscila, también fueron detenidos, conducidos a la cárcel y acusados de delitos “colectivos” por participar en “hechos revolucionarios”, algaradas...

Fue condenada a 12 años de cárcel con tan sólo 16 años de edad. Sabemos por su ficha, que en abril de 1937 ingresó en la prisión provincial de Granada procedente de la de Loja, de la que pasó al norte, como muchas granadinas, estando recluida en la prisión de Barcelona

En la causa, en la que también aparecen sus dos hermanos, Josefita es acusada de “filiación socialista muy exaltada”, de estar “como miliciana llevando gorro de esa clase” y de ser fotografiada saludando al “estilo marxista”. La antítesis de lo que era "la mujer franquista".

La realidad era que la joven aparecía en una foto posando con la gorra reglamentaria de su novio taxista. Por dichas acusaciones fue condenada a 12 años de cárcel con tan sólo 16 años de edad. Sabemos por su ficha, que en abril de 1937 ingresó en la prisión provincial de Granada procedente de la de Loja, de la que pasó al norte, como muchas granadinas, estando recluida en la prisión de Barcelona. A la dureza de la cárcel se unía el destierro y la separación de sus familiares.

Priscila, que en ese momento tenía 24 años y dos hijos, es acusada de ser “simpatizante del marxismo” y actuar en los “sucesos revolucionarios de Loja”, por lo que es condenada a 20 años de cárcel. Pasó por la prisión provincial de Granada y la de mujeres de Málaga. Estando en la cárcel dio a luz a su tercera hija a la que puso el nombre de Manuela, por su padre. Se da la circunstancia de que en la cárcel se encuentra a uno de los carceleros de su padre que se jactó ante ella de que “lo había rematado” y que, según él, sus últimas palabras fueron: “Pobre de mí Priscila”. Al parecer, rota de dolor se lanzó hacia el hombre y recibió una brutal paliza como castigo.

Josefita percibiendo una muerte cercana pide a su madre ser enterrada con un sudario blanco. Al carecer la familia de medios, y agotados los últimos recursos, las vecinas se organizan y hacen una colecta solidaria puerta a puerta para comprar un retal de tela que cosieron durante toda la noche hasta terminar el vestido blanco con el que la vistieron cumpliendo su deseo

En cuanto a Manuel, de 17 años de edad, pasó un periplo carcelario de extrema dureza después de ser condenado a 20 años de reclusión. Fue enviado a Cataluña, a la prisión de Gerona y estuvo un año como esclavo del franquismo en la construcción de la presa del Pasteral entre noviembre de 1942 y septiembre de 1943, siendo liberado en 1948, once años después.

Cuando Josefita accede a la libertad había contraído la tuberculosis en la cárcel y se encuentra débil y enferma. La sobreocupación en la postguerra, el hambre, la insalubridad y las malas condiciones convirtieron a esta enfermedad en una de las principales causas de mortalidad en prisión. Su madre Josefa que se hizo cargo de su hijo menor Miguel y de las tres niñas de Priscila logra sobrevivir dedicándose al estraperlo. Gracias a su habilidad y dedicación por el trabajo consigue mantenerlos con dificultades. A consecuencia de la enfermedad de su hija vende hasta la última propiedad para que esta reciba tratamiento médico y tome la  medicación prescrita. Pero, era demasiado tarde.

Miguel, el más pequeño de los cuatro hermanos, llevó el resto de su vida un mechón de su pelo y su foto en la cartera. Sus hijos lo descubrieron tras sufrir un accidente

Josefita percibiendo una muerte cercana pide a su madre ser enterrada con un sudario blanco. Al carecer la familia de medios, y agotados los últimos recursos, las vecinas se organizan y hacen una colecta solidaria puerta a puerta para comprar un retal de tela que cosieron durante toda la noche hasta terminar el vestido blanco con el que la vistieron cumpliendo su deseo. Murió el 21 de febrero de 1944 a las cinco de la tarde, con 23 años y habiendo pasado siete de ellos en prisión.

Miguel, el más pequeño de los cuatro hermanos, llevó el resto de su vida un mechón de su pelo y su foto en la cartera. Sus hijos lo descubrieron tras sufrir un accidente. Nunca pudo olvidar el amor que sentía por su hermana.

“Jardín blanco de luna, misterioso          

jardín a toda indagación cerrado,    

¿qué palabra fragante ha perfumado     

de jazmines la paz de tu reposo?”


De “La dama vestida de Blanco”, de Francisco Villaespesa

________________________________________________________________

Por Silvia González, Vocal de Familias e Investigación de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, con la inestimable colaboración de Carmen y Francisco Palma., sobrinos-nietos de Josefita Palma García.

Este artículo fue publicado por primera vez el 8 de marzo de 2019, con motivo del Día de la Mujer, como aportación a la efeméride desde la Memoria Democrática.
________________________________________________________________
 
Este es un espacio para el recuerdo y el homenaje a las víctimas del franquismo.

Para que nunca se olvide. Para que nunca se repita. 

En colaboración con y las asociaciones memorialistas de la provincia de Granada. 

Puedes leer aquí los reportajes de la nueva temporada del Foro de la Memoria:

Si no tuviste oportunidad o quieres volver a leerlos, estos son los reportajes de la segunda temporada del Foro de la Memoria:

Puedes consultar también los reportajes de la primera temporada del Foro de la Memoria en los siguientes enlaces:

________________________________________________________________

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen de Silvia González

Vocal de Familias e Investigación de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica.