Piropos poéticos
Historia del Partido Comunista, por Juan Francisco Arenas de Soria

Táctica y estrategia del PCE en los años de la dictadura (III): 'La Ley de Reforma Política'

Política - Juan Francisco Arenas de Soria - Viernes, 10 de Junio de 2022
Tercera parte del análisis de la táctica y estrategia del PCE en los años de la dictadura, del extraordinario serial que, sobre la historia del partido, nos ofrece Juan Francisco Arenas Soria. No te la pierdas.
Imagen de Mundo Obrero 7/07/1976

Si no tuviste la oportunidad de leer las dos primeras partes o quieres recordalas: 

El proceso de cambio dentro del propio régimen se abre de manera más clara tras la muerte del dictador, siendo nombrado Arias Navarro como presidente del gobierno, lo que daba continuidad a los designios de Franco, ya que este había sido su última designación en la jefatura del Consejo de Ministros. Un mensaje de continuidad mandado por Juan Carlos I que pretendía dar estabilidad al sistema franquista, pero que enervaba a la oposición democrática que cuestionaba abiertamente el papel del monarca desde su designación en la Ley de Sucesión de 1969, y muy especialmente ante el discurso pronunciado en el acto efectivo de la sucesión ante las Cortes franquistas a finales de noviembre. Arrecian en este momento las peticiones de libertad, democracia, amnistía para los presos políticos y sindicales…

“…las fuerzas de la oposición española han realizado su unidad; la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática han puesto a punto una alternativa al franquismo, que rechaza la monarquía continuista y se pronuncia por un poder ejecutivo transitorio de amplia coalición que abrirá un periodo constituyente….” Santiago Carrillo

“…Ni dictador, ni dictadura, proclama el PSOE (…) el pueblo español necesita libertad y democracia…” (El Socialista, 22/11/1975)

“…La lucha por la democracia no ha terminado. Por una España democrática y socialista..”. Partido Socialista Popular (PSP)

“…Ni los demócratas cristianos, y tamos seguros que los socialistas, aceptarán una situación en la que se excluya a un partido político. Las tentativas de excluir al PC se contradicen con la necesidad de crear una España para todos…” (Ruiz Jiménez)

“…Derogación de la legislación represiva (decreto-ley antiterrorismo) y delitos de asociación, propaganda, reunión y manidestación (…) supresión del Tribunal de Orden Público y de la competencia de la jurisdicción militar…” Gregorio Peces Barba

Mundo Obrero[i]

El gobierno de Carlos Arias Navarro encayó rápidamente ante las presiones de los sectores más duros del franquismo, el conocido como “búnker”, que a pesar de su representatividad limitada aprovechaba la difícil situación económica y el incremento de la violencia ejercida por los grupos armados ETA y el recién constituído GRAPO, el inmovilismo y continuismo son las dos características que definirán estos primeros meses.  Adolfo Suárez se convertirá en la figura elegida por Juan Carlos I para encabezar un nuevo gobierno de carácter reformista a partir de los primeros días de julio de 1976.

“…a todo gobierno que aspire a ser util al servicio de la paz civil tiene que respetar las leyes y esforzarse porque en ellas se reconozca la realidad del país (…) la meta última es muy concreta, que los gobiernos del futuro sean el resultado de la libre voluntad de la mayoría de los españoles…”[ii]

La hoja de ruta que se abría dejaba entrever la promesa de un proceso democratizador dentro del “orden establecido”. Pero el nombramiento de Suárez no satisfacía a nadie, ni a la oposición democrática que veía en el el continuismo franquista, ni a los sectores más reaccionarios del régimen que veían en la caída de Arias Navarro y en la designación de Adolfo Suarez cambios que no estaban dispuestos a asumir. La hoja de ruta del nuevo gobierno se estalecía sobre dos pasos esenciales, una “Ley de Reforma Política” que tendría que ser aprobada en primera instancia por las Cortes franquistas y a posteriori por un referendum que diera la legitimidad popular al proceso que se abría. El segundo paso que se planteaba era el del establecimiento de la las libertades democráticas y unas elecciones generales que darían paso al “cambio de régimen” dentro de la propia legalidad franquista[iii]. La visión desde el PCE queda claramente mostrada en esta palabras de su Secretario General, Santiago Carrillo

“…Es muy difícil que el gobierno Suárez no naufrague y probablemente pronto. No creo que sea una profecía arriesgada afirmar, contra lo que el decía en la televisión, que antes de que esos gobiernos futuros formados por la voluntad mayoritaria de los españoles sea una realidad, habrá otro -sino otros- que ya no serán el que Suárez haga ahora. La necesidad de un Gobierno provisional democrático de reconciliación nacional, que presida unas elecciones auténticamente libres a Cortes Constituyentes, está en pie. El gobierno Suárez podría servir para llevar la negociación conduzca a ese fin, es decir, a la ruptura pactada…”[iv]
De la portada de Mundo Obrero, 14/07/1976

Aparece un nuevo término en las palabras de Carrillo, “ruptura pactada”, que a pesar de expresar que le parece una contradicción en si misma, no la descarta como algo posible, lo que entra en contradicción a nuestro parecer con la idea de la “ruptura democrática”

Aparece un nuevo término en las palabras de Carrillo, “ruptura pactada”, que a pesar de expresar que le parece una contradicción en si misma, no la descarta como algo posible, lo que entra en contradicción a nuestro parecer con la idea de la “ruptura democrática”, aunque se mantienen en estos momentos las mismas exigencias, con algunas modulaciones en el discurso y en la propuesta como ya veíamos en la parte final del artículo anterior.

Son momentos de gran complejidad los primeros meses del gobierno de Adolfo Suarez con presiones de gran calado y con la continuidad de las acciones violentas que tienen su máxima expresión en el secuestro del presidente del Consejo de Estado Antonio María Oriol y Urquijo por parte del GRAPO 11/12/1976, y el asesinato del presidente de la Diputación de Guipúzcoa Juan María de Araluce, su conductor y dos agentes de la Policía Armada 4/10/1976; unas acciones violentas que endurecían aún más las posturas fosilizadas del búnker radicalizando su oposición al gobierno Suárez, a la vez que exigían la vuelta a la política de “mano dura”. Sin duda, una parte de la población hacía oídos a estas reivindicaciones “ultra”, pero lo que estaba claro es que la sensación de inseguridad y de falta de estabilidad del gobierno era una percepción por parte de miles de personas en el país.

La oposición democrática buscará igualmente erosionar a un gobierno que consideran continuista y que responde más a los intereses del régimen y a la oligarquía que sustenta

La oposición democrática buscará igualmente erosionar a un gobierno que consideran continuista y que responde más a los intereses del régimen y a la oligarquía que sustenta, que a la clase trabajadora española, que sufre de manera clara a través del desempleo, las consecuencias de una crisis de origen internacional, pero con unas singulares características en nuestro país, derivadas del rígido marco económico de la dictadura. En esta tesitura, la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS) convocará una huelga general para el 12 de noviembre “Contra la congelación salarial y los despidos”[v] frente a los convenios bloqueados, el despido libre…

Mundo Obrero, semana del 1 al 7 de noviembre, AñoXLVI, núm.38, portada
“… Su importancia no está en el mayor o menos porcentaje de éxito que pueda alcanzar la huelga, sino que radica en la capacidad de iniciativa de las centrales sindicales que la han convocado, en el acuerdo a que han llegado y en su carácter de enérgica protesta contra las medidas económicas del gobierno…” Nicolas Redondo (UGT)

“…Es la primera vez, desde la guerra, que las tres organizaciones hacen un llamamiento a un paro general de 24 horas, por objetivos precisos de carácter económico-social y también pol´ticos. En el centro de la acción está la respuesta al ataque que significan las medidas adoptadas por el Gobierno contra los intereses de los trabajdaores…”Nicolás Sartorius (CC.OO.)[vi]

“…Las medidas económicas tomadas por el Gobierno constituyen un verdadero estado de excepción laboral, una declaración de guerra a los trabajdores sobre cuyas espaldas intenta descargar la crisis creada por su mefasta política al servicio de los monopolios. En vez de neociar, el Gobierno nos impone dictatorialmente sus decisiones contrarias a los intereses de los trabajadores y de los pueblos del Estado…” Marcelino Camacho[vii]

Los resultados de la movilización no fueron los esperados, no por la participación sino por el rápido restablecimiento de la normalidad,  lo que se consideraría como una importante derrota, no sólo de las fuerzas sindicales, sino del conjunto de la oposición democrática que había hecho una defensa cerrada de esta movilización, reforzando las posiciones del gobierno de Adolfo Suárez que había ya iniciado el camino de la propuesta de Ley para la Reforma Política.  Un gobierno que no había facilitado en absoluto la movilización obrera, poniendo a trabajar frente a la misma a todo el aparato represivo franquista, produciéndose multitud de detenciones y travas para el desarrollo de la misma.

Mundo Obrero, junto con Radio Independiente de España son los principales medios de difusión de las posturas del PCE.- Mundo Obrero semana 8 al 14 noviembre 1976

Días después de la huelga de la COS, las Cortes franquistas aprobaban por amplia mayoría la propuesta de Ley del gobierno Suárez convocándose el referéndum para el 15 de diciembre.  El PCE pedirá, como la mayor parte de la oposición la abstención frente a lo que consideran el “reformismo franquista”.

Mundo Obrero 17/11/1976

La alta participación de más de un 77% del censo, junto con el abrumador respaldo de más de un 94% de los votos favorables supondría una nueva victoria de Adolfo Suárez y de las políticas reformistas. Según el historiador Juan Andrade, en la reciente obra Un siglo de comunismo en España dirigida por Francisco Erice:                                                                                                                                                                                                                                                                                 

“…Lo que se puso de manifiesto entonces fue que la oposición había tenido la fuerza suficiente para impedir el continuismo, pero que adolecía de la capacidad necesaria para imponer la ruptura. Para la dirección del PCE la única salida al franquismo pasaba por respaldar el proceso reformista de Suárez, forzando sus límites hasta que desembocara en unas Cortes Constituyentes. Es decir, perseguir los objetivos rupturistas deseados por la oposición forzando los procedimientos reformistas ggestionados por el gobierno, como si lo segundo no comprometiera lo primero y como si con ello no cambiara la posición del partido, que de ser el eje del antifranquismo pasó a luchar por su propia legalización en condiciones muy adversas…”[viii]

Fuentes archivísticas:

  • Archivo Histórico del PCE (AHPCE)
  • Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Ministerio de Cultura
  • Radio Televisión Española (RTVE)

Fuentes:

  • Mundo Obrero
  • Nuestra Bandera

Bibliografía:

  • CAMACHO, Marcelino, Confieso que he luchado, Sevilla, Atrapadueños, 2015
  • ERICE, Francisco (Coor.), Un siglo de comunismo en España. Historia de una lucha, Madrid, Editorial Akal, 2021.
  • SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, Jesús, Teoría y práctica en el PCE (1956-1982), Madrid, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2004

Artículos hemerográficos:

Notas a pie de páginas:

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[i] Mundo Obrero, 3/12/1975, pp.4-7

[ii] RTVE, “Suárez un político para la historia”.

[iii] SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, Jesús, Teoría y práctica en el PCE (1956-1982), Madrid, Fundación de Investigaciones Marxistas, 2004, pp.265-266

[iv] CARRILLO, Santiago, “Tras la inevitable caída de Arias, la precaria ascensión de Suarez”, Mundo Obrero, año XLVI, núm.27, 7/07/1976

[v] Mundo Obrero, semana del 1 al 7 de noviembre, AñoXLVI, núm.38, portada

[vi] Mundo Obrero, semana del 1 al 7 de noviembre, AñoXLVI, núm.38, p.3

[vii] Mundo Obrero, semana del 8 al 14 de noviembre, Año XLVI, núm39, p.2

[viii] ERICE, Francisco (Coor.), Un siglo de comunismo en España. Historia de una lucha, Madrid, Editorial Akal, 2021, p.265

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Juan Francisco Arenas de Soria es profesor de Geografía e Historia y Miembro de la Asociación Granadina Verdad Justicia y Reparación.

Si no tuviste la oportunidad de leer o quieres volver a hacerlo, te ofrecemos la presentación de la serie que, cada viernes, Juan Francisco Arenas de Soria nos ofrecerá semanalmente sobre la historia del Partido Comunista que, en noviembre, cumplirá 'cien años al servicio de la clase trabajadora', con la intención de que los artículos 'nos aproximen a la realidad de un movimiento social clave para entender nuestro país, su lucha por la democracia y la libertad en contextos realmente complejos, y eso sí, siempre desde una perspectiva granadina":